El depto en el que nos estamos quedando es de Rafa, *amigo* de Sofí.
No sé, a mí mis amigos no me dejan notitas que dicen "qué bueno que viniste, diosa"
No sé, pero está buenísimo.
Nos pasamos todo el sábado y el domingo en el Soho. Tomamos litros de café (me llegó un mensaje de mamá desde Baires contándome de la cola de 2 cuadras en el Starbucks del Alto Palermo. No pude evitar escupir una carcajada, sabelo), y ya llevo deglutidas, al menos, 2 cheesecakes.
Sofía es lo más. Yo ya lo sabía, pero día a día lo corroboro.
Y su ropa, me queda mucho mejor que la mía.
Mis piernas necesitaban aire.
Y aire les doy.