Julieta vive en patas. Explora el mundo con la planta de sus pies, se aferra al piso con sus dedos y sonríe cuando experimenta nuevas texturas.
En este primer año le cambié siete regalos de zapatillas por otra ropa y me cansé de que la gente me pregunte —reproche— cuándo le voy a poner zapatos.
"Cuando camine" respondo. Pero ante mi respuesta siempre viene la misma frase: "Se va a enfermar". En 12 meses Juju sólo se resfrió una vez y tuvo gastroenteritis viral. Nada más (toco madera). En este tiempo yo, que salgo a la calle con medias y zapatos, me resfrié muchas más veces. Así que no entiendo por qué debería ponerle algo en los pies a ella si todavía no camina. Mi sensación es que el calzado le da menor libertad de movimiento y no cumple ninguna función.

(Hace diez/veinte días esto cambió porque hija empezó muy tímidamente a caminar de nuestra mano así que de vez en cuando —cuando salimos a algún lugar donde sé que hija va a poder caminar— le pongo zapatillas. Pero olvidémonos de esto por un rato).
El otro día leí una charla que dio el pediatra Jorge Washington Díaz Walker sobre por qué los niños deberían evitar, incluso, las medias (Juju usa). Él decía que inhiben 30 veces el movimiento de los pies y que "los bebés tienen un termostato propio y con las patas al aire lo regulan (…) El calor lo tiene el cuerpo, la ropa no da calor, sino que su función es ayudar a retener el calor de nuestro cuerpo. A la vez, si nos movemos generamos calor; por lo tanto, cuanto más abrigados tienen los pies, más quietos se quedan, y eso da frío, si no nos movemos nos enfriamos. Los bebés mueven las patitas y se calientan". Algunos profesionales, incluso, dicen que estar descalzos "acelera la maduración, el desarrollo propioceptivo y el desarrollo intelectual del niño".
Cuando le pregunté a Silvia Solá, que es mi puericultora y la persona que más me ayudó con la lactancia de Julieta (ya les contaré en otros post sobre ella), qué pensaba del tema me dijo esto que me encantó: "Ponerle zapatos en los pies a un ser que está desarrollando la marcha, es como ponerle guantes a una madre para acariciar a su recién nacido. Es un arrebato cultural que no sólo entorpece el proceso de aprendizaje sino que además promueve una estética que desentona con la frescura de un pie virgen de las ataduras de un calzado".
Para Díaz Walker cuando los nenes empiezan a caminar también deberían estar descalzos. Y acá aplica el sentido común… Obviamente que en la calle o en un supermercado, restaurante o shopping no van a estar en patas por cuestiones de seguridad pero si están en una casa ¿Por qué no? Él dice que el estar descalzos "les ayuda a tomar información del entorno, a caminar más seguros porque tienen más agarre al suelo, y evita el pie plano, porque ayuda a formar el arco del pie".

Lo difícil de que estén siempre descalzos es que hay que estar atento a que no haya juguetes con puntas en el piso para que no se lastimen. También hay que evitar las superficies mojadas, ya que hay más posibilidades de caídas, y lo más estresante: hay que escuchar todo el tiempo que la gente te diga "ponele algo en los pies que se va a enfermar".
Yo amo estar en patas. Lo primero que hago cuando llego a casa es sacarme los zapatos y descomprimir el pie. Disfruto del contacto con el suelo y de poder apoyar los pies en un sillón sin estar cuidando de mancharlo.
Ahora que Juju empezó a dar sus primeros pasos le compré calzados con suelas blanditas. Algunas de las marcas que conozco que tienen estas suelas son: MiniMimo (que llegan hasta el talle 20), Descalzos (hasta el 24), Diez Indiecitos (según el modelo hasta qué talle llega), Feetys (del 15 al 21). Pero deben haber más.
¿Sus bebés juegan en patas o con medias y calzado? ¿Conocen otras marcas con suela blanda?
Buen fin de semana!
Nota 1: Prometo ir incorporando de a poco los temas que me van pidiendo por mail y compartiendo algunos de los relatos que me llegan.
Nota 2: Son varias las que me dicen que escriben por privado con reflexiones o preguntas sobre el post (dudas sobre portabebés, cómo implementar BLW, relatos de parto y etc...) porque creen que si contestan el post las van a atacar. ¡Ayudemos entre todas a hacer tribu que es la idea de este espacio!
Debbie
Deborah Maniowicz Es periodista, doula y escritora. Fue blogger de maternidad en OHLALÁ! con su espacio “Crianza en tribu”.
