
Créditos: Ohlalá
Una rutina de cuidado del pelo sana y adecuada puede ser exactamente lo que te está faltando.
El pelo es frágil y requiere de cuidados especiales. Evitá cepillarlo mientras esté mojado o tocarlo demasiado, para que no se quiebre. Respecto del lavado, una vez cada dos días es lo ideal, y una vez por mes, mínimo, agregá un tratamiento hidratante. Además, protegelo del sol y del calor: dos grandes enemigos.
Y no olvides mantener una vida activa (haciendo un poco de deporte), comer sano y variado y tomar mucha agua.
En esta nota:


