Más allá de su legado espiritual, hay algo profundamente humano en los pequeños placeres que nos acompañan toda la vida. Para el papa Francisco, uno de esos gustos entrañables fueron los alfajores cordobeses de El Nazareno, una delicia artesanal que lo conectaba con sus raíces más queridas.
El Papa conoció estos alfajores durante sus visitas pastorales a Cura Brochero, cuando todavía era Jorge Bergoglio. Según cuenta Arturo Grisoni, uno de los dueños de la marca, desde aquel primer encuentro, se volvieron una costumbre. “Cada vez que volvía a la zona, pasaba por Traslasierra a buscar sus alfajores de hojaldre con dulce de leche”, recuerda en artículos periodísticos que consultamos para esta nota.
Tanto le gustaban, que durante su pontificado en el Vaticano seguía recibiéndolos como regalo de allegados y fieles.
"El Nazareno", una historia de fe, familia y sabor
La historia de El Nazareno comienza en 1982, cuando Leonardo Grisoni y María Estela Gurriere, junto a sus cinco hijos, se instalaron en Arroyo de los Patos, Córdoba. Con una carpa como casa y un pequeño taller familiar, empezaron a elaborar productos caseros para sostenerse en un destino turístico.
Inspirado en su fe, Leonardo bautizó su emprendimiento como El Nazareno y le sumó el subtítulo “Fábrica familiar”, reconociendo el esfuerzo conjunto de toda su familia. A lo largo de los años, el emprendimiento creció, se diversificó y abrió sucursales en distintas localidades de Córdoba y San Luis, pero nunca perdió su esencia artesanal.
¿Querés probar los alfajores "El Nazareno"? Te compartimos la receta
Ingredientes
500 g de harina 0000
300 g de manteca
200 ml de agua
1 cucharadita de sal
500 g de dulce de leche repostero
Coco rallado c/n
(Opcional: baño de chocolate semiamargo)
Paso a paso
- Mezclá la harina con el agua y la sal hasta formar una masa lisa.
- Dejá descansar 30 minutos.
- Incorporá la manteca en forma de empaste, estirando y doblando la masa varias veces, como si hicieras hojaldre.
- Repetí el proceso tres veces, dejando reposar la masa entre cada pliegue.
- Estirá fina, cortá discos y horneá a 180°C hasta que estén apenas dorados.
- Uní dos tapas con abundante dulce de leche y pasá los bordes por coco rallado.
- Si querés, podés bañarlos en chocolate semiamargo.
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Papa Francisco











