Me fue muy difícil despegarme de la página del blog a la tarde. Estaba literalmente atractiva (por no decir adictiva).
Pero yo, que les había propuesto a todas la consigna del viernes, justo yo iba a quedarme sin hacerla, nooo. "Soltá la computadora y en principio, pegate una vuelta".
Una vuelta a la manzana. Una caminata.
"¿Y qué hago? Voy a dividir mi ritual en partes. No necesariamente tiene que ser un único momento, compacto".
¿Entonces qué hice? No quería caer en el consumismo, se pueden tener momentos, muchos momentos placenteros y serenos sin gastar un peso. Pero yo quería más que un objeto, yo quería esta noche dormir con la autobiografía de un ser humano cuya vida y pensamiento me vienen guiando. Tenía -gracias a la generosidad de Juanagaviota- su versión electrónica, pero para mí el ritual de lectura se disfruta a pleno si en mis manos tengo hojas.
¿Entonces qué hice? Me compré un ejemplar de la autobiografía de Yogananda.
Y no sólo eso, también una crema para mis piernas. Para mi cuerpo. De karité y avena.
Y en lugar de trabajar a la vuelta, volví al café que queda a 7 cuadras, para lo cual tuve que desviar y extender la caminata hacia la plaza. Fueron minutos nomás. Respirando hondo y sintiendo cómo, en medio del caos, conservo consciencia del centro.
La segunda parte del ritual la dejo para esta noche. Me voy a dar el baño. Y no hay excusas, suspendo este texto hasta no habérmelo dado.
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No sé ni qué hora es. No quiero mirar el reloj. Sostengo una taza de té con mi mano zurda, mientras con la diestra alterno entre la birome y un alfajor de mousse de chocolate.
Me di el baño de inmersión. Me hizo tanto bien.
Enchufar el alma. Escucharla a ella, tan tímida pero tan certera, tan exacta.
Arriesguen a perder el tiempo para poder, cada tanto, ¡encontrarlo! No sirve pensar muy linealmente. Tantas veces, tomada por la lógica productiva, me veo pateando este paréntesis, y vieran cómo rinde, la claridad que irrumpe, que gano cuando estoy a solas, en silencio, presente, a mis anchas, en el baño.
Escucharnos. Es lo único que defiendo a rajatabla.
Gracias a todas por todo. Las abraaaaaaaaazo
¿Cómo fue su momento sereno y solitario? ¿Pudieron hacerse ese hueco? ¿Algún deseo para el fin de semana?


PD: ¡El sábado nos estamos encontrando en la plaza! Sigue armándose nuevo grupo del taller a la distancia. Info a inetaller@gmail.com Y quienes quieran sumarme en FB, me encuentran en Ine Sainz
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De la mamá







