Elina Costantini: “Frida Kahlo es mi guía espiritual”

Viva Frida llega por primera vez a la Argentina con una selección de objetos personales, vestidos y recuerdos de Frida Kahlo. Una charla íntima con Elina Costantini en el marco de la muestra que llega al MALBA.

Por Belén Sanagua

14 de septiembre de 2026, 15:32

Elina Constantini- Viva Frida
Viva Frida podrá visitarse en MALBA desde el 20 de septiembre de 2026 hasta el 15 de marzo de 2027. - Gentileza prensa

Hay historias que empiezan mucho antes de convertirse en un proyecto. Para Elina Costantini, Frida Kahlo forma parte de su vida desde que tenía 5 años, cuando la imagen de la artista llegó a su computadora como fondo de pantalla. A los 19, durante un viaje a México por trabajo, conoció la Casa Azul y algo de ese vínculo terminó de tomar forma: volvió una y otra vez, hasta convertir esas visitas en una especie de ritual. Tanto es así que su propia hija lleva el nombre de la artista: Kahlo Milagro.

Hoy, más de dos décadas después de aquel primer encuentro, esa fascinación se transformó en Viva Frida, una exposición que llega por primera vez a Sudamérica después de tres años y medio de trabajo. La muestra reúne más de 300 objetos originales vinculados con la artista y permite acercarse a una Frida íntima: sus vestidos, sus accesorios, sus documentos, sus fotografías y también esos objetos cotidianos que ayudan a entender cómo construyó su identidad.

El proyecto también dialoga con la Semana de la Alta Costura Argentina, que Costantini dirige y que este año vuelve a poner en el centro la relación entre moda, identidad e inclusión. En la charla con OHLALÁ!, habla de su vínculo con Frida, de la emoción de ver llegar sus objetos a Buenos Aires y de todo lo que encontró en una artista que, para ella, trascendió hace tiempo la obra. Hay una frase que resume todo ese vínculo: “Frida es mi guía espiritual”.

Elina Constantini- Viva Frida
La exposición llega por primera vez a Sudamérica después de tres años y medio de trabajo. - Gentileza prensa

—¿Por qué elegiste a Frida Kahlo como eje de esta edición de la Semana de la Alta Costura?

—En realidad, yo no elegí a Frida, siento que ella me eligió a mí. Yo la sigo desde los cinco años, cuando empecé a ver su obra en la computadora que me regaló mi abuelo y la tenía de fondo de pantalla.

A los 19 años, cuando me tocó ir a trabajar al Mercedes-Benz Fashion Week en México, dejé mis valijas y me fui a la Casa Azul. Y ahí empezó mi visita permanente. Llevaba gente, iba casi cada dos semanas, era casi un ritual. Visité su casa más de doce veces.

En la visita número 13, que fui con Eduardo en 2023, la subdirectora de la Casa Azul, Laura Zavala, que es amiga mía hace muchos años, me dijo: “Ahora que ya empezaste con la Semana de la Alta Costura, ¿por qué no hacen la muestra de Frida Kahlo?”. Pensé que era una broma pero me dijo: “No, no, si la muestra ya se hizo en Londres, en París, en New York, en San Francisco y ahora se va a hacer en Alemania. La tenés que hacer en Argentina”. Y así empezó todo.

—Después de todo este proceso, ¿descubriste algo de Frida que no conocías?

—Sí, me sorprendió mucho verla a través de los maniquíes que tienen sus medidas reales. Todos están hechos con las mismas medidas de ella: la altura, la cabeza, las manos, todo. Y me sorprendí porque era muy bajita.

Pero no lo digo por una cuestión física. Lo que me impactó fue que, aunque era una mujer muy pequeña, transmitía un empoderamiento enorme. Vos la ves súper empoderada, para adelante, poderosa, fuerte, con esa vibra.

Cuando vi los maniquíes antes de que los vistieran, te juro que quería abrazarla. Pensaba: “Ay, Frida, todo lo que sufriste”. Pero, a la vez, miraba cómo se veía y pensaba en toda la fuerza y el poder que transmitía.

Elina Constantini- Viva Frida
El proyecto también dialoga con la Semana de la Alta Costura Argentina, que Costantini dirige y que este año vuelve a poner en el centro la relación entre moda, identidad e inclusión. - Gentileza prensa

—La ropa en Frida era mucho más que ropa. Era identidad, cultura y también política. ¿Qué te interesa de esa relación entre moda e identidad?

—Eso: identidad, cultura y política. Porque ella no se vestía al azar. El look tehuano tiene que ver con sus raíces mexicanas, con su mamá y con una cultura muy marcada.

Además, ella era una mujer muy culta e influyente, amiga de muchísimas personas. Y después está el sentido político. Ella iba a muchas manifestaciones, a marchas, a actos sociales de amor, de paz, de armonía. Entonces, según cómo se vestía, también marcaba una política. Ella decía algo a través de su vestimenta.

"Quiero que la Semana de la Alta Costura sea inclusiva"

Elina Constantini

—¿Qué vamos a encontrar en Viva Frida que pueda sorprender incluso a quienes creen que ya conocen todo sobre ella?

—Es la primera vez que la muestra llega a Sudamérica. Y es la única muestra que no tiene museografías, es decir, que no tiene intervenciones. En otras muestras se han reinventado algunas cosas o se han incorporado objetos que no eran de Frida.

Los más de 300 objetos que van a ver son originales de Frida Kahlo. Todos fueron de ella, todos los usó. Y algo muy importante que estamos respetando es que todo lo que está exhibido es lo que Frida convalidó que quería mostrar: las fotos, las cartas, todo lo que ella permitió.

Además, incorporé colecciones que no son solamente de la Casa Azul. Le pedí al Banco de México la paleta, los óleos y los pinceles, que nunca habían estado en otra muestra. También incorporé la colección de Gannit Ankori, que es una historiadora de Frida Kahlo, una colección del Instituto Nacional de Antropología e Historia y otra colección privada de fotografías.

—Después de tres años y medio de trabajo, ¿qué sentiste cuando finalmente llegaron las cajas al Malba?

—Fue muy emocionante. Teníamos un grupo y yo seguía todo: cuando salían las cajas de México, cuando las demoraban en la aduana, cuando llegaban acá y también cuando venían en el camión hasta Malba.

Cuando empezaron a entrar las cajas, estábamos a dos cuadras y empecé a abrir los portones de atrás del Malba para bajar todo. Y yo tenía una conexión con Frida: antes de abrir las cajas ya sabía que ahí estaban los textiles. Pensaba: “No, ahí no vienen los maniquíes, están los textiles”. Y cuando bajaron les dije a las conservadoras: “Chicas, acá dentro están los textiles”.

Yo intuía que estaban los vestidos, los rebozos, las carteras, los zapatos. Y me dio una emoción enorme porque después de tres años y medio haciendo la muestra, que finalmente llegara era como cuando vas a tener un hijo. Llevás el embarazo, que es hermoso, pero cuando llega el momento de parir decís: “Efectivamente, esto pasó, está pasando”. Cuando empezaron a entrar las cajas lo sentí como cuando parí.

Elina Constantini- Viva Frida
"De Frida tomo su gran fortaleza" - Gentileza prensa

—La alta costura suele pensarse como algo reservado para unos pocos. ¿Qué lugar querés que ocupe hoy en la Argentina?

—Quiero que rompa el nicho chico de la alta costura. Quiero que se convierta en una enseñanza para el otro, porque la alta costura no es solamente un vestido bonito.

Hay mujeres y hombres que confeccionan alta costura y que son personas en situaciones muy difíciles: mujeres abandonadas, violentadas, personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Quiero que se empiece a saber que realmente detrás de la alta costura también hay inclusión.

Este año, por ejemplo, los diez peluqueros que están peinando para la Semana de la Alta Costura fueron elegidos junto con la Fundación Pescar. Son personas que estaban en situaciones de vulnerabilidad, que se capacitaron en pelo, make-up y manicure y después pudieron insertarse laboralmente.

Quiero que la Semana de la Alta Costura sea inclusiva.

—Frida convirtió muchos aspectos personales en parte de su identidad pública. ¿Qué aprendiste de esa capacidad de mostrarse auténtica y construir una identidad propia?

—Todo. De ella, su fortaleza.

Ella tuvo poliomielitis, el accidente que la llevó a tener 36 operaciones y después atravesó muchísimas situaciones dolorosas. Tomó mucho alcohol, pastillas, tuvo dolores físicos y también pasó cosas muy graves con Diego Rivera.

Pero ella, más allá de todo lo que tenía, siempre se empoderaba y se transformaba. Transformó el dolor en arte, en creación, en vida, en alegría. Porque por más que le pasara lo que le pasara, su casa siempre era un festejo.

Había perros, monos, bambis, albergaban niños, pasaban artistas, fotógrafos, hacía fiestas, cantaban, bailaban, pintaban. Su casa estaba llena de vida.

—¿Qué representa Frida para vos después de todo este recorrido?

—Yo transformo todo ese dolor, todo lo difícil de mi vida, en alegría, en empoderamiento, en fuerza. Frida para mí representa ese lado también.

Yo la siento como mi guía espiritual. Es mi guía espiritual porque ella todo lo que atravesó siempre, siempre, nunca dejó de ser ella misma, de estar empoderada. Ella tuvo poliomielitis, tuvo el accidente fatal que la llevó a tener 36 operaciones y después atravesó situaciones muy difíciles con Diego Rivera. Pasó muchas cosas muy graves, tuvo mucho dolor en su cuerpo y en su vida.

Pero ella siempre, más allá de que tenía mucho dolor, se empoderaba, se transformaba. Transformó el dolor en arte, en creación, en vida, en alegría. Porque por más que le pasara lo que le pasara, ella siempre tenía su casa como un festejo. Había perros, monos, había bambis, albergaba niños, pasaban artistas, pasaban fotógrafos, hacía fiestas a la noche, cantaban, bailaban y al otro día pintaban con sus alumnos.

Nunca la vas a ver en ninguna foto mal. Siempre, a pesar de todas sus limitaciones y de todo lo que tuvo que atravesar, estaba empoderada, pintando, leyendo, escribiendo, festejando. Entonces yo saco eso: el dolor en fortaleza y en empoderarse y tener tu identidad propia.

Y también por eso siento que hay algo de ella que me representa. Yo también pasé cosas muy difíciles en mi vida y hubo momentos en los que estuve entre la vida y la muerte. Entonces tomo de Frida esa capacidad de transformar todo eso. No quedarte en el dolor, sino transformarlo en algo más: en fuerza, en creación, en alegría, en empoderamiento.

—También hablás mucho de identidad cuando contás tu propia historia. ¿Qué significa para vos construir un camino propio?

Cada uno tiene su identidad y su camino propio. Eduardo es mi mejor amigo y yo soy su mejor amiga, pero los dos nos hicimos de abajo y cada uno se hizo solo. Ahora nos unimos y nos expandimos.

Es lo que decimos en el amor: cada uno tiene su identidad. Él siempre me aconseja, yo lo aconsejo a él, pero cada uno tiene su identidad y su camino propio. Los dos nos hicimos solos y ahora nos unimos hace ocho años y nos expandimos. Los dos siempre estamos creando.

Yo siempre me estoy haciendo a mí misma porque uno no es solamente un apellido, uno es la identidad propia. Uno no necesita hablar de uno mismo, sino que el trabajo habla por uno mismo.

Incluso para mí eso también tuvo que ver con una decisión personal muy importante. Yo no soy solamente Elina Costantini porque mi marido se llama Costantini. Yo me llamo Costantini legalmente hace cuatro años; se hizo público hace poco, pero hace cuatro años, por cuestiones personales dolorosas mías, me cambié el apellido. Y fue también una forma de transformar algo. Dije: “No quiero darle este karma a mi hija o a mi hijo”. Quise transformarlo en un amor.

Y al mismo tiempo, mi primera muestra grande es con Frida Kahlo. Después va a haber otras muestras importantes, pero yo siempre me hice mi lugar. Entonces, para mí, construir un camino propio también es eso: tener tu identidad, hacer tu trabajo y que ese trabajo hable por vos.

Para agendar: cuándo visitar Viva Frida

Una fotografía en papel de Frida Khalo
La muestra llega por primera vez a Sudamérica y reúne más de 300 objetos personales. - Gentileza prensa MALBA

Viva Frida podrá visitarse en MALBA desde el 20 de septiembre de 2026 hasta el 15 de marzo de 2027. La muestra llega por primera vez a Sudamérica y reúne más de 300 objetos personales vinculados con Frida Kahlo, entre vestidos, accesorios, documentos, fotografías y elementos de su vida cotidiana. Además, habrá visitas guiadas los miércoles, viernes y sábados a las 17.

  • Dónde: MALBA, Av. Figueroa Alcorta 3415, Buenos Aires.
  • Horarios: miércoles de 11 a 20; jueves a lunes de 12 a 20. Martes cerrado.
  • Miércoles: 50% de descuento para público general. Estudiantes, docentes y jubilados con acreditación ingresan gratis.
  • Entrada gratuita: menores de 5 años y personas con discapacidad.
  • 19, 20 y 21 de septiembre: entrada libre y gratuita por los festejos de los 25 años de MALBA.
  • Domingo 20 de septiembre: desfile de cierre de la Semana de la Alta Costura Argentina a las 19, en la explanada del MALBA, con entrada libre y gratuita.
Belén Sanagua

Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.