No es novedad que el mercado laboral a nivel mundial genera desigualdades. Sin embargo, toma otra relevancia cuando vemos cifras concretas.
En Argentina, las mujeres debemos trabajar 91 días extras cada año para poder ganar lo mismo que los varones. ¿Cuáles son las razones estructurales que llevan a que las mujeres tiendan a ocupar trabajos menos remunerados, más informales y con ingresos inferiores? ¿Por qué pasa lo que pasa y qué se puede hacer?
Recopilamos algunos de los datos más importantes para entender más a fondo esta problemática.
- 36% es la brecha en un área laboral más feminizada, como el comercio.
- 2 de cada 10 puestos jerárquicos son ocupados por mujeres.
- 25% es la brecha salarial promedio en Argentina entre hombres y mujeres.
- 6 son las horas diarias que una mujer destina a tareas domésticas, mientras que los hombres, solo 3 hs.
- +11 puntos asciende la brecha si se compara el mercado informal con el formal.
- 6% es la diferencia salarial en algunos ámbitos con convenios colectivos.
- 48% es la brecha entre hombres y mujeres que solo completaron la primaria.
¿Qué se puede hacer?
- Desde las organizaciones: 1. Comunicar las bandas salariales para generar mayor transparencia y conocimiento en la sociedad. 2. Observar que la evaluación de desempeño no perjudique a las personas que toman licencias prolongadas, adecuando objetivos y garantizando ajustes salariales. 3. Monitorear de forma periódica y sistemática la brecha salarial y desarrollar medidas de corrección.
- Desde los gobiernos: 1. Implementar un sistema integral de cuidados. 2. Establecer licencias por hijos de igual extensión en varones y mujeres.
El Calendario de los 91 días
En la búsqueda de visibilizar las persistentes desigualdades de género en el ámbito laboral, la ONG argentina Grow, especializada en género y trabajo, y LatinGráfica se unieron para crear “La brecha de 91 días”, un calendario destinado a visualizar la disparidad salarial que afecta a las mujeres en el mercado laboral argentino. El calendario representa los 91 días adicionales que las mujeres deben trabajar cada año para alcanzar el mismo salario que los hombres. En el dorso de cada página, que se puede desprender, se encuentran diseños que resaltan cifras relacionadas con la temática.
Carolina Villanueva, directora y cofundadora de Grow, aclara que la intención no es afirmar que a los hombres se les paga más intencionalmente, sino señalar las razones estructurales que llevan a que las mujeres tiendan a ocupar trabajos menos remunerados, a tiempo parcial, más informales y con ingresos inferiores. El calendario fue distribuido a algunas de las principales empresas del país, y plantea un llamado a la reflexión, la acción y la construcción de un futuro laboral más equitativo entre hombres y mujeres.
Experta consultada: Georgina Sticco, directora y cofundadora de de Grow. @generoytrabajo.
¿Por qué no las contratan más?
Si en 2015 los reclamos de las mujeres encontraban eco en la sociedad, en 2024 encuentran gritos, insultos y cuestionamientos: si las mujeres perciben salarios menores que los varones, “¿por qué los empresarios no las contratan más a ellas?”. La segregación horizontal es uno de los determinantes. Las mujeres se concentran en sectores de la economía peor pagos como el trabajo doméstico, la enseñanza y los servicios sociales y de salud. Además, se insertan en empleos de productividad baja (74,7%), que conllevan menor nivel educativo, mayor inestabilidad y menores ingresos.
Mientras que en nuestro país se cuestiona la existencia de la brecha salarial, a nivel global genera especial preocupación. La Premio Nobel Claudia Goldin alerta que luego de que las mujeres tienen su primer hijo, las tasas de informalidad laboral crecen. Esto impacta en términos de protección social, salarios y proyección futura, dado que buscan flexibilidad laboral para poder conciliar la vida familiar con sus empleos. Entonces, ellas son contratadas de manera mayoritaria en los empleos peor pagados. A esto se suma que la maternidad es un factor que acrecienta la brecha salarial; porque, para poder tener tiempo para cuidar a sus hijos, las mujeres buscan trabajos flexibles que implican sueldos bajos. Por eso, resulta fundamental pensar los desafíos presentes y futuros para reducir la brecha salarial entre varones y mujeres, y contribuir de ese modo a generar un mercado laboral más igualitario y sostenible.
Por: Mariela Belski, directora ejecutiva en Amnistía Internacional Argentina. @mariela.belski.
Ayelén Iñigo Redactora especialista en temas de Moda y Belleza para OHLALÁ!, Ayelén Iñigo es Licenciada en Comunicación Social (UNLP) y trabaja hace más de diez años como periodista.
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