Definí la personalidad de tu marca y posicionate en el mercado

Por Redacción OHLALÁ!

6 de diciembre de 2019, 16:01

Los arquetipos de Jung también pueden usarse para las empresas.

Los arquetipos de Jung también pueden usarse para las empresas.

Hoy te proponemos que sigas conociendo tu marca y definiéndola a través de arquetipos. Invitamos a Cecilia Ribecco, miembro del Consejo Ejecutivo de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), Consultora en Branding, Imagen y Comunicación.

A estas alturas conocés la importancia del branding y de lo determinante que puede resultar para el éxito de tu emprendimiento. Ahora bien, eso no quita que construir tu imagen de marca pueda parecer una tarea titánica: y sí, abarca desde el logo, el diseño y la estética hasta la estrategia comunicativa.

Los arquetipos definidos por Carl Jung son un buen punto de partida para pensar qué personalidad le querés conferir a tu emprendimiento. ¿De qué se trata? En uno de sus estudios, el psicólogo suizo describió 12 arquetipos o personajes basados en la observación de patrones comunes, independientemente de la cultura o de la ubicación geográfica.

Estos personajes tienen características particulares e inspiran siempre las mismas emociones. Por eso, un buen ejercicio es elegir tres arquetipos y usarlos como base para construir tu historia, una que conecte profundamente con tu público.

Mientras leés la versión condensada de cada uno, pensá en tu marca y en lo que querés transmitir:

El creador

Visionario, tiene ideas innovadoras y busca materializarlas sin importar los riesgos. Es intrépido y disruptivo, le gusta experimentar y suele ser bastante perfeccionista (un arma de doble filo): sus creaciones deben generar valor para los usuario y deben ser de altísima calidad.

¿Cuál es su promesa de marca? La autenticidad. El creador estimula tu imaginación y te invita a desarrollar todo tu potencial y creatividad, a ser tu mejor versión. Pensá en Apple y Lego, por ejemplo.

El hombre común

Sencillo y sin pretensiones, el hombre común es como un buen amigo. Su mayor deseo es pertenecer y conectarse con los demás, por eso se presenta como alguien confiable y realista.

Las marcas que se encuadran en este arquetipo, como Ikea y Volkswagen, suelen asociar su propuesta de valor a la practicidad y funcionalidad que aportan en el día a día.

El inocente

Su lema perfectamente podría ser "la esperanza es lo último que se pierde". Optimista hasta los huesos, su único objetivo es ser feliz, lo que hace que a veces tenga tendencia a ser un poco naif. Coca-Cola y Dove son buenos ejemplos de este arquetipo.

El explorador

Independiente y con una energía que parece inagotable, busca la aventura. Tiene debilidad por las nuevas experiencias y vive en un estado de autodescubrimiento constante.

Las marcas con esta personalidad ofrecen la oportunidad de explorar e incitan a disfrutar la libertad. Pensá en Jeep, GoPro e incluso en las guías de viaje Lonely Planet.

El animador

Divertido e irreverente, su único objetivo es vivir el momento. Odia parecer serio o aburrido, y tampoco busca resolver problemas: su propósito es entretener. Hace que la vida parezca sencilla y siempre divertida, como Netflix o Doritos.

El seductor

Cálido y apasionado, quiere hacerte sentir único y especial. Ya sea en el plano romántico, familiar, de amistad o incluso espiritual, se compromete y busca crear relaciones sólidas y duraderas. Es complaciente y busca conectar con tus emociones.

¿Algunos ejemplos? Victoria's Secret y Ferrari.

El sabio

Inteligente y reflexivo, el sabio quiere ayudarte a entender cómo funciona el mundo. Ante la duda, te acompaña en el pensamiento analítico y te invita a ir hasta el final del asunto para descubrir la verdad.

Las marcas que trabajan con este arquetipo se posicionan como expertas en sus áreas. Pensá en Google o en las charlas TED, por ejemplo.

El héroe

Valiente y aguerrido, su objetivo es mejorar el mundo y dejar un legado positivo. Es un líder nato: de reacción rápida, toma decisiones sin titubear y motiva a otros a hacer lo mismo. Marcas como Nike usan muy bien este arquetipo.

El rebelde

Le gusta romper las reglas y desafiar el status quo. Irreverente, es un agente de cambio que impulsa a otros a hacer lo mismo. No tiene miedo de decir lo que piensa y no tiene demasiado en cuenta las consecuencias que puede acarrear. La famosa marca de motos Harley-Davidson es un claro ejemplo de este arquetipo.

El gobernante

Amante de las reglas y orientado a resultados, al gobernante le gusta mantener el control sobre las cosas que lo rodean para garantizar el orden. Es muy respetado e incluso suele posicionarse como un modelo a seguir. Cuidado, a veces puede llegar a ser muy controlador y demasiado autoritario.

¿Ejemplos? American Express, IBM o Mercedes Benz.

El mago

Imaginativo y un poco idealista, su único objetivo es que los sueños se vuelvan realidad. Así, el mago te hace sentir que nada es imposible y que las dificultades pueden transformarse en oportunidades. Pensá en Disney o Red Bull.

El protector

Su propósito es ayudar a otros. Tiene un instinto maternal, es amable, generoso y altruista. Busca proteger y cuidar, así como tener un impacto positivo en el mundo. Pensá en Johnson & Johnson o en UNICEF.

Sobre la Asociación de Emprendedores de Argentina

ASEA es una asociación civil que trabaja para hacer de la Argentina un mejor lugar para emprender, promoviendo políticas públicas y acercando herramientas concretas a los emprendedores de todo el país. Una de sus propuestas es Mujeres Emprendedoras, un ciclo gratuito de cinco encuentros especialmente pensado para capacitar y crear redes genuinas entre mujeres que emprenden.

Conocé más y anotate en:http://www.asea.com.ar/

¿Con cuáles arquetipos sentís que tu marca se identifica? ¿En qué atributos la ves reflejada y sobre cuáles te querés posicionar? ¿Tu cultura interna transmite lo mismo o está disociada? ¿Qué aspectos necesitás trabajar más? Acordate de que no deben ser tomados de manera literal: son una base, un disparador. ¿Lista para construir tu personalidad de marca?