
Y hoy voy a salirme del discurso con altoparlante para hablarles bajito, breve e informalmente y contarles que acá sigo, con algunas pocas certezas que defiendo como leona y muchos miles de interrogantes.
Madre de esas locas lindas a las que vengo de tijeretearle los pelos en la peluquería. A una, estilo carré con flequillo bien corto, a la otra, desmechado con flequi al costado... porque sí, porque son distintas, así era?
Planificando la próxima visita al barrio "17 de noviembre" (vamos el próximo sábado 10, están todos invitados), estudiándome letras de canciones para niños, un par de María Elena, otro par de Magdalena Fleitas.
Durmiendo todo de corrido (de noche), hace aprox. 15 días, porque desde que les confesé la dificultad de China para no hacerse encima en la cama, que la niña se levanta seca, como si nada.
Jugando casi todo el tiempo, trabajando otro tanto, mandándome papelones ligeros, discutiendo solemne, "equivocándome", genuina-como-me-sale, humana (valga la redundancia), perfecta en mi imperfección, como siempre digo... ¡y qué se yo!
Y qué sé yo, pero acá sigo, chicos... Acá estoy.
¡Gracias por todo lo que me enseñan!
¿Y ustedes? Bienvenidos los PMs.
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De la mamá








