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ESPEJITO, ESPEJITO...


Créditos: Ohlalá



Era inevitable que me desmayara. Había sido un día intenso, no podía resistirme a la cama. Sí, para variar, fui a dormir a mis tiranas y me dormí con ellas. No le echo la culpa a mi marido. Ni le dije de quedarse cuidándolas... porque era tardísimo y se había despertado al alba.
Capitalicemos el momento. Algo de enriquecedor o positivo debe tener escribir casi dormida. Supongo que el filtro es menos.
¿Cómo están? Ayer lo dije en un comentario, pero hoy quisiera repetirlo. Estoy atrasada con muchos emails. Bueno, no es que todo el mundo me escriba, no, sólo que algunas de Uds. que tienen problemas para registrarse, o que son un poco tímidas, o quieren hablar un tema en particular y explayarse, me escriben emails a mi correo personal… Y generalmente respondo al instante, pero ahora estoy un poco frustrada al respecto, bah, bueno, frustrada es un adjetivo demasiado cargado para esto… pero me entienden, no? Me atraso en contestarles y no me gusta la sensación de que del- otro-lado-del-cable hay alguien esperándome. Me encanta conectarme de cualquier modo, me llena de felicidad hacerlo, pero bueno, sólo pido que me tengan paciencia en esta época… en esta semana me pondré al día.
Y hoy quisiera que hablemos de espejos (se animan?). Me busco un vaso de agua, vuelvo y empiezo (...). Mientras cargo el vaso, pienso en cómo encarar el tema y recuerdo palabras de mi vieja de cuando era chiquita. Que me encantaba llorar mirándome al espejo, que ya era actriz desde aquélla época (No sé por qué no me orientaron a mis 17 años, si lo veían tan claro!!!), que era muy gracioso verme sufrir o haciéndome la que sufría mientras me miraba todo el tiempo. Me es inevitable recordarla a mi madre cuando la veo a China. Sí, al igual que su mami o muchísimo peor, porque no tiene ni 3 años todavía.
Es un personaje, chicas. Ya se los dije, no? Pero es que la tirana está todo el santo día haciendo caras raras y hablándose, y bailando, y poniéndose ropa y hebillitas y lo que pueda imaginárseles... todo frente al espejo del que les estuve hablando. Todavía no lo colgamos. Era de la abuela de Fede y de momento está vertical sobre la pared de living. Me va a dar pena sacárselo porque se la ve tan compenetrada, tan en su salsa... Jaja... ¡Ay, China, Chinita!
Y se me fueron (una vez más) los caracteres al diablo. Sigo mis ideas en algún comentario ¿Cuánto tiempo pasaron frente al espejo de más chicas? ¿Qué grandes momentos recuerdan? ¿Se encerraban en el baño?! ¿Se hablaban? ¿Se miraban el cuerpo? ¿Bailaban? ¿Fumaban, actuaban, daban besos? ¿Qué sería de nosotras sin ellos?!
PD: El dibujo es una versión chinesca de los Backyardigans.

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