Créditos: Ohlalá

¡Buen día! ¿Cómo andan?
Hoy les traigo una propuesta simple y despojada. No necesité más que un vestido, un par de sandalias y un pañuelo para completar este look. Si hace un año me hubiesen preguntado si este outfit estaba OK, hubiese respondido que algo le estaba faltando.
Es increíble lo que uno va cambiando a lo largo de la vida. Hace un tiempo hubiese agregado aros, un collar, seguramente medias y algún top o camisa debajo. Últimamente elijo prendas sencillas que no tengan mucho ornamento. Me inclino por colores suaves o neutros y líneas limpias.



Este pañuelo que tengo hace muchos años y adoro, era de mi mamá. Hay ciertos ítems de ella que siempre me gustó usar y de una manera u otra terminaron en mi placard. Espero que no me llame después de leer el post para que se lo devuelva….
Para los pies elegí algo oscuro, porque sentí que un vestido tan claro e inmaculado necesitaba un toque oscuro. Estas sandalias fueron amor a primera vista. Me encanta el charol, las piedras en negro y azul y además tienen la altura perfecta. Otra característica favorable es que son muy estables. El ancho del taco permite que te muevas con total libertad, sin perder el equilibrio.



El estilo puede cambiar con los años y eso es bueno. Porque nos permite probar y conocer distintas cosas. Hoy tengo ganas de vestir este estilo de prendas ya que acompañan este momento de mi vida a la perfección.
Es un lunes de pocas prendas y pocas palabras.
¡Que tengan una linda semana!
Espero sus comentarios,
Beso,
Guada.
Agradacimientos: Por las fotos a Jime Ferrand
Vestido: http://www.atelierba.com.ar/
Zapatos: Donné para shoeroom
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