Estoy contenta

Por Redacción OHLALÁ!

21 de octubre de 2013, 13:44

Estoy contenta

Tuve el mejor Día de la Madre que podría haber tenido. Y eso que todavía no terminó (son las 6 de la tarde).

Todavía falta el cierre, el broche de oro -la meditación y la cena-, y seguramente un momento, otro momento en solitario terminando de escribirles a ustedes (y editando fotos).

Nos despertamos cuando el cuerpo nos lo pidió. Miramos juntas un capítulo de Hi 5, intercalando atención a la caja boba con besos y "mami, te quiero mucho".

Luego, ya levantadas, nos vestimos, hijas se calzaron las botas de lluvia y partimos rumbo al Havanna. Elegí el Havanna porque el chico que atiende es casi amigo (¡Saludos, Christian!). Nos sirvió muchas galletitas bañadas en chocolate, lágrimas x 3 y cuadraditos de limón. Como de costumbre, al rato de tener el desayuno servido, hijas ya estaban detrás del mostrador viendo cómo Christian preparaba un café o manipulaba dinero en la caja.

Desayuno "riquísimo", así lo dice ella.
Desayuno "riquísimo", así lo dice ella.

Pero no sólo desayunamos juntas. Cuando Fede llegó, con chocolate gigante, nos fuimos los 4 a comprar hebillas y gomitas de toalla, "para que no te corten el pelo". Así anduve explicándole a China.

Después los acompañé a un local de juegos y comida y mientras ellas almorzaban, yo me escapé a Easy a comprar un cúter y pegamento. A la vuelta me quedé un rato más con retoñas y finalmente llegó la despedida: papá e hijas de un andén del subte, yo del otro lado.

En la casa me aboqué a reparaciones que hace tiempo venían esperando. Pegué otra vez la varilla que marca el límite de mi cuarto con el living y le puse unos cantos de plástico a los muebles de los baños.

También medité, respiré, corregí un texto y respondí emails de mi correo.

Ahora me ducho y dejo el cierre para lo último, para el último momento.

ÚLTIMO MOMENTO: Ya son pasadas las 12 de la noche, tomé un té de hierbas y mastico chocolate. Olvidé contar que el sábado también tuve mi festejo con madre. Con madre, hermano, sobrina e hijas. Comí rico, riquísimo, como diría Lupe y recibí regalo de mis nenas: una mariquita. Ahora la llaman mariquita, sí. En mi época era vaquita de San Antonio, ni idea cuál es la diferencia entre una y otra.

En síntesis: La pasé bomba. ¡Estoy contenta!

¿Y ustedes cómo la pasaron? ¿Qué hicieron? ¿Cómo arrancan la semana?

En la casa de la abuela
En la casa de la abuela
Sonreí, Lupita (jajaja). Siempre me hace estas caras
Sonreí, Lupita (jajaja). Siempre me hace estas caras
Haciendo vueltas carnero
Haciendo vueltas carnero
Hijas me regalaron la mariquita. Y yo les compré unos colgantes que me pidieron
Hijas me regalaron la mariquita. Y yo les compré unos colgantes que me pidieron

PD: ¡Gracias, Vale/Juanagaviota!

PD2: Mañana hay post de martes. ¡Y siguen abiertas las vacantes para el taller de relajación y expresión escrita a la distancia! A quien le interese: inetaller@gmail.com. ¡Buen arranque de semana!