Entre el 22 de septiembre y el 23 de octubre, el Sol transita Libra, el séptimo signo de la rueda zodiacal y el que inaugura su segunda mitad: ese momento en el que el otro deja de ser paisaje y empieza a convertirse en un verdadero par.
La energía de Libra
Libra es el segundo signo de aire, ubicado entre la curiosidad inquieta de Géminis y la mirada libre y creativa de Acuario. Si Géminis pregunta, explora y conecta ideas, y Acuario se anima a pensar sin demasiadas fronteras, Libra llega con su famosa balanza para recordarnos que necesitamos (y podemos) escuchar al otro, entender sus razones y encontrar una forma de encontrarnos.
En la secuencia zodiacal, aparece después de Virgo y antes de Escorpio. Virgo acaba de poner en orden el mundo concreto, y Libra toma ese escenario para buscar armonía, belleza y acuerdos. Después llegará Escorpio, dispuesto a meterse profundamente en aquello que Libra empieza a construir: los vínculos.
En Libra, el Sol está en caída, una posición que pone al Yo en un segundo plano y hace que su expresión esté muy atravesada por las personas y las circunstancias que lo rodean. Regido por Venus, Libra tiene debilidad por el amor, la belleza, el arte, la suavidad y todo aquello que hace de la vida un lugar más agradable. Le gusta gustar, generar armonía y caer bien, aunque ese talento para conciliar también puede llevarlo a ceder demasiado con tal de conservar la paz. Su signo complementario, Aries, representa justamente el otro extremo: afirma el deseo propio, mientras que Libra aprende a construir de a dos.
Su impacto en los signos
Libra, Géminis y Acuario, junto con Leo y Sagitario, son los signos que reciben esta energía de manera más favorable. Para ellos, el Sol establece contactos armónicos que pueden potenciar la vitalidad y acompañar el avance de sus proyectos personales.
Los signos cardinales, Aries, Cáncer y Capricornio, atraviesan una dinámica más desafiante: Aries recibe una oposición y Cáncer y Capricornio, cuadraturas. Pero no necesariamente se trata de algo negativo: estos aspectos pueden poner en movimiento aquello que necesita revisión y señalar zonas donde hace falta actuar o introducir algún cambio.
Tauro, Virgo, Escorpio y Piscis no forman aspectos mayores con Libra, por lo que su influencia será más suave o neutral. De todos modos, la temporada puede poner sobre la mesa algunos de los grandes temas librianos: salir un rato del mundo propio, aprender a vincularnos de a dos, escuchar otras perspectivas, aceptar que pueden convivir miradas diferentes y buscar acuerdos que nos permitan vivir con mayor armonía, amor y belleza.
Qué da para hacer en la temporada Libra
La temporada Libra llega con una invitación concreta: levantar un poco la mirada del mundo propio y prestar atención a quienes tenemos enfrente. Es un buen momento para revisar nuestros vínculos, fortalecer la autoestima, aprender a escuchar, conversar, negociar y llegar a acuerdos. También es una etapa propicia para firmar contratos y celebrar uniones civiles o matrimonios, cuando las circunstancias acompañen.
Además, está todo ese universo que Libra disfruta especialmente: el arte, la estética, el placer y los sentidos. Crear, inspirarnos, hacer más lindos nuestros espacios, conectarnos con nuestro cuerpo, trabajar la autoestima, seducir y permitirnos ser seducidas también forman parte del menú libriano.
Porque Libra viene a recordarnos que la armonía no aparece mágicamente: también se construye, se conversa y se practica. Y sí, puede ser una tarea mucho más placentera de lo que parece. ¡Feliz temporada!
Verónica Barrionuevo Es una astróloga argentina egresada del Centro Astrológico de Buenos Aires. En las redes sociales es @traducirelcielo. Integra el AstroSquad de OHLALÁ!, donde crea contenido sobre la disciplina, desde 2022.



