
Cuáles son las 3 casas de té en Bariloche que convocan por sus exquisiteces, coloridos jardines y mágicas vistas
Uno de los mejores planes para hacer en la Patagonia es tomar algo calentito y degustar las típicas tortas. Aquí, 3 imperdibles donde la naturaleza y las delicias se fusionan en una experiencia inolvidable.
27 de enero de 2026 • 15:04

Cuáles son las 3 casas de té en Bariloche que convocan por sus exquisiteces, coloridos jardines y mágicas vistas - Créditos: Gentileza Celina Lundin
Si estás planeando una escapada a Bariloche —y esto vale para cualquier época del año—, no podés perderte la experiencia de disfrutar de una deliciosa torta de frutos rojos o del clásico pie de manzana, acompañado por un café, té o chocolate caliente.
Aquí, 3 de las mejores casas de té de este oasis del sur argentino para incluir en tu itinerario, con vistas panorámicas alucinantes y jardines de ensueño: el momento perfecto para relajarte y saborear tentaciones locales.
Bellevue, un rincón de cuento

Bellevue, un rincón de cuento en Bariloche. - Créditos: Gentileza Celina Lundin
Sobre la avenida Bustillo, a la altura del kilómetro 24, una callecita de tierra invita a continuar unos cinco minutos por camino de montaña hasta el salón de té, que abre de jueves a lunes, de 16 a 20 horas.
Si estás buscando un lugar excepcional para disfrutar de manjares, Bellevue es sin duda una de las mejores opciones: ofrece no solo una experiencia culinaria única, sino también una vista espectacular al lago Morenito, serpenteando un jardín florido que pareciera sacado de un cuento de hadas. Este rincón escondido se convierte en un verdadero refugio donde la naturaleza y la repostería se unen.

Bellevue, un rincón de cuento - Créditos: Gentileza Celina Lundin
Paila-Co, un lugar especial con un entorno maravilloso

Paila-Co, un lugar especial con un entorno maravilloso - Créditos: Gentileza Celina Lundin
Paila-Co está ubicada sobre la avenida Campanario 3373, en la península de San Pedro. Sus puertas abren de miércoles a domingos, de 16 a 19 horas.
Esta casa de té ofrece una de las mejores vistas sobre el lago Nahuel Huapi, rodeada de un hermoso jardín que realza la belleza del paisaje.
“Paila-Co es como ir a tomar el té a la casa de tu abuela. Su decoración antigua, con mesas con flores pintadas a mano, estantes con tés y teteras con fundas tejidas a crochet”, asegura la plataforma de recomendaciones viajeras Turismo City.
“Paila-Co nace de una historia de inmigrantes alemanes que llegaron a la Argentina en 1950 y, viviendo en Buenos Aires, compraron una casa de verano en Bariloche en 1976. Con el tiempo, decidieron mudarse a esta región, cautivados por su belleza, y así es como convirtieron la casa en lo que hoy es”, agrega.
En su menú se puede encontrar una variedad de tortas alemanas, como el strudel, la torta Scher y otras bombas con chocolate, crema y frambuesas.
Además, se caracteriza por tener una increíble carta de tés de autor, con más de 20 variedades que combinan distintos tipos de tés, flores, hierbas y especias.
Winter Garden del Llao Llao

Winter Garden del Llao Llao - Créditos: Gentileza Celina Lundin
“En un ambiente vidriado que muestra la belleza del paisaje patagónico, durante los mediodías se puede disfrutar del almuerzo. Por la tarde, nada mejor que deleitarse con nuestro tradicional Té Llao Llao. Por favor, consulte disponibilidad previamente”, así convoca el emblemático Llao Llao.
“Ubicada en el jardín de invierno del mítico hotel, te transporta automáticamente a una película de época de la realeza europea. Las mesas están separadas y provistas de amplios sillones con apoyabrazos”, comenta la plataforma especialista en tips turísticos.
“Las delicias están ubicadas en una mesa central, desde la cual se puede elegir entre variedades de mini tortas de todo tipo, scones, pan de queso, tartas de frutas, mini sándwiches de salmón o jamón crudo y hasta chocolate en rama”, concluye.
En esta nota:
SEGUIR LEYENDO


Esta es la ciudad más feliz de Sudamérica y está en Argentina
por Redacción OHLALÁ!

Bariloche en verano ❤️ 10 actividades que no te podés perder
por Laura Gambale








