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Dislexia: qué es y cómo identificar este trastorno del aprendizaje

Lucas Slevin, de 20 años, viralizó esta dificultad en las redes sociales; intenta ayudar a quienes viven lo mismo que él; en esta nota, algunas herramientas para detectarla y tratarla a tiempo


Lucas Slevin tiene 20 años y a los 8 se dio cuenta de su problema para leer

Lucas Slevin tiene 20 años y a los 8 se dio cuenta de su problema para leer - Créditos: Instagram @lucasslevin



La dislexia es tema de conversación en las redes sociales. Lucas Slevin, un joven de 20 años, es protagonista de una historia que contó públicamente y generó empatía y debate.

Lucas relató que tendría 8 años cuando en el colegio primario de Pilar al que iba su maestra le pidió que leyera en voz alta. Luego de eso llegaron las risas y burlas de sus compañeros. El se largó a llorar y entonces la maestra le dijo: “Vos tenés una enfermedad mental”. La angustia del pequeño fue total. Cuando su madre fue a buscarlo al cole le dijo: “Vos no tenés ninguna enfermedad. Solo una manera distinta de percibir la información. Te cuesta un poquito más leer, pero sos 100% capaz de hacer todo lo que quieras”.

Así Lucas se enteró de que tenía dislexia. No fue un proceso simple de asimilar y el recorrido es largo desde entonces. Hoy se encuentra empoderado y, sobre todo en tiempos de pandemia, empezó a subir videos en TikTok e Instagram para hablar de la dislexia, para informar cómo percibe las palabras cuando lee y contener a quienes sufren lo mismo que él. Tiene hasta el momento en Instagram más de 31.000 seguidores.

¿Qué es la dislexia? ¿Tiene cura? ¿Cómo podemos darnos cuenta si un hijo o hija la tiene? ¿Cómo acompañarlo?

El psicólogo y profesor a nivel primario Alejandro Fernández, que se especializa en problemas del aprendizaje, define a la dislexia como un trastorno del aprendizaje, en particular, una dificultad en la lectura en cuanto a la precisión y la fluidez. “Son lectores que presentan muchas dificultades, lecturas muy lentificadas, muy laboriosas, muy trabajosas y que presentan marcadas dificultades cuando se plantea una palabra del repertorio del idioma de baja frecuencia o nueva. El lector experto rápidamente automatiza esa palabra y no vuelve a presentar esa dificultad en las lecturas posteriores, a las personas con dislexia les van a resultar siempre de mucha mayor dificultad”, informa.

¿Cómo se observa en casa si existe este problema? “La dislexia se observa a través de una lectura muy lenta, muy imprecisa. El niño o niña va a leer palabras equivocadas, no puede automatizar esa lectura fluida que hace el lector experto y comete toda una serie de errores al momento de leer”, enumera el profesional. “En casa se puede observar como con mucha frustración, reticencia a realizar las tareas. El niño advierte que es algo que le cuesta, que lo remite a situaciones en el aula que le generan malestar emocional. Incluso puede manifestarse como dificultades de prestar atención al momento de hacer la tarea”.

¿Consejo para los papás y mamás?Conectarse con la escuela de manera frecuente, comentarle si observan dificultades en casa a ver si en la escuela es igual. Si el chico no quiere hacer la tarea, si lo que tiene que ver con lectura lo evita o posterga o se generan berrinches al hacer la tarea, hay que acercarse al docente y conversar sobre cómo lo ve la institución. ¿Por qué? Porque el rol indelegable en la detección de esta dificultad es la escuela, no hay que recargar a la familia la responsabilidad de detectar esta dificultad, porque es una dificultad específica de lo escolar: la escuela es la encargada de enseñar esta habilidad y tiene la responsabilidad de detectar si hay problemas para buscar métodos más eficaces al respecto y para orientar a las familias”. Se suele recurrir a un psicólogo que se dedique a educación, a un psicopedagogo o a fonoaudiólogos para que participen del proceso de evaluación necesaria para descartar que no haya otras dificultades.

La psicopedagoga Lucrecia Thompson acerca, también, algunos signos a tener en cuenta:

  • Tiene dificultad para hacer rimas

  • Le cuesta reconocer las letras y articular el sonido que les corresponde

  • Le cuesta aprender palabras nuevas

  • Olvida escribir palabras

  • Comente muchos errores de ortografía

  • Lee lento

  • No entiende lo que lee

“La recomendación que doy siempre: si ven algo llamativo en sus niños, que les preocupa o genera inquietud, consulten a profesionales”, dice. Los primeros, pueden estar en la escuela.

El desafío de la escuela

Según cifras oficiales, el porcentaje de niños y niñas en edad escolar que pueden presentar dificultades en la lectura varía entre un 5 y un 15%, es preponderante en varones y tiene componentes biológicos: factores genéticos, epigenéticos y ambientales. Fernández retoma este último punto y enfatiza en el rol de la escuela, que se ocupa de la enseñanza del sistema de lecto-escritura, que aplica por lo general en el primer grado y que desde el nivel inicial debe dar herramientas.

El profesional, que trabaja hace años en el acompañamiento de estas dificultades, señala que muchas veces la escuela no lo detecta a tiempo y los chicos avanzan en su escolaridad sin haber sido diagnosticados. “Si estas dificultades no son atendidas rápidamente esto no remite de manera espontánea. Requiere intervenciones específicas y las familias necesitan recibir orientaciones precisas acerca de cómo colaborar, cómo ayudar a apoyar los aprendizajes del niño o niña”.

El impacto es en cadena. Si no es abordado a tiempo a su vez trae consecuencias en la comprensión lectora, entonces, va a acompañar al estudiante en todos los aspectos de la escolaridad. “En la escolaridad los textos escritos tienen un peso enorme. Si no tiene un manejo de la lectura, no van a tener un acceso exitoso y gratificante de lo que es el mundo cultural que está recorrido por la lengua escrita”, advierte el psicólogo.

Y habla de otro impacto. “Detectar prontamente las dificultades en el aprendizaje de la lectura e intervenir rápida y eficazmente es importante también para prevenir posibles consecuencias en ese niño en el orden emocional. Porque los niños que presentan estas dificultades observan que sus compañeros logran algo que ellos no y esto comienza de a poco a tener consecuencias a nivel emocional”, explica. En el caso de Lucas Slevin, esta dificultad para leer le implicó padecer acoso escolar (bullying) durante años.

“Me trataban de tonto, me retaban por cómo leía, me hacía muy mal lo que pasaba en el colegio pero aunque fue a las patadas, aprendí a hacerme respetar”, contaba Lucas en una entrevista reciente.

Fernández, que ofrece capacitaciones en escuelas, acerca estas características a atender en el ámbito escolar:

  • Retrasos o dificultades del lenguaje

  • Problemas atencionales

  • Pronunciación inadecuada

  • Comprende bien, pero su habla es pobre o poco fluente

  • Dificultad para encontrar la palabra exacta

  • Lentitud en respuestas orales

  • Lectura lenta, laboriosa (aún las comunes de una sola sílaba). Lectura “letra por letra”.

  • Lectura con errores de sustitución, omisión o inversión (más propio del procesamiento visual –dislexias atencionales, heminegligentes-)

  • Errores ortográficos atípicos, o en palabras muy comunes. (“jato”, “j” por “g”)

  • Se niegan a leer en voz alta

  • Dificultad para comprender un texto corto, o el enunciado de un problema

  • Marcado malestar en tareas que implican lectura

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