
Brasil: la playa de nombre difícil elegida por los amantes del surf que es furor entre los argentinos
Declarada Reserva Nacional de Surf, Itamambuca es una playa de Brasil que combina olas ideales, naturaleza intacta y un estilo de vida que invita a bajar un cambio y reconectar. Ideal para aprender a surfear y desconectar del ruido.
16 de enero de 2026 • 14:14

Itamambuca es una playa de Brasil que combina olas ideales, naturaleza intacta y un estilo de vida tranquilo. - Créditos: LUGARES (LA NACION)
Pronunciar Itamambuca no es fácil. Llegar tampoco. Pero una vez que se atraviesan las curvas de la Serra do Mar y el verde intenso del litoral norte de San Pablo, todo cobra sentido. El ruido queda atrás y aparece una bahía amplia, de arena clara y olas constantes, rodeada por vegetación que llega hasta el mar. Calles prolijas, casas bajas y una armonía que hoy es casi un lujo en las costas más concurridas de Brasil.
Ubicada cerca de Ubatuba y casi a la misma distancia entre San Pablo y Río de Janeiro, Itamambuca se consolidó como uno de los destinos preferidos para quienes buscan surf, tranquilidad y contacto con la naturaleza. Durante años fue un secreto bien guardado entre paulistas y cariocas; hoy suma viajeros de todo el mundo —cada vez más argentinos— atraídos por su estilo de vida simple, sus olas amigables y la posibilidad de aprender a surfear en un entorno cuidado.

Itamambuca es una playa de Brasil que combina olas ideales, naturaleza intacta y un estilo de vida tranquilo. - Créditos: LUGARES (LA NACION)
Según cuenta la revista Lugares de LA NACION, el crecimiento de Itamambuca no fue improvisado. La comunidad local se organizó para frenar proyectos de urbanización agresiva y proteger el equilibrio del lugar. Esa defensa constante es parte de su identidad: acá no hay boliches, ni música fuerte en la playa, ni fiestas electrónicas. La propuesta es otra: desacelerar, conectarse con la naturaleza y con uno mismo.
El surf es el corazón del pueblo. Las olas de tamaño medio permiten aprender y progresar a cualquier edad. Uno de los referentes es Maicol Santos, surfista y profesor nacido en Ubatuba, quien transmite el surf como un estilo de vida más que como un deporte. “Uno surfea como vive”, suele decir. En Itamambuca, el día empieza temprano y también termina temprano.
Esa filosofía se traduce en reglas claras: no se permiten parlantes en la arena, ni animales en la playa, ni bares abiertos hasta la madrugada. De unas 900 casas, solo unas 300 están habitadas todo el año. El resto se activa en temporada sin romper del todo el pulso cotidiano.
Detrás de esta convivencia está la Asociación Amigos de Itamambuca (SAI), que trabaja para mantener el equilibrio entre desarrollo y preservación. Gracias a ese compromiso, la playa fue declarada Reserva Nacional de Surf, una distinción que reconoce no solo la calidad de las olas, sino también la organización comunitaria y el valor ambiental del entorno.
Itamambuca no promete lujo ni infraestructura masiva. Ofrece algo más difícil de encontrar: tiempo bien usado, naturaleza viva y una comunidad que cuida lo que tiene. Un equilibrio frágil que se protege día a día, con el mar marcando el ritmo.
Fuente: Lugares de LA NACION
En esta nota:
SEGUIR LEYENDO


Ni Río de Janeiro ni Florianópolis: la playa de moda para jóvenes argentinos en Brasil
por Redacción OHLALÁ!

El pueblito de Brasil que tiene lagunas, dunas y cielos soñados
por Redacción OHLALÁ!

Río de Janeiro y Buzios: la escapada que necesitás si estás pensando en viajar sola
por Romina Musso

Florianópolis: 5 playas que combinan lo mejor de la esencia de este paraíso
por Redacción OHLALÁ!








