Paraty. "Es una de las ciudades coloniales más bonitas y mejor preservadas de Brasil. Fundada en 1667, tuvo una destacada importancia como puerto, donde se exportaba azúcar; llegó a haber 250 ingenios en la región. Una curiosidad: las mareas más altas penetran en la ciudad, como suaves tsunamis, y al retirarse, dejan sus calles limpias. Cuando sube el agua, parece una improvisada Venecia", cuenta Luis Mendonza.