Hay regresos que tienen algo de viaje en el tiempo. Para Karol Sevilla, volver a ponerse los patines casi diez años después de Soy Luna fue exactamente eso: reencontrarse con una parte de su historia que creía conocida, pero que todavía tenía mucho para dar.
“Es una emoción inexplicable”, cuenta cuando recuerda el momento en que volvió a patinar. Al principio, admite, dudó de ella misma. Ya no tenía 15 años y se preguntaba si su cuerpo iba a responder de la misma manera. Pero apenas se puso los patines apareció una sensación conocida. “El cuerpo tiene memoria”, le dijo Juampi, su coach. Y algo de esa frase resume este nuevo capítulo: algunas cosas cambian con los años, pero otras quedan guardadas en algún lugar y vuelven cuando encuentran la forma de aparecer.
Karol está otra vez en Disney, un lugar que siente casi como su casa. Allí comenzó una parte fundamental de su carrera y también llegó el personaje que cambiaría su vida: Luna Valente. Casi una década después, volver a interpretarla tiene para ella una carga emocional especial.
Una chica Disney

Antes de ser Luna, Karol era una chica que tenía un sueño muy concreto: formar parte de Disney Channel. “Era el sueño de toda niña”, recuerda. Y ella llegó a vivirlo siendo muy joven, en una época en la que todavía era habitual que los artistas aparecieran en pantalla como parte de la identidad del canal.
Después llegó Soy Luna. Venían de Violetta (protagonizada por Tini Stoessel), una ficción que había sido furor y que había dejado la vara muy alta. Por eso, al principio, nadie sabía exactamente qué iba a pasar con la nueva historia. “No sabíamos si iba a ser un fenómeno”, cuenta.
La respuesta del público superó las expectativas. La serie se convirtió en un éxito y Karol pasó, prácticamente de un día para el otro, a vivir una exposición que todavía recuerda como un momento bisagra.
También recuerda perfectamente el día en que le confirmaron que sería Luna. La noticia fue tan importante que todavía puede reconstruir las voces y las sensaciones de aquel momento. “No les voy a decepcionar”, pensó entonces. La respuesta que recibió fue contundente: no podía decepcionar porque ella era la protagonista.
Hoy mira aquella etapa con agradecimiento, pero también con una mirada más adulta. “Fue bien bonito poder crecer como una niña Disney”, dice. Y enseguida reconoce que también tuvo sus partes difíciles. La experiencia, con sus luces y sus momentos más complejos, terminó formando a la mujer que es actualmente.
Del éxito al hate por su cuerpo
La fama también llegó con una exposición para la que nadie puede estar completamente preparado. En las redes sociales, Karol tuvo que enfrentarse a comentarios sobre su cuerpo y reconoce que al principio lo sufrió mucho.
Con el tiempo, encontró otra manera de relacionarse con esa mirada externa. “No existe el cuerpo perfecto, no existe la personalidad perfecta, no existe la persona perfecta”, reflexiona. Para ella, justamente las imperfecciones son las que hacen diferentes y únicos a cada uno.
También aprendió a reírse de sí misma. Es una forma de recuperar el control sobre aquello que alguna vez pudo haberle dolido. Hoy maneja personalmente sus redes, conversa con sus fans y busca mantenerse presente, pero sin dejar que todo lo que sucede en internet determine cómo vive su vida. "Trato de vivir el ahora”, explica.
Karol y Ruggero: crecer juntos

El regreso también implica reencontrarse con compañeros con los que compartió una etapa muy importante de su vida. Entre ellos está Ruggero Pasquarelli, con quien durante años el público construyó distintas historias alrededor de su relación.
Karol se lo toma con humor. Cuenta que incluso durante las grabaciones jugaban con los rumores y con las interpretaciones que hacían los fans sobre cada interacción entre ellos.
La realidad, dice, es mucho más simple: son compañeros desde chicos, crecieron juntos y compartieron una etapa fundamental de sus vidas. Para Karol, haber podido crecer rodeada de artistas que también estaban dando sus primeros pasos fue una fortuna y una experiencia de la que todavía rescata aprendizajes.
Volver a ser Luna
Ahora llega el momento de llevar todo ese recorrido al escenario. El tour tiene una fecha especialmente significativa: Argentina será el punto de partida, con shows el 7 y 8 de octubre en el Movistar Arena.
Karol está ansiosa. Mucho. Dice que nunca había manejado una ansiedad como la que siente mientras espera que llegue el momento de salir a escena.
La propuesta promete ser, para ella y para los fans, mucho más que un concierto. La idea es recorrer distintas etapas del universo de Soy Luna y recuperar escenarios, personajes y momentos que quedaron asociados a una generación.
Pero hay algo que para Karol parece todavía más importante: la posibilidad de volver a encontrarse con Luna desde quien es hoy.
“Es volver a interpretar a un personaje que me vio crecer”, dice. Porque mientras Luna crecía dentro de la ficción, Karol también lo hacía fuera de ella. Las dos quedaron inevitablemente unidas a una misma época de su vida. “Va a ser un gran viaje al pasado”, dice Karol. Y esta vez, el viaje empieza en Argentina.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.

