En fin...

Por Redacción OHLALÁ!

30 de junio de 2008, 17:07

En fin...

Rafa se subió a un avión el sábado a la noche. No fui a Ezeiza. Lo llevaron sus amigos y nos despedimos en casa. No había mucho más que hablar. Nos despertamos, desayunamos, volvimos a la cama. ¿Por qué el sexo de despedida siempre es tan bueno? Confunde. Tanto que te hace pensar que cualquier cosa puede cambiar. Creo que por un momento pensé que me iba a arrepentir pero no; Rafa puso su valija en el auto, me dio un beso y se fue.-Cuidate, nena. No hablemos por un tiempo, ¿sí?