Durante mucho tiempo, el contour fue el gran protagonista del maquillaje. La idea era esculpir el rostro, marcar los pómulos y definir las facciones. Sin embargo, las tendencias de los últimos años fueron en otra dirección: una piel luminosa, fresca y con un color que parezca propio. En ese contexto nació el blonzer, una técnica que combina lo mejor del rubor y del bronzer para conseguir un efecto "sol" sin necesidad de pasar horas frente al espejo.
Su nombre surge de la unión de las palabras blush y bronzer, pero más allá de la mezcla de productos, el secreto está en la forma de aplicarlo. El objetivo no es marcar el rostro, sino devolverle calidez y dimensión para que la piel se vea descansada, luminosa y naturalmente bronceada.
El secreto detrás del efecto "sol natural"
A diferencia del contour, que busca crear sombras para definir las facciones, el blonzer imita el color que deja el sol después de unas horas al aire libre. El resultado es mucho más sutil: las mejillas se ven sonrojadas, el rostro gana calidez y el maquillaje conserva un aspecto liviano.
Por eso esta técnica funciona tan bien durante los meses de frío. Cuando la piel suele verse más apagada, aporta ese toque de color que ilumina el rostro sin necesidad de recurrir a un maquillaje recargado.
Cómo aplicar el blonzer: el paso a paso para conseguir un efecto bronceado natural

Conseguir este maquillaje es más simple de lo que parece. Solo hay que seguir estos cuatro pasos:
- Elegí el tono adecuado. Buscá un color que combine el efecto del rubor con la calidez de un bronzer. Los tonos terracota, coral, durazno tostado o rosa cálido son ideales porque aportan un aspecto saludable y un sutil efecto bronceado. Si no tenés un blonzer, también podés mezclar tu rubor y bronzer habituales.
- Aplicalo en los puntos donde naturalmente pega el sol. Con una brocha o una esponja, llevá el producto sobre las mejillas, los pómulos, el puente de la nariz y las sienes. Un truco muy usado por los maquilladores es dibujar una "W" sobre el rostro, ya que imita el recorrido natural del sol.
- Difuminá bien el producto. Hacé movimientos suaves hasta que el color se funda con la piel y no queden líneas marcadas. La idea es conseguir un acabado uniforme, fresco y natural.
- Potenciá el efecto con un toque de iluminador. Si querés un extra de luminosidad, aplicá un poco de iluminador en la parte alta de los pómulos y en el lagrimal. Alcanzan unas pocas pinceladas para reforzar el efecto de piel iluminada sin que el maquillaje se vea recargado.
El maquillaje que reemplaza al contour
El auge del blonzer también refleja un cambio en la forma de maquillarse. Las tendencias actuales priorizan acabados más naturales, pieles con textura real y productos multifunción que simplifican la rutina.
En lugar de construir un maquillaje con muchas capas, esta técnica consigue aportar color, dimensión y un efecto bronceado con un solo paso. Además, favorece a distintos tonos de piel y puede adaptarse fácilmente según la intensidad que se busque.
No sorprende, entonces, que se haya convertido en uno de los trucos favoritos de maquilladores e influencers. Porque más que cambiar las facciones, el blonzer busca algo mucho más simple: que la piel se vea fresca, luminosa y con ese aspecto saludable que parece venir de un día al sol, incluso cuando hace frío.
Redacción OHLALÁ! El equipo de redacción de Somos OHLALÁ! está conformado por un grupo de periodistas especializado en diferentes temáticas. Buscamos compartir las noticias más relevantes de la agenda pública y aquellos temas que nos impactan a todos, también queremos construir herramientas que ayuden a navegar la actualidad.














