
Hace poco una vieja amiga citaba a Bartís (a un personaje de su última obra) que decía: “el dolor organiza”. Y me encantó.
Porque está buenísimo que nos relajemos, que sea lo primero que nos digamos frente a cualquier problema o situación compleja. Pero también es válido que nos hagamos cargo y nos cuestionemos, frente al dolor, la angustia o el miedo.
No todo dolor es un raye fantasioso o exagerado de nuestro intelecto. A veces el dolor nos avisa, nos tira una pista, nos detiene... NOS ORGANIZA. Y escucharlo es SANO.
No lo digo por sus amorosísimos y lúcidos consejos, lo digo por mi propio razonamiento. Y dicho esto, sí, sí, me relajo, jiji (cambio de tema) y les cuento:
A Lupe le está saliendo una paleta, hoy mismo, mañana, está justo cortando la encía. Y quería hace tiempo hablar de ellos, así que vamos.
¡Dientes! ¿Todas soñaron con que les caían? Sí, es sueño recurrente, no sólo en mí, sino en la mayoría. ¡Una pesadilla!
Para mí los dientes son SAGRADOS. Puedo dejar un pilón de platos sucios en la cocina, una montaña de ropa para planchar, pero nunca JAMÁS dejar de pasarme el HILO DENTAL. Suena raro. Cepillarme también, pero ante todo limpiar la placa y las basuritas que quedan escondidas.
Tuve que perder una muela para aprender lo IMPORTANTÍSIMO de esa limpieza. Casi no tengo caries por suerte y ando con unos aparatos de ortodoncia que me contienen los dientes para que no se muevan (demasiado).
¿Y Uds.? ¿Cuánta pelota le dan a sus dientes? ¿Cómo los cuidan? ¿Se hacen limpiezas de flúor cada tanto? ¿Alguna vez se los blanquearon? ¿Usaron o usan aparatos? ¿Sufrieron muchas caries? ¿Los observan en los demás o ni los miran? ¿Con sus hijos son muy hinchas?
En esta nota:

