Un nuevo reality acaba de estrenarse en Netflix y ya viene dando de qué hablar. Es que, más de 50 años después de que el escalofriante estudio de Philip Zimbardo, realizado en 1971, se convirtiera en uno de los relatos aleccionadores más notorios de la psicología, con El experimento de la cárcel de Stanford: Un nuevo enfoque vuelve a estar bajo la lupa. Te contamos de qué se trata y cómo es esta reciente producción.
Cómo recrea Netflix el experimento de la cárcel de Stanford y qué cambios introduce respecto del estudio original
¿Qué pasa cuando un grupo de personas queda dividido entre quienes tienen el poder y quienes deben obedecer? Esa es la pregunta que plantea El experimento de la cárcel de Stanford, el nuevo reality show de Netflix que reúne a 30 voluntarios en una prisión real y los asigna al azar a dos roles: guardias y prisioneros.

A partir de esa convivencia, la producción retoma una experiencia que, más de cinco décadas después, todavía genera preguntas sobre la autoridad y el comportamiento humano.
Pero esta vez hay diferencias. La recreación incorpora nuevas medidas de seguridad, un grupo mixto de participantes y la supervisión de expertos, en respuesta a algunos de los cuestionamientos éticos que marcaron el estudio original de Philip Zimbardo. “Si simplemente estuviéramos recreando el experimento original, sería imperdonable”, reconoció Jane Lipsitz, productora ejecutiva de la serie, quien también señaló que esta nueva experiencia se desarrolla en otra época, con participantes y medidas de seguridad diferentes.

Aun con estos cambios, la propuesta vuelve a poner sobre la mesa un interrogante tan incómodo como vigente: ¿hasta qué punto el entorno y el lugar que ocupa cada persona pueden modificar su conducta?

Cómo fue el experimento de la cárcel de Stanford de Philip Zimbardo en 1971
En agosto de 1971, el psicólogo Philip Zimbardo reunió a un grupo de estudiantes universitarios para recrear la vida en una prisión y observar cómo reaccionaban ante los roles de guardias y prisioneros.
El experimento se llevó a cabo en el sótano de un edificio de la Universidad de Stanford, en California, y estaba previsto que durara dos semanas. Sin embargo, la convivencia empezó a tomar un rumbo inesperado: mientras algunos guardias adoptaban conductas abusivas, varios prisioneros mostraban signos de angustia y malestar psicológico. La experiencia terminó de forma anticipada, apenas seis días después de haber comenzado.

Con el tiempo, el estudio se convirtió en uno de los casos más conocidos (y cuestionados) de la psicología. Aunque buscaba explorar cómo influye el contexto en el comportamiento, también despertó fuertes críticas por sus implicancias éticas y por la forma en que se desarrolló.
¿De qué trata El experimento de la cárcel de Stanford: Un nuevo enfoque, el reality de Netflix?
A lo largo de seis episodios, de entre 40 y 60 minutos cada uno, El experimento de la cárcel de Stanford: Un nuevo enfoque sigue la convivencia de los participantes y las tensiones que aparecen cuando cada uno debe ocupar un lugar dentro de la prisión.
¿Hasta qué punto los roles pueden modificar sus principios morales? ¿Es posible conservar la propia identidad cuando el uniforme y las reglas determinan cómo se espera que actúe cada persona? A medida que avanza la experiencia, estas preguntas también llegan al espectador y lo invitan a revisar sus propias ideas sobre el poder y el comportamiento humano.
Para Lipsitz, se trata de “una de las producciones más surrealistas” de su carrera. También considera que la serie plantea reflexiones relevantes para el presente, especialmente en torno al poder y sus consecuencias en nuestras propias decisiones.
El experimento de la cárcel de Stanford: Un nuevo enfoque se puede ver en Netflix desde el 21 de octubre de 2026.

Emanuel Juárez Periodista y productor de radio, TV y medios digitales. Emanuel aprovecha cada oportunidad para compartir información, opiniones y las últimas tendencias del mundo del espectáculo.




