
Rio Fashion Week: las tendencias que vimos fuera de la pasarela
Más allá de los desfiles, el verdadero termómetro de estilo estuvo en el street style. Desde texturas protagonistas hasta siluetas generosas y accesorios con identidad artesanal, estas fueron las claves que marcaron el pulso de la moda carioca, según la mirada de la experta Ale Boland.
20 de abril de 2026 • 11:13

Rio Fashion Week: las tendencias que vimos fuera de la pasarela - Créditos: Gentileza: Alejandra Boland
Después de diez años sin una semana de moda oficial, el regreso del Rio Fashion Week no solo puso el foco en las pasarelas: también convirtió al street style en una fuente clave para entender el presente de la moda brasileña. Afuera de los desfiles, en locaciones como el Pier Mauá, las elecciones personales de estilismo dejaron pistas claras sobre hacia dónde se mueve el estilo carioca.
Para Ale Boland, consultora de negocios internacionales de moda, lo que se vio en la calle fue tan relevante como lo que sucedió en pasarela. “Llegué al Pier Mauá el primer día sin saber bien qué esperar del street style y salí con el teléfono lleno de fotos y una certeza: la moda carioca sabe exactamente lo que es”, explica.
Lejos de los gestos exagerados, el estilo se manifestó en elecciones precisas: una falda de cuero lacado roja combinada con una campera negra oversized, un bolso de paja con detalle de cuero elegido con la misma convicción que una pieza de lujo o bailarinas con cristales escondidas debajo de un pantalón balloon. Pequeños gestos que, según la especialista, resumen la identidad visual que dominó la semana.
La paleta: neutros que sostienen y un rojo que declara

Río volvió y, esta vez, llegó con muchísimo que decir - Créditos: Gentileza: Alejandra Boland
La base cromática de la semana se apoyó en tonos neutros y contenidos. Cremas, blancos rotos, verdes oliva, tonos tierra y beige en múltiples variaciones dominaron la escena, funcionando como soporte visual para looks más expresivos.
“En otra ciudad estos tonos podrían parecer cautos, pero en Río funcionan como fondo sobre el cual todo cobra vida”, explica Boland.
Entre esa paleta calma, un color apareció con fuerza: el rojo. No como detalle sutil, sino como protagonista. Desde faldas de cuero lacado hasta combinaciones que incluían tops de bikini, camisas de organza abiertas y bolsos artesanales al tono, el rojo se convirtió en un gesto de estilo contundente.
“El rojo carioca es declarativo. No pide permiso”, resume la experta.
El negro total, en cambio, tuvo poca presencia. En su lugar, dominaron los contrastes binarios: negro con blanco, crema con marrón, oliva con nude. Combinaciones simples que resuelven el look con naturalidad.
Las texturas: el verdadero lenguaje del estilo carioca

Río volvió y, esta vez, llegó con muchísimo que decir - Créditos: Gentileza: Alejandra Boland
Si hubo un elemento que se repitió en los looks vistos fuera de pasarela, fue el protagonismo de las texturas.
Encaje largo combinado con blazers oversized, blusas con volados superpuestos, organza sobre bikini, bordados multicolor y trenzados artesanales en carteras fueron parte del repertorio visual que se repitió a lo largo de la semana.
“La ropa brasileña tiene con la textura una relación que no se ve igual en otras semanas de moda del mundo. Acá la textura no decora la prenda: la define”, explica Boland.
Otro rasgo distintivo fue la mezcla de materiales: superficies lisas con bordados, telas rígidas con otras fluidas, terminaciones mate con brillos. Una convivencia de opuestos que funcionó con naturalidad.
Las siluetas: volumen arriba o volumen abajo
En términos de formas, dos siluetas dominaron la escena.
Por un lado, prendas superiores con volumen —blazers oversized, blusas con ruffles o camisas abiertas— combinadas con faldas largas o pantalones amplios que aportaban movimiento.
Por el otro, una lógica inversa: tops contenidos, a veces bikinis o bralettes, combinados con pantalones balloon o faldas largas que concentraban el protagonismo visual.
Ambas propuestas compartieron un rasgo clave: una silueta generosa que no busca marcar el cuerpo, sino acompañarlo.
“En las dos aparece siempre un quiebre, un detalle que rompe la lógica del conjunto y lo vuelve interesante”, señala la especialista.
Los accesorios: el valor de lo hecho a mano

Lo que unificó estas elecciones fue el trabajo artesanal visible. - Créditos: Gentileza: Alejandra Boland
Los accesorios funcionaron como un eje central del estilo visto en Río. Carteras baguette con bordes trenzados, bolsos bucket con asas de cuerda, modelos de paja con detalles de cuero y piezas con estampas vichy fueron algunos de los formatos más repetidos.
Lo que unificó estas elecciones fue el trabajo artesanal visible.
“En Río, lo artesanal tiene más valor que lo de marca. La historia de cómo se hizo algo importa tanto como quién lo hizo”, afirma Alejandra.
La joyería acompañó en esa misma línea, con collares de perlas grandes y piezas únicas que reforzaron la idea de individualidad.
Los zapatos: detalles que completan el look

Río volvió y, esta vez, llegó con muchísimo que decir - Créditos: Gentileza: Alejandra Boland
El calzado también tuvo un rol silencioso pero estratégico. Bailarinas con cristales, sandalias de tiras finas en tonos chocolate, mules de raso con moños y mocasines negros aparecieron como opciones clave.
Muchas veces, estos zapatos apenas se veían debajo de pantalones largos, pero su elección formaba parte esencial del resultado final.
“La sandalia que nadie vería debajo del pantalón y que, sin embargo, está ahí, elegida con criterio, resume algo del espíritu de toda la semana”, explica la experta.
Lo que dejó el street style carioca
El street style de una semana de moda funciona como una radiografía del momento. Y lo que dejó esta primera edición del Rio Fashion Week fue la imagen de una moda segura de su identidad.
Texturas con historia, siluetas generosas y accesorios elegidos con intención definieron una estética que combina sofisticación y liviandad.
Según Boland, esa identidad no responde a una tendencia global sino a una construcción cultural propia. “Es una combinación que no nace de una tendencia internacional, sino de un lugar específico, con un clima propio y una manera particular de entender el cuerpo y la ropa”, concluye.

Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.
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