Newsletter
Newsletter

Franco Masini y el desafío de Amor Animal: “Me gusta la incomodidad y me gusta el movimiento”

Charlamos con el protagonista de "Amor animal" sobre su último desafío actoral y una carrera de búsqueda constante.


Franco Masini

Franco Masini protagoniza "Amor animal", la nueva serie producida por Sebastián Ortega. - Créditos: Mica Bianchi



A lo largo de casi veinte años de carrera, Franco Masini fue construyendo un camino que busca escapar de los lugares cómodos. Del fenómeno juvenil a proyectos internacionales, del teatro a las series, el actor argentino apuesta a personajes que lo desafíen. En Amor animal, la nueva serie de Prime Video, interpreta a Nicolás, un joven atravesado por el duelo, el drama, el amor, la salud mental y los vínculos intensos de una generación que —como dice una de las frases clave de la historia— está “un poco rota”. 

En esta charla, habla del vértigo de los estrenos, de las decisiones que moldearon su carrera y de su búsqueda constante por moverse, incomodarse y seguir creciendo. 

 

¿Cómo estás con el estreno de Amor animal? 

Muy feliz, contento con todo el equipo, con lo que se generó, con el rodaje, los vínculos, las amistades que me quedaron. Es un proyecto que me encantó hacer, así que contento de que la gente lo pueda ver.  

¿Te ponen nervioso los estrenos? ¿O, como tu trabajo ya está hecho, soltás?  

Intento que sea así, pero es muy complicado. Me encanta ver cómo reacciona la gente, con qué se enganchan, con qué no. Obviamente, cuando uno está en rodaje, deja lo mejor e intenta cerrar, pero cuando se está estrenando, son días de una adrenalina linda del estreno.  

Además, un personaje muy complejo. ¿Qué desafíos te trajo? 
Sí, es un personaje que tiene un arco bastante interesante. Está atravesando un trauma muy duro en el cual todas las emociones y la energía son muy bajas y que hay que aguantarlo durante todos los capítulos de la serie. Eso hace que también uno, durante el rodaje, esté medio ahí abajo. Es necesario estar transitando ese sótano, que es difícil. Pero fue un muy lindo desafío. Es un personaje al que yo no estaba tan acostumbrado. Si bien he transitado ciertos personajes con oscuridad, este tenía ese lado que era muy profundo, pero después, una parte muy luminosa. Entonces, era como ir mezclando esas dos cosas, que ya lo verán cuando vean todos los capítulos de la serie, pero, tiene un arco interesante porque hay una transición. 

Aparte, tiene cuestiones de duelos, salud mental, el amor, que es algo lindo, pero atravesado por cosas que no están tan buenas, escenas fuertes. 

Sí, escenas muy fuertes. Que eso, obviamente, uno con los años se va acostumbrando, pero no dejan de ser fuertes. Ahora estaba pensando, va a ver mi abuela, esto. Pero sí, por suerte es un personaje que puede atravesar distintas situaciones de salud mental, traumas, cosas muy intensas en el amor. Y creo que un poco lo que cuenta la serie es esto de que, independientemente del lugar de donde uno venga, hay cierta problemática que, por lo menos en los jóvenes, es la misma. Creo que la serie retrata muy bien esa actualidad de la juventud y de las crisis existenciales, de la intensidad de los vínculos, de la inmediatez. Que está muy bien logrado y me parece que el público se va a sentir muy identificado. Con problemáticas actuales, independientemente del lugar de donde uno venga. Eso me parece lo interesante. Ves gente de distintos lugares, con la misma edad, atravesando las mismas situaciones, las atraviesa de una manera y responde de una manera emocional. Que hay gente que tiene madurez emocional, gente que no, gente que se desborda. Y vas viendo un poco eso y me parece que es lo que puede conectar al espectador con determinados personajes. Puede elegir cuál lo atraviesa, cuál no.  

En uno de los primeros capítulos, tu personaje dice: “Todos estamos un poco rotos”. ¿Qué opinás vos de esa frase? ¿En qué lugares estás roto vos? 

Yo creo que lo que dice el personaje es serio. Creo que es como una frase importante dentro de la serie que, para mí, va a generar cierta repercusión. Son jóvenes que están todos, en distintos aspectos, rotos en algún sentido. Y creo que la vida también tiene eso. Sus cosas buenas, sus cosas malas. Y uno, con esa rotura, va intentando seguir adelante y tapando los agujeros. Por momentos, se abren más, por momentos, menos. Por supuesto, yo he tenido momentos en mi vida en los que estuve más o menos roto. Pero creo que se trata de seguir adelante. Y el mensaje que creo que da, te diría que en una gran mayoría mi personaje, es esto de que se cae, se levanta, se cae, se levanta, y esta pulsión para poder seguir. A pesar de las dificultades, cuando uno cree que no hay por dónde salir, hay algo que te dice... vamos. 

Franco Masini

Traje (Carbone), zapatillas (Adidas Originals). - Créditos: Mica Bianchi

Tu personaje tiene un gemelo, sin spoilear, me imagino heavy de construir lo que pasa ahí y pensaba inevitablemente en tu hermana. ¿Cómo te atravesó ese vínculo para la construcción?  

La verdad, me ayudó mucho el vínculo que tengo con mi hermana porque somos muy pegados. No somos gemelos porque yo soy más grande, pero somos amigos, sabe todo. Me consulta, le consulto, sabe mi día a día. Y creo que en el sentimiento y en esa emoción de lo que va pasando en la serie con mi personaje y el gemelo, que es muy fuerte, a mí me sirvió mucho ponerlo al personaje de Román en Mili, mi hermana. Y lleva a que cuando uno tiene cierto vínculo con un hermano, trasciende todo, arrasa con todo.  

Te quiero llevar un poquito a tus comienzos, podrías haberte encasillado en el rol de galán, sin embargo, a lo largo de tu carrera fuiste sacándote ese rótulo y buscando otros desafíos. ¿Cómo fue construir ese camino y llegar hasta estos personajes? 

Empecé en Disney, que fue una escuela que me dio muchísimas herramientas, yo siendo muy chico, al haber estado ahí, tuve mucha formación sin quererlo. Es un lugar donde me formaba mucho a nivel actoral, a nivel instrumentos, a nivel vocal también, para cantar. Y siento que, con eso, uno puede después elegir o intentar desafiarse con cosas cuando no quiere quedarse en el lugar común. Por ejemplo, tuve la suerte de que después de ahí me tocó hacer El clan, que era una película bastante dramática. De ahí me fui a Esperanza mía con las monjas, con Lali.  

Pero a veces también pesa más el “no” que decimos que el “sí”. Porque si las propuestas que te llegan son de galán, el desafío es decir que no. 

Sí. Y también muchas veces siento que tiene que ver con el movimiento de uno. Todo movimiento genera un nuevo movimiento. A mí hace un par de años me pasó con los musicales. Yo decía: “Estudié canto hace muchos años, tendría ganas de probar con un musical”. Probé con uno, eso hizo que el que miraba musical dijera: “Ah, Franco también está para un musical. Lo llamo para otro”. Siento que esas cosas, que salen del lugar en el cual por ahí a uno lo ven, en ese momento, en Esperanza mía, que era el galancito con Angelita (Torres), podés decir, OK, también puedo hacer musicales. Después, al toque, me metí a hacer La naranja mecánica porque me encanta el teatro. Pero es algo que tengo muy presente, más allá del personaje, lo que a mí me genere un crecimiento y un desafío. Si es un galán, vamos al galán a fondo. No le reniego para nada. Pero sí que a mí me genere un desafío y un crecimiento. Si eso va de la mano, yo voy para lo que me surja la energía, la gana y lo que me genere estar ahí.  

¿Tuviste que dejar algún proyecto grande que dijiste “no, esto” no para poder encaminarte? 

Sí, me ha pasado. Pero siempre pensando en lo que a mí me gustaba o lo que a mí me puede generar el personaje o el proyecto. A veces, por ahí, no es el personaje, es el director con el cual vos estás trabajando o el equipo y eso después te genera otra cosa. 

Con Sebastián Ortega no habías trabajado. 

No. Tenía muchas ganas. La verdad es que él es lo más... Independientemente de lo laboral, es una excelente persona de la cual me terminé haciendo amigo, compartiendo fuera de cámara. Y sí, yo tenía ganas ya de trabajar con él. Creo que llegó en un momento que está bueno también de edad y de la carrera, que creo que está buenísimo poder transitarlo ahora con él. Y en este proyecto, que, la verdad, está espectacular, es un gran elenco. Todos son grandes actores, grandes personas. No solo los protagonistas, aparte de los autores. Está como muy sólida la construcción del equipo. Independientemente de lo que uno ve delante de cámara, atrás de cámara somos amigos, vamos para adelante. Todos tienen la camiseta puesta para llevar adelante el proyecto, para comunicarlo... Siento que eso se nota cuando pasa y cuando no. Cuando uno tiene ganas y realmente quiere defender algo que hizo con mucho esfuerzo, que creo que también con mucho talento de todas las áreas, de los directores, de Sebastián, de Underground, de Amazon, de todos los lugares creo que le aportaron lo justo para que esto sea hoy lo que es. 

¿Habrá segunda temporada? 

No se sabe. Ojalá que sí. Depende del público. Hay una temporada que es la que van a ver, que, humildemente, siento que está muy bien lograda. Pero ojalá que haya más temporadas. ¿Por qué no?  

Franco Masini

Remera (Hotel Estudio), anillos (Hot Trash), espejo (Black Mirror). - Créditos: Mica Bianchi

Trabajaste en México, en España, ¿cómo vivís esa experiencia de abrirte globalmente?  

Hoy veo para atrás y solo puedo estar agradecido de la oportunidad que tuve de crecimiento a nivel global. Yo empecé justo antes de la pandemia. Hice una serie que se llama Riviera, que fue mi primer approach en lo que tiene que ver con salir del país y hacerlo... Si bien Disney lo veían en otros países, ahí me fui puntualmente a hacer una serie en inglés, a vivir en otro país. Fue una experiencia increíble y, a partir de ahí, tuve la suerte y la posibilidad de que las siguientes fueran todas en otros países. Yo amo Argentina, me encanta trabajar acá. En algún punto se me fueron juntando sin querer, después me fui a México, a España, pero en el medio también quise hacer algo en Argentina.  

Y está el riesgo de empezar de cero en otro lado donde por ahí no se te conoce y defender lo que ya habías defendido acá y, a la vez, que acá no se olviden de vos. 

Total. Pero también creo que, por lo menos en mi caso, cuando empecé en todos esos lugares, es como que volví a ese niño, de querer seguir creciendo en el otro país. Tiene sus desafíos, tiene la parte buena de poder trabajar afuera, que es increíble, pero también es otro ritmo de trabajo, es otra cultura, tenés que acostumbrarte a estar lejos de tu familia y amigos, en aviones todo el tiempo. Lo de México, eran dos temporadas seguidas, fue casi un año que estuve ahí y en un momento, yo soy muy familiero, muy amiguero, extrañaba mucho, era la época de pandemia, no había aviones, fue complicado. Y volví y casi al mes me fui a España. Lo disfruté mucho, pero siempre también tenía ganas de estar haciendo cosas acá. Por eso volví, hice una película en Argentina, hice la obra de teatro Las cosas maravillosas, que me conectaban con la gente. Siempre que se abran puertas, y más también en otros países, para mí es increíble. Me gusta la incomodidad y me gusta el movimiento. Entonces, me están dando dos cosas que a mí me encantan. 

¿Y está en ese horizonte expandirte también a Hollywood? 

No lo sé, nunca digo que no, pero hoy lo que sí estoy intentando un poco es ir disfrutando de cada proyecto en el presente y no estar tan atado al futuro. Yo miro para atrás y nunca dije que quería hacer una serie en España. Si bien lo tenía, de alguna manera, escrito en un borrador que en algún momento a mí me encantaría hacer una serie en España, siento que las cosas van llegando cuando tienen que llegar y, mientras tanto, es importante ir disfrutando del proceso, porque si no, todo queda atrás y uno siempre quiere lo que viene y no terminás disfrutando de ningún proyecto, pensando en el que te sigue por el desafío. 

¿No es que estás buscando que este proyecto te acerque a...? 

A ver, siempre lo pienso, no es que no, y creo que siempre un proyecto te acerca a otro o a una determinada cosa que uno tenga atrás, pero no es que digo “bueno, a ver, de acá a diez años, ¿dónde quiero estar?”. Intento bajar y decir “OK, voy fiel a mi pasión, hoy me gusta esto, vamos por esto”.  

Estás muy presente en las redes, sos medio un fashion icon. Estuviste en el desfile de Moschino de la Semana de la Moda en Milán, ¿de dónde viene ese gusto por el diseño y la moda? 

A mí siempre la moda me gustó mucho y todo lo que tiene que ver con eso. Es muy genuino, no es nada forzado. Siento que se fue dando de una manera natural. Eso hizo que, al hacer algunas revistas o algunas portadas, también cuando tuve la oportunidad de trabajar en otros países, en revistas más globales o marcas también de afuera, empecé a trabajar mucho con todo lo que tiene que ver con moda, que me encanta, y ahora ya lo incorporé. Está buenísimo porque cuando no estoy en rodaje o actuando o no estoy haciendo algo particular, estoy trabajando en otra cosa con respecto a la moda o en algún evento, alguna campaña. 

Es que te fuiste mundial con tus redes y las marcas que estás manejando. Pero, si bien las usás mucho para laburar, no compartís mucho de tu vida privada.  

Buen análisis. Intento que no, comparto lo justo y lo necesario. Últimamente, es muy loco porque, con los trabajos y demás, la gente nunca sabe bien dónde estoy. Hay un halo de misterio que ahora me lo agarré. Y no comparto mucho de mi vida privada, es verdad.  

Al no mostrar el día a día, no sabemos nada de cómo estás en el amor... 

Estoy soltero. Muy tranquilo. Ahora estoy muy enfocado en lo laboral, en los viajes, y me cuesta tener cierta estabilidad seguida en un mismo país. Voy de acá para allá, hoy la energía la tengo puesta ahí, pero soltero. No es que me enamoro tan fácil, pero sí, por supuesto estoy abierto. Creo que el amor es increíble, es un vínculo, llega cuando tiene que llegar. No hay que forzarlo ni apurarlo. Llegará.  

Y estando en España o México, ¿es más difícil?  

Es más difícil esto de tener cierta continuidad, de formar algo con alguien o proyectar algo porque, en los últimos años, anduve de acá para allá. Por eso creo que cuando tiene que ser, es. Tampoco es que tengo la puerta cerrada. Pero siento que cuando tienen que pasar esas cosas, pasan. Cuando uno se enamora, se enamora. Y no se anda preguntando por qué, cómo se enamoró. Es más simple. Creo que los vínculos tienen que ser un poco así. Y llegará cuando tenga que llegar. 

¿Y en qué etapa de la vida sentís que estás?  

Estoy en una etapa de seguir aprendiendo un montón y de absorber cosas nuevas. Siento que estoy en una etapa de nuevos conocimientos, de nuevas experiencias, de la posibilidad de hacer cosas que nunca hice. También de intentar disfrutar un poco, de intentar lograr ese disfrute, de poder conectarme más con mis amigos, con mi familia, con mi trabajo. Pero desde el goce y el disfrute de lo que uno está haciendo. Y muy contento, la verdad. Contento con el presente, contento con lo que viene. Intentando disfrutar de cada momento y de cada personaje que me viene tocando. Soy muy afortunado de poder seguir haciendo lo que me gusta desde hace ya tantos años. Arranqué a los doce y hoy tengo treinta y uno, son casi veinte. Y digo, ¿cuándo pasaron esos veinte? Se pasan muy rápido. Estoy muy agradecido de poder hacer lo que me gusta. Creo que cuando uno hace lo que le gusta, no hay peso, no hay nada. Vos me decís “hay que ir a tal lado” y voy. No lo pienso.  

Franco Masini

Remera (Negra for them), gafas (Hardem).  - Créditos: Mica Bianchi

“Siento que las cosas van llegando cuando tienen que llegar y, mientras tanto, es importante ir disfrutando del proceso, porque, si no, todo queda atrás y uno siempre quiere lo que viene”. 

Franco Masini

¿Qué te pasa con el paso del tiempo? 

A veces digo “¡guau, qué rápido pasó todo esto!” y me dan ganas de disfrutar cada minuto. De ser consciente del tiempo. Hoy creo que le doy mucho valor al tiempo. Al tiempo que uno quiere pasar con un amigo. Al tiempo que le dedicás a tu abuela cuando vas a tomar un café. Al tiempo en el trabajo. Siento que es un valor muy grande el del tiempo de uno. Porque pasa tan rápido todo que uno también elige con quién quiere pasar su tiempo. 

Hiciste teatro, cine, series, modelaje, un montón de papeles y personajes variados. ¿Qué te faltaría en esa búsqueda? 

Tengo un montón de cositas que me gustaría explorar. Tengo una cosa pendiente en teatro, de una obra que compré los derechos para hacer acá y tengo un muy amigo actor que quiero que me dirija. Y estamos ahí. Y como somos amigos, lo vamos a hacer tarde o temprano. Es un desafío que tengo pendiente. Trabajar con un amigo, hacer una obra que quiero hacer. La tengo desde hace dos o tres años, todavía no pude ni ensayar ni nada, pero la tengo ahí pendiente. Me gustaría seguir haciendo cine. Pero siempre poder jugar. Creo que algo que tiene esta profesión es esa adrenalina de cuando te llega un personaje, lo leés y decís: “Perfecto. Ahora, ¿cómo lo hago? ¿Qué hago? ¿Dónde está? ¿Cuál es el camino? ¿Dónde está el resultado?”. No lo sabés. Y todo ese proceso es increíble porque... vas encontrando al personaje, encontrando al nuevo director, conociendo personas nuevas, es todo muy dinámico. Nada se hace repetitivo. Es increíble poder hacer eso. 

Y cuando te llegó el papel de Nico, ¿qué fue lo primero que pensaste? 

Lo primero que dije fue: “¡Uy, pobre!”. Porque tiene mucho sufrimiento y desborde. Pero me interesaba mucho atravesar eso, porque es un sufrimiento que él tiene desde un lado muy sensible y muy luminoso. Y me gustaba explorar con esos sentimientos, desde Franco también. ¿Qué le puede aportar Franco a él? ¿Le puedo aportar esto? ¿Y qué no tengo? Yo creo que le aporté esa parte luminosa que, al principio no tanto, pero después se va viendo. Me considero una persona bastante simple en ese sentido, no muy oscuro. Y por ahí, para interpretar ciertos personajes, me gusta el desafío de, a ver, ¿dónde está la oscuridad? Vamos a encontrarla. Fue un muy lindo desafío, la verdad.  

Tu personaje no tiene en quién apoyarse. Vos tenés a tu familia muy presente. 

La verdad es que sí, son un gran apoyo, hablo con todos. Los mensajes, si yo te abro WhatsApp, saben todo, todo el tiempo. Quiero mucho a mi familia, a mis amigos, soy muy cercano a mi gente. Y eso siento que también es un apoyo muy grande en este camino donde uno a veces tiene que estar mucho solo, viaja, tiene situaciones en las que tiene que tener cierta madurez emocional para poder transitar este subibaja de la propia profesión, de momentos en los que tenés mucho trabajo y todo el mundo te valora y te reconoce y otros en los que no, y vos sos el mismo, la persona es la misma. Por eso siento que es muy importante conectarse realmente con el ser de la persona. Y lo otro, irlo llevando, pero que no desvaríe el propio sentimiento que tiene uno de uno mismo, porque ahí es donde se empiezan a generar los cortocircuitos. 

¿Y te pasó en algún momento de perderte? 

La verdad es que no, porque siempre me apoyé de más. Siempre intenté tener mucho apoyo y estar muy resguardado. Pero sí, por supuesto, hay momentos en los que estás todo el día pensando en el trabajo, haciendo el trabajo y te desconectás un poco de la diaria o de escuchar al otro, que me parece que es lo más importante. Intento tenerlo muy presente eso, que es lo que a mí me genera esa ancla de decir “OK, vamos por acá”. Esto va cambiando mucho, va a cambiar, va a haber momentos en los que uno tiene mucho trabajo, momentos en los que no, momentos en los que estás más expuesto, momentos en los que no. Siento que eso es un poco el camino del artista en general. Uno tiene que estar preparado para que, de un día para el otro, cambian las cosas, como cambian en la vida. Hoy estás acá y mañana no sabés. Y tenerlo por lo menos consciente. No algo de paralizar, porque siempre que un miedo paralice no sirve para nada, pero sí ser consciente del momento y agradecerlo, disfrutarlo, valorar lo que a uno le va tocando y le va pasando.  

Estilismo de Josefina Vives.

Maquilló y peinó Sofia Verdondoni para @delavegamakeup.

Agradecemos a Adidas Originals, Carbone, Black Mirror Espejos, Hotel Estudio, Hot Trash, Negra for them y Hardem su colaboración en esta nota. 

¡Compartilo!


Candela Blanco

Candela Blanco Colaboradora de lifestyle en OHLALÁ!, escribe sobre viajes, gastronomía, arte, cultura y más. Actual productora del streaming OHLALAND!, le apasiona comunicar y el mundo digital. Es periodista, community manager y creadora de contenido.


En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Valentina Zenere y Tatiana Glikman hablan sobre "Amor Animal", la nueva serie

Valentina Zenere y Tatiana Glikman hablan sobre "Amor Animal", la nueva serie


por Candela Blanco

Tapa de OHLALÁ! de marzo con Morena Beltran, Sofía Martinez y Pachu Zubirí

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP