
Siento una urgencia vocacional-laboral que, sin que me dé cuenta, me sobreexige de una manera. Quiero volar con un Fitito de los 70, imagínense. No se puede, Inés. Hay que aprender a encender la máquina y avanzar al ritmo de las posibilidades del momento.
Que no te enreden tus palabras. No pienses demasiado y HACÉ. Andá haciendo de a poquito, que en 2 años será muchísimo.
Vamos que está todo muy bien. Que fue un año complejísimo, super recontra escorpiano, apasionado, hogareño, intenso. Y por suerte ya termina y empieza otro ciclo.
¡Extraño mis cuadernos! ¡Mis charlas en silencio! ¿Saben que antes de escribir acá lo hacía a diario y constantemente en mis cuadernos de mano? SIEMPRE. SIEMPRE.
Tiré muchísimos (no los reciclé, sniff, sniff) pero todavía me quedan varios dando vueltas y cada tanto se me da por abrirlos y leer. Así, al tuntún, lo que venga. Y es una fija, la frase que más más más me repito es “RELAJATE, NENA”.
No sé si sirve demasiado releerlos; no tienen mucho de bello. Son puramente instrumentales. Textos catarsis o de aliento. ¡Muy recomendable!
¿Uds. se escriben a Uds. mismas? ¿Les funciona? ¿Con qué frecuencia? ¿Garabatean servilletas? ¿Diario íntimo o agenda? ¿Se abstienen de hacerlo por miedo a que alguien las lea? ¿Qué les pasa cuando se releen? ¿Cuál es la frase que más se dicen o se dijeron en el último tiempo?
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