Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

¿A quién le importa la celulitis?




En estos días de calor extremo no dejo de sorprenderme cuando veo por la calle a mujeres que usan pantalón. Mientras que los hombres no paramos de fantasear con que realmente se impongan las polleras para nosotros (o las bermudas para ir a trabajar), cientos, miles de mujeres se someten al sufrimiento de un chupín que al finalizar el día debe ser removido como si fuera un tatuaje. Tengo dos teorías sin ningún tipo de fundamento para explicar el porqué combinar un pantalón con 34 grados a la sombra: complejos, o no haber tenido tiempo para la depilación. Mientras que lo segundo se soluciona fácil, lo primero tiene algunas particularidades en las que me explayaré desde mi visión masculina, que ya está un poco cansada de ver a mujeres que la pasan mal sólo para verse bien.
Despojate de todo preconcepto y sé sincera, ¿a quién le importa la celulitis? No conozco a ningún hombre que haya criticado o perdido interés en alguien por tener celulitis o algún otro "defecto" similar. Si todos nacemos con celulitis y, en cierta medida, la conservamos en algún lugar de nuestro cuerpo, ¿por qué sufrir por ella? Desconozco a qué clase de perfección quieren llegar aquellas obsesionadas por su culo y sus piernas y su panza y su todo, pero estoy seguro que no es merecedora de ningún tipo de sufrimiento. Sí de un cuidado, pero sin sufrir.
"La celulitis le importa más a las mujeres y le empieza a importar al médico cuando la paciente es joven", me explica Valeria Leonardi, Licenciada en Nutrición y Directora de INEC Salud. "Hay muchas más nenas de 14 o 15 años con grados importantes de celulitis de las que había hace 10 años atrás", agrega, "pero siempre son mujeres, al hombre no le interesa, salvo que sea un esteta que le diga algo a su mujer, pero no es común".
En criollo y para que se entienda fácil, la celulitis es una hiperplasia, un aumento del tamaño de la célula adiposa por la falta de irrigación sanguínea en la zona. Las células dejan de tener oxígeno, crecen de manera desproporcionada y rompen el tejido que las contiene y se acumulan en un lugar en donde tienen oxígeno. Afecta al 95 por ciento de las mujeres, y predomina en las de piel blanca. La mesoterapia y la carboxiterapia son los dos tratamientos que mostraron mejores resultados para tratarla.
En los centros de estética están aquellas que no aflojan durante todo el año, pero también estás las otras que se acuerdan cuando se acerca el verano. "Ni yo ni ningún otro profesional puede solucionar esto en tres meses", se ataja Leonardi. "Hace falta al menos un año para ver resultados, e incluso puede haber mujeres que nunca se vean bien". Entonces, si no te tomaste ese trabajo durante todo el año, ¿para qué sufrir?
¿Por qué es noticia que se vea a Jennifer López, Pampita o Scarlett Johansson con pocitos? Valeria me cuenta que no es un mito, que sí existen mujeres que no tienen celulitis por cuestiones genéticas, "pero es un 5 por ciento, un 10 para ser generosa", y que el estilo de vida actual -comer afuera y rápido, no hacer mucho ejercicio, el sedentarismo- no ayuda en nada. "Un grado 3, 4 ó 5 de celulitis no se puede revertir casi nada".
¿Y por qué les importa tanto la celulitis? "Muchas vienen diciendo que quieren algo tan simple como poder ponerse un short en el verano sin que les de vergüenza, pero es una exigencia propia; aunque también conozco el caso de un marido muy pendiente de la estética que le exige mucho ella, pero ojo, es un caso en cien pacientes que tengo", me aclara Valeria. "Es lo que creen que les exige la sociedad, y hay mucho sufrimiento en eso", afirma, y explica que en casos extremos -como el de una chica con vigorexia "que hace de todo y tiene un lomazo, pero que aún así sale a la calle toda tapada"- ella recomienda hacer terapia. Los casos que quieren adornar la falta a través de lo estético no son para ser tratados sólo desde la nutrición.
Mi conclusión: ninguna. O sí: déjense de joder. Y mientras eso suceda, yo me tomaré unas merecidas vacaciones en la playa, en las que el comentario obligado con mi mujer será, sin dudas, "mirá esa turra, ¡no tiene nada de celulitis!". Nos leemos a la vuelta.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Epílogo: ir contra la corriente

Epílogo: ir contra la corriente


por Leonardo Ferri
Tapa para OHLALÁ! de junio con Stephie Demner

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.