Ayurveda: en sintonía con la naturaleza

Por Redacción OHLALÁ!

26 de febrero de 2015, 17:44

Ayurveda: en sintonía con la naturaleza

Desde el local ubicado en el barrio de Belgrano, Sabores y Secretos de la India, Sumati Deshmukh comparte los conocimientos del Ayurveda. Más que una medicina: una cultura, una filosofía milenaria. En su familia, cinco generaciones de médicos ayurvédicos la preceden, gran parte de lo que sabe se lo debe a su padre Jogeshwar Prasad Desmukh, que es una eminencia y que hoy a los 88 años continúa ejerciendo en la India.

A pocas cuadras del local abierto en 1998, Sumati, que obtuvo una licenciatura en Ciencias Económicas, me recibe en su hogar. La decoración remite a su patria, que visita cada tanto para mantenerse en contacto con sus raíces. Hace años eligió vivir en Argentina. Mientras tomamos un té con limón y degustamos unos frutos secos, me cuenta con su tono pausado y calmo, en qué consiste el Ayurveda.

-¿Cómo se transmite el conocimiento? ¿A través de la familia, se estudia en la facultad?

-Los padres de mi padre tenían conocimiento tradicional, pero él fue a la facultad de Medicina. En India hay alopatía, homeopatía, ayurveda, un alumno puede elegir lo que le gusta. Él siempre ejerció como médico ayurvédico. Pero no es solamente medicina: "Ayur" es Vida, "Veda" es conocimiento. No se trata sólo de sanar a los enfermos.

-¿Es estar sano? ¿Vivir bien?

-Es restablecer la salud. Cuando haya alguna desarmonía, tratarlo sin que desarmonice los otros aspectos. No se limita a uno, sino a todos los aspectos de una persona: lo físico y lo más sutil, lo abstracto, espiritual. Ese es el aspecto más importante.

-¿Más que la comida?

-Sí, ahora todo el mundo habla de la alimentación, eso está bien. Pero de la forma en que yo aprendí con mi padre, le da más importancia a lo abstracto. Sostiene que cuando ese está en armonía, los demás se armonizan solos. Uno puede aprender, hay formas, ahí entra la sabiduría de la vida. La vida no es sólo comer algo rico, algo sano. Esos alimentos van convirtiéndose en energía. Si estás hambrienta o cansada, el alimento es energía, pero también se transforma en otras cosas sutiles en el cuerpo. Ayurveda es restablecer la salud del cuerpo físico, y estar consciente de tus pensamientos, de tus emociones.

-¿Y cuáles son las actividades que se recomiendan?

El Ayurveda habla del Yoga, la Meditación, el cuidado de la alimentación, los hábitos, la sintonización con la naturaleza. De lo que habla Greenpeace, ya lo decían los Vedas en los cuatro libros sagrados. Cuando decimos que hay que sintonizarse con la naturaleza, significa que somos un microcosmos y tenemos que sintonizarnos con el macrocosmos. Si hay respeto, funciona. Pero si uno no respeta el movimiento o el ritmo de la naturaleza, uno destruye el afuera y también a sí mismo.

-¿Por eso conviene conocer cuál es el dosha?

-Es conocer cuál es la necesidad de cada uno. No sólo comer para satisfacer las papilas gustativas, no comer cualquier cosa porque lo dice una receta o una persona. Si la panza está llena, y se come igual, aunque sea muy bueno, no hay necesidad ni hay capacidad de digestión. Es ver cuál es la necesidad de cada cuerpo, ahí entran los doshas.

Según el Ayurveda, cada persona tiene distintos principios físicos y abstractos que se se clasifican en tres: vata (aire), es la relación del aire y el éter; pitta (bilis), representa la relación del fuego y el agua; kapha (flema), la relación del agua y la tierra. Cada persona se identifica con uno de ellos, si se tiene en cuenta sus características físicas, y también psicológicas y emocionales.

Sumati Deshmukh cree que no es lo más importante la clasificación, sino el conocimiento. Que los test y cuestionarios pueden servir para reflexionar sobre nuestras costumbres y como un acercamiento para pensar, en un mundo donde todo es instantáneo. Pero nuestro cuerpo cambia y también las necesidades.

-No comes lo mismo que cuando tenías doce años, dieciséis. Eso va cambiando. El Ayurveda habla de varios aspectos, uno elige los alimentos de acuerdo a la edad, al día, la noche, el clima, el lugar geográfico, todo eso tiene que ver con el alimento. Ir a los doshas está bien pero tiene que ser más relajado. En India es un país de cultura antigua y los cambios son más lentos.

-¿Con el tiempo uno se da cuenta?

-Claro. Y uno se da cuenta cuando uno está consigo mismo. Pasamos la mayor parte del tiempo afuera, ni siquiera a veces te dormís contigo mismo. Con ese estado de la mente, es probable que te equivoques. Hay que tener paciencia, estudio, introspección para entender el funcionamiento con el macrocosmos. En mi formación del Ayurveda, no es algo instantáneo que uno toma y se equilibra. Tiene que entender por qué se desorganiza uno, cuál es la relación con el macrocosmos.

-En cuanto a la alimentación, ¿se usan productos animales?

-Se promueve el vegetarianismo. Siempre se trata de que el otro no sufra, y si lo hace, que sea lo menos posible. Para la satisfacción de mi hambre, que el otro no tenga que sufrir. Si miramos en la India, la mayoría son vegetarianos, pero es una cultura multiétnica. Al mismo tiempo, no es algo que se prohíba, se tiene en cuenta las circunstancias. No le puedo decir a un esquimal que se haga vegetariano, es según la necesidad del lugar. Se trata de trascender en la forma de pensar sobre alimentación. Se ve cuál es la necesidad de comer, más allá del hambre, y qué se busca detrás de esa actividad.

Los platos suelen combinar cereales, legumbres y vegetales. En la cocina, las especias y las hierbas juegan un papel importante. Ayudan a a lograr una buena digestión y funcionan como una medicina natural. Además realzan los sabores de los platos. El jengibre, por ejemplo, es bueno para desinflamar y desbloquear las vías respiratorias pero no se recomienda en casos de presión alta.

-En Argentina hace 20 años más o menos que se habla del Ayurveda. Ahora hay más conciencia, facultades que enseñan, de esa forma se entiende mejor. Nuestros cursos tienen esa formación. No se trata de cocinar y aprender. Yo quiero enseñar de la forma en que aprendí, no tan instantáneo. Como pasó con el Yoga, que cuando entró fue para el cuerpo físico. No está mal, pero hay mucho más. Tiene que transformarse algo internamente.El Ayurveda es una filosofía, una disciplina que no se limita a ver en el microcosmos, tiene en cuenta dónde nace, tiene que haber sintonía entre los dos.

-¿Qué autores o libros recomendás? ¿Deepak Chopra es bueno para entender el Ayurveda?

-Hay muchos libros. Él entendió la manera de hablarle al mundo occidental, captó de qué forma podría ayudar a la mente curiosa, al por qué. Pero a veces no encontrás el por qué.

-Hay que confiar.

-Exactamente. Yo vengo de generaciones de médicos ayurvédicos, en casa no se habla de nuestra constitución (Prakruti). Nos criaban a cada uno como debíamos cuidarnos y no preguntábamos, aceptábamos que era lo mejor. En la India se respeta lo que dicen los mayores y uno ve el ejemplo, es natural. Hay investigaciones científicas cuando uno aprende Ayurveda en la universidad, pero es un conocimiento tan aplicable que el ama de casa sabe. Porque fueron pasando y dando resultado de generación en generación, que tal cosa no se come de noche, o de día, o que no conviene hacer yoga después de comer. Se incorporan a la vida diaria de la gente.

-¿No hay tanta gente enferma como acá?

-No es que uno quiere ganarle a la muerte. Enfermedades puede haber, también hay cáncer. Hay que ver dónde tienen sus raíces. Una persona que no fuma, come bien, natural, aun así puede enfermar por lo que hay en el aire, por los pensamientos. Las causas de las enfermedades son variadas. Una comida no saludable, un ambiente en el que no querés estar. Hay gente que gana muy bien pero no quieren estar donde están, tienen confort pero no están satisfechos. Terminan deprimiéndose, su dinero se va al laboratorio. Y han cambiado cosas. Uno no está consciente de las radiaciones que produce el celular. O los agroquímicos que en todo el mundo es lo que más están dañando el ambiente, el suelo. Es preocupante.

-El problema es la ambición.

-Los grandes industriales deben cambiar. ¿Cuánta basura estamos creando? Hay que tener un balance entre lo que se destruye y lo que se construye, especialmente hablando sobre la industria de la alimentación. El consumidor también tiene que cambiar. Nosotros somos muchos, si nosotros cambiamos, si el pueblo piensa en el bienestar de uno, la industria va a cambiar. Es difícil. En la india los comerciantes entendieron que no podían comprar más bolsas de plástico y ahora tampoco la dan. Hay que llevarla uno mismo. Somos mil trescientas millones de personas, no podemos usar esa cantidad de bolsas de plástico. Eso aprendí ahora cuando fui. A mí me gusta ir al mercado de frutas y verduras, allá no hay grandes supermercados ni se guarda en heladeras. Y tuve que dejar varias de las cosas porque no había bolsas, llevé lo que podía tener en la mano. Es una pequeña enseñanza. Uno individualmente debería mejorar de alguna forma, yo no puedo cambiar a las otras personas, puedo intentar dentro de mis posibilidades.

-Pero puedo incentivar a que otros cambien.

-Claro, por eso es bueno difundir las enseñanzas. Quieras o no algo te queda para pensar, a ver si es aplicable, si dio resultados. Algo puedo cambiar. Todo estamos en el mismo globo.

Sumati Deshmukh
Sumati Deshmukh

Muchas gracias Sumati por la entrevista. En el Facebook del local, además de adquirir alimentos orgánicos y productos de la India, se puede aprender sobre Alimentación Ayurveda y descubrir los secretos más sabrosos de las hierbas y las especias.

Espero que tengan una hermosa jornada, me pueden escribir a kariuenverde@gmail.com

Kariu