¿Qué pasa cuando el lugar que debería protegerte se convierte en una trampa? ¿Cómo funciona el poder cuando no necesita levantar la voz ni ejercer violencia física para conseguir obediencia? Y, sobre todo, por qué salir de una situación de sometimiento puede ser muchísimo más difícil de lo que imaginamos desde afuera?
Esas son algunas de las preguntas que atraviesan Cautiva, la nueva serie protagonizada por Carolina Kopelioff y Lorena Vega. La historia sigue a Clara, una joven que decide ingresar a un convento de clausura para seguir su vocación religiosa y que, puertas adentro, queda bajo el control extremo de Cecilia, la madre superiora. Quince años después, Clara logra escapar y comienza, junto a su familia, un largo camino de reconstrucción y búsqueda de justicia.
La ficción está inspirada en un caso real y, aunque toma como escenario un convento, su conflicto excede ampliamente el universo religioso. Lo que pone en primer plano es algo mucho más incómodo y vigente: los mecanismos psicológicos que permiten construir relaciones de sometimiento, el abuso de poder, la manipulación, el aislamiento y la dificultad de recuperar la propia autonomía después de años bajo el control de otra persona.

En pleno siglo XXI, cuando hablamos cada vez más de violencia psicológica, coerción, vínculos abusivos y dinámicas de control, Cautiva propone mirar una forma de violencia que no siempre deja marcas visibles. Una violencia que puede instalarse de manera gradual, naturalizarse dentro de una estructura y hacer que quien la padece termine dudando incluso de su propia percepción.
La serie, dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart y escrita por Pablo Lago, Paula Hernández y Leonel D’Agostino, tiene seis episodios y se estrena el 18 de septiembre en TNT, con un episodio nuevo cada semana, y estará disponible completa en Flow desde el 19 de septiembre.
Charlamos con Lorena Vega y Carolina Kopelioff
Esta serie está basada en un caso real. ¿Qué sabían ustedes de este caso antes de abordar estos personajes, a Clara y a Cecilia?
Carolina: Yo no sabía nada, la verdad, del caso. Yo había hecho otra peli con Mauro y con Vicky, que son los productores de Cautiva, y Mauro me había comentado que estaban con este caso y me acuerdo que le dije, "Bueno, si algún día lo hacen, realmente, me encantaría audicionar porque me interesó mucho cuando me lo contó." Así que sí, cuando hice la audición ahí empecé a investigar, empecé a ver 700 videos, todo lo que encontraba, empecé a leer. Después fue un proceso largo, de ensayos, de mucho trabajo eh cada una sola en su casa, viendo películas, leyendo. Después yo tuve la posibilidad de hablar con con la chica real del caso, que eso para mí fue como muy clave y muy importante, donde me contó un montón de cosas y se abrió mucho conmigo.
Lorena: Me pasa igual. En mi caso particular, no conocía el caso. Después, con la mención, me parecía que lo había escuchado. ¿Viste cuando tenés algo como en la memoria así medio lejano, pero no era algo que había atendido mucho en su momento? Así que me encantó eh adentrarme un poco más en la información. Hice lo mismo: búsqueda de material, que también nos daban las directoras, Paula Hernández y Jazmín Stuart. Caro me pasaba mucha información porque ella ya la tenía. Empezaron a circular libros sobre el caso, libros que salieron sobre el caso y libros de religión o de monjas, sobre la clausura, con testimonios de gente que estuvo ahí.

La serie pone en tensión dos palabras que parecen contrapuestas que son como la fe y el miedo. ¿Cómo sienten que el miedo empieza a operar como un mecanismo de control?
Carolina: Sí, yo creo que hay algo muy inteligente por parte del personaje de Lore, de Cecilia, que siento que que ella ve en Clara una mente muy posible de entrar. ¿Viste? Como una mente vulnerable, una chica que entra a este convento por abusos intrafamiliares, por no encontrar ahí un refugio y ella lo va a buscar en en la fe. Entonces, creo que que ella empieza a meterse en su mente y hasta por momentos ya se mete tanto que aunque ella no se lo diga, ella ya piensa como piensa esta esta madre superiora. Y creo que ahí está el terror. Esta serie te da algo muy terrorífico porque en ningún momento es que ella ejerce sobre Clara una violencia física. Ella se la hace a ella misma. Entonces, creo que ahí está el terror, cuando ya la tiene como dentro de su cuerpo.
Lorena: Sí, y también se ve muy claro que la hermana Cecilia lee rápidamente los perfiles, ¿no? Entonces, ve en el personaje de Rochi Hernández, que hace de la hermana Lucrecia, enseguida ve la amenaza, por el tipo de amistad que tienen, y que eso puede empezar a a ser un problema, que pueden empezar como a despertarla. Entonces, procede haciendo ejercicio de poder, tratando de aleccionar, ¿no? Y siempre que sea por mano propia de ellas. La tortura es psicológica.
¿Cómo fue construir a esta villana, la madre superiora Cecilia? ¿Le encontraste algún punto de humanidad?
Lorena: Sí, porque creo que Cecilia es una mujer que entró a los 4 años al convento. Entonces, imaginate que si el personaje de Clara entró a los 18 y después cuando sale el mundo le resulta desconocido, imaginate una persona que entró a los 4 años. O sea, realmente cree que vive en ese mundo con esas lógicas. También es una niña que fue abandonada. Entonces, ahí encontró alimento, refugio. Bueno, esa es su realidad. Evidentemente hay personalidades que pueden llegar a ese punto de radicalidad y que a costa de no perder el control y no perder el orden establecido, pueden pasar límites muy extremos.

¿Qué les gustaría que las personas que vean esta serie se queden preguntándose una vez que terminan de ver Cautiva?
Carolina: Creo que es lo que que hablábamos un poco recién también, eso de cuestionar esas figuras de líderes, a veces por ahí un poco peligrosas, y lo peligroso que puede ser para una chica de 18 años con una cabeza muy en formación el encontrarse con una líder tan dura y tan perversa también, como la puede hacer creer que eso es lo que tiene que hacer y creer en la vida, ¿no? Y qué importante es poder fortalecer lazos familiares, lazos de amistad que te sostengan y que te hagan creer en que vos podés sola y que vos tenés tu propia fe. Hay algo de la serie que es lindo y es que ella termina encontrando la la fe en ella misma y no en otro lado, ¿no? Creo que la serie habla también de mucha valentía y de mucha voluntad por la vida.
Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Creadora de contenido, fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.

