Las series basadas en casos reales siempre traen la misma polémica: "que esto no pasó así", "que lo otro directamente no ocurrió". La discusión nos excede, pero los cambios por cuestiones narrativas son moneda corriente en estas ficciones que se inspiran en sucesos conocidos por muchos y desarrollan sus propios universos, como es el caso de Monstruo (Monster), la saga creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, que ahora se metió con la popular historia de Lizzie Borden.
Monster y la historia de Lizzie Borden, la asesina del hacha
Hace poco hicimos una nota en la que hablamos de un fenómeno creciente en las series: cómo las mujeres y la rabia femenina coparon los thrillers. A esa lista ahora debemos sumar Monster, una de las producciones más exitosas y polémicas de Netflix que, tras tres temporadas centradas en asesinos hombres, por primera vez cede el protagonismo a una mujer.
Así, luego de Jeffrey Dahmer, los hermanos Lyle y Erik Menéndez, y Ed Gein, la cuarta entrega del true crime presenta a Ella Beatty como Lizzie Borden, la acusada de uno de los asesinatos más populares del siglo XIX.
¿Quién fue Lizzie Borden? La historia real
Lizzie Borden fue acusada, en 1892, del asesinato de su padre, Andrew, y de su madrastra, Abby Borden, quienes fueron encontrados brutalmente asesinados en su propia casa el 4 de agosto de dicho año, en el pequeño pueblo de Fall River, Massachusetts.
La policía de la época centró toda su atención en Lizzie, la hija menor de Andrew, quien habría cometido la masacre con un hacha.

Nació el 19 de julio de 1860, cuando tenía dos años su madre murió y, tres años después, su padre volvió a contraer matrimonio con Abby Gray.
Según cuenta la Enciclopedia Británica, tanto ella como su hermana Emma siempre estaban enfrentadas a Andrew y a su madrastra, a menudo por cuestiones económicas, principalmente por la condición tacaña de su padre, a pesar de ser sumamente rico.
En el momento de denunciar el crimen, Lizzie, de 32 años, se mostró demasiado serena, algo que la sociedad vio como extraño. La policía sospechó de inmediato y, a los 3 días de investigación, fue arrestada y acusada del doble asesinato.

El juicio fue seguido como si se tratase de una novela y tuvo un final sorprendente: a pesar de la cantidad de pruebas en su contra y de sus contradictorias declaraciones, fue absuelta. Sin embargo, la leyenda de los crímenes la persiguió hasta su muerte en 1927.
Los cambios en Monstruo: la serie que arrasa en Netflix
Para empezar, el cambio más obvio: según la justicia, Lizzie no mató a sus padres, aunque, a pesar de ser absuelta, a lo largo de los años el mito de "la asesina del hacha" se popularizó y multiplicó en libros, canciones, películas, podcasts y series, por lo que no es algo que solo podamos criticarle a Murphy.

La serie se basa en los miles de mitos que surgieron alrededor de Lizzie y en sucesos que se han exagerado con el paso de los años. Por ejemplo, ¿tenía una relación amorosa con la empleada doméstica de la familia, Bridget “Maggie” Sullivan (Vicky Krieps)? Según cuenta la historia real, se llevaban bien y eran las únicas dos personas en la casa cuando ocurrieron los asesinatos, pero no hay datos que puedan justificar ni que hayan planeado y cometido el crimen juntas ni que fueran pareja, aunque, otra vez, el mito se encargó de que esa versión se haga real, cosa que ya había tomado la película de 2018, Lizzie, protagonizada por Chloë Sevigny y Kristen Stewart.

¿Lizzie Borden mató a su vecina, Bertha Manchester? No, es una gran licencia de la serie, porque el crimen real del personaje interpretado por Linda Reiter ocurrió en mayo de 1893, cuando Lizzie ya estaba en la cárcel a la espera del juicio.

Entre las decenas de cambios e inspiraciones, podemos decir que, si bien el padre de Lizzie vendía ataúdes, no existen pruebas de que mutilara cadáveres para que entren en el cajón como se muestra en Monster.
También es verdad que Andrew y Abby sufrieron una intoxicación días antes de morir, aunque no por comer ostras como se ve en la serie durante la comentada "escena de vómitos". Del mismo modo, tampoco se puede probar que Lizzie haya querido asesinarlos así, por envenenamiento, pero el testimonio de un farmacéutico afirmó que la joven intentó comprar veneno el día anterior a los asesinatos, llevando a instalar la idea de un intento previo que ahora el equipo de Netflix toma para crear una de las secuencias más escatológicas del año.
Cristian Phoyú Es comunicador audiovisual egresado de la Universidad de La Plata (UNLP). Trabaja desde hace 15 años en medios, siendo productor de TV, redactor y editor web. Es apasionado del cine y de las series.




