Newsletter
Newsletter

Ascendente: cómo calcularlo y qué cambia en tu personalidad (explicado fácil)

Al ascendente se lo suele llamar “máscara”, pero no en versión careta sino como interfaz sensible entre vos y el mundo. En esta nota, te contamos qué podés aprender de vos misma si conocés de qué signo se trata.


Horóscopo

Horóscopo. - Créditos: Valentina Bussi.



El ascendente es ese dato que cambia la conversación cuando alguien dice “soy de tal signo”. Porque es cierto que el Sol habla de identidad, pero el ascendente cuenta cómo entrás a una habitación, qué vibra se percibe primero y desde qué energía empezás a escribir tu historia. 

El signo ascendente es el que estaba saliendo por el horizonte (es decir, el que ascendía) en el minuto preciso en que naciste, por eso la hora exacta es clave: porque el ascendente cambia rápido (cada dos horas) y modifica por completo el tono de la carta. Si alguien nace al amanecer, el Sol y el ascendente suelen coincidir, entonces la identidad y la forma de mostrarse van en la misma dirección. Si el nacimiento ocurre al atardecer, el ascendente probablemente sea el signo opuesto complementario, ese espejo que viene a equilibrarnos. Y si una persona llega al mundo cerca del mediodía o la medianoche, lo más probable es que su ascendente esté en cuadratura desde el Mediocielo o el Fondo del Cielo, generando una tensión fértil entre lo que es, lo que hace y lo que está llamada a integrar.

El ascendente es un desafío evolutivo, un músculo en entrenamiento. Es la energía que los demás detectan rápido, incluso antes de que abras la boca, y también ese territorio que a veces te cuesta reconocer como propio porque todavía lo estás integrando. El planeta que rige ese signo se convierte en el gran gobernante (o regente) de tu carta, el que marca el pulso general y señala dónde se juega buena parte de tu aprendizaje. 

Por eso, a veces, hay disonancias entre cómo nos ven y cómo nos sentimos. Por ejemplo, cuando alguien te dice “te veo re decidida” y vos por dentro dudabas. Un ascendente de fuego entra con presencia, iniciativa y cierta urgencia vital; uno de tierra transmite solidez y practicidad casi sin proponérselo; los de aire se notan en la palabra, en el gesto mental antes que el físico; y los de agua irradian sensibilidad, intuición y clima emocional. Esa energía es un territorio a conquistar con conciencia: el camino evolutivo nos hará ir integrándola e identificándonos con ella más y más. 

Para conocer tu ascendente, sólo necesitás tu carta natal. Podés obtenerla ingresando tus datos en alguna página web de astrología (las más populares son astro.comes.astro-seek.comcarta-natal.esgrupovenus.com), usando software astrológico, o consultando a tu astróloga o astrólogo de confianza.

El talento y el desafío de cada ascendente

El ascendente Aries viene a aprender a liderar con coraje sin convertir cada escena en una competencia. Es impulso puro, pero su evolución está en elegir las batallas y sostener procesos, no solo iniciarlos. Lo rige Marte.

El ascendente Tauro tiene el don de construir estabilidad y disfrute, aunque el desafío está en no aferrarse a lo conocido por miedo a perder seguridad. Debe aprender que flexibilizar también es crecer. Lo rige Venus.

El ascendente Géminis trae curiosidad y agilidad mental, esa capacidad de estar en todo. La clave es profundizar, y para eso animarse a quedarse un rato más en lo que realmente importa. Lo rige Mercurio.

El ascendente Cáncer percibe todo, cuida y contiene. Su aprendizaje es no vivir a la defensiva, entender que sensibilidad no es fragilidad sino potencia emocional bien dirigida. Lo rige la Luna.

El ascendente Leo nace para brillar, crear y expresar. El desafío está en que ese brillo no dependa del aplauso externo sino de una convicción interna que no necesita escenario permanente. Lo rige el Sol.

El ascendente Virgo observa, ordena y mejora sistemas casi instintivamente. Evoluciona cuando deja de exigirse perfección absoluta y aprende a valorar lo suficientemente bueno. Lo rige Mercurio.

El ascendente Libra busca armonía y vínculo, tiene radar para el otro. Su crecimiento aparece cuando puede decidir sin diluirse ni postergar lo propio por sostener la paz. Lo rige Venus.

El ascendente Escorpio siente intenso y transforma lo que toca. El desafío es no vivir en modo todo o nada, permitir matices y confiar sin necesidad de controlarlo todo. Lo rigen Marte y Plutón.

El ascendente Sagitario expande, explora y necesita horizonte. Su evolución está en no escapar cuando algo se vuelve incómodo y en comprometerse con lo que empieza. Lo rige Júpiter.

El ascendente Capricornio construye a largo plazo, tiene ambición y estrategia. Aprende a integrar vulnerabilidad, a no endurecerse en nombre del logro. Lo rige Saturno.

El ascendente Acuario viene a diferenciarse, a traer aire fresco y mirada propia. El desafío es no aislarse emocionalmente detrás de la idea de independencia. Lo rigen Saturno y Urano.

El ascendente Piscis abre el corazón y capta lo invisible. Su crecimiento está en poner límites sanos para que tanta sensibilidad no termine diluyéndolo. Lo rigen Júpiter y Neptuno.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Horóscopo semanal por ascendente: predicciones del 23 de febrero al 1 de marzo

Horóscopo semanal por ascendente: predicciones del 23 de febrero al 1 de marzo


por Verónica Barrionuevo

Tapa de revista OHLALÁ! de febrero con Eva de Dominici

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP