
¡Qué lindo día!, ¿no? Hoy lo llamé a mi papá a la mañana y me contó cómo se había emocionado con cada una de sus historias: la abuela que llevaba muchas Titas, la que juega a la escoba del 15, la que preparaba los panes dulces sólo con frutas secas, la que hacía toneladas de papas fritas, la que se pintaba los labios de manera curiosa, y tantas más. Cada una de ellas es nuestra abuela, ¿no? Así lo sentí yo, me sentí identificada con cada historia, por eso gracias a cada una por compartir.
Hoy quería hablar de las recetas de estas fiestas. Es increíble cómo un plato puede transportarnos a la infancia, cómo nos hace revivir los mejores recuerdos y activa una máxima infalible: panza llena, corazón contento. Desde el vitel toné, hasta la ensalada rusa, pasando por el arrollado y los huevos rellenos, cada familia tiene su tradición culinaria.
Se me ocurrió también compartir con ustedes una receta del nuevo libro de Juliana López May, que está muy bueno, y es una excusa para probar una nueva delicia en el menú "findeañero". ¿Vieron el libro? Se llama Recetas para compartir y está dividido por secciones: desde parrilla de pescado hasta recetas vegetarianas, cocina para chicos, platos para un "té cena", y el diseño de Vero Pasman es divino, súper femenino. Bueno, espero que les guste.
Tarta chata de almendras y cerezas
Ingredientes
Para 1 tarta grande o 12 individuales
Para la masa:
- 200 g de harina 000
- 100 g de almendras tostadas y procesadas
- 200 g de manteca
- 100 g de azúcar impalpable
Precalentar el horno a 180 °C. Hacer la masa de tarta mezclando harina, almendras procesadas, azúcar impalpable y manteca hasta unir todos los ingredientes.
Envolverla en papel film y dejarla en la heladera por 30 minutos. Estirar la masa de la forma deseada. Colocarla sobre un silpat o papel manteca dentro de una placa de horno. Cortar las cerezas al medio y sacarles el carozo, luego disponerlas sobre la masa. Espolvorear azúcar y agregar pedacitos de manteca por encima. Llevar al horno por 25 a 30 minutos, debe estar cocida y dorada por afuera. Al salir del horno, espolvorear en caliente con un poco de azúcar impalpable.
El secreto: esta torta queda divina hecha en un horno de barro, como en la foto. Se pueden reemplazar las cerezas por arándanos, ciruelas o damascos, y las almendras por nueces o avellanas.
Y para vos, ¿cuál es tu plato favorito en estas Fiestas?










