Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

Te juro que es la primera vez que me pasa...




Me caí de jeta al piso. Así de simple. Iba en rollers. Por avenida Corrientes, con Luis, íbamos despacio, prudentes, como debe ser. De repente se me engancharon ambos patines y caí sin poder siquiera poner las manos.
Me dolía la boca, los dientes y empezó a salir sangre. Buuuu.
"No te puedo creer", decía sin parar.
Un taxista se quedo atónito y ante nuestra levantada de mano, huyó, quizá por miedo a que le manche el tapizado.
Finalmente uno se apiadó y nos llevo a la Suizo de inmediato.
Yo seguí repitiendo: "No te la puedo creer..."
Para hacerla corta, paseamos en medias de especialista en especialista. Conclusión: diente roto, tres puntos en el labio, nariz de Avatar y frutillas a granel.
No me puedo reír, eso es bastante difícil.
Hablo sin decir las letras P, B, F y algunas más que hacen que junte los labios. Digamos que si necesitan una ventrílocua para algún evento, me telefonean. Tengo disponibilidad horaria.
Antitetánica, puré de calabaza y hielo.
Una joda bárbara.
Hoy, radiografía panorámica a ver en que estado están los dientes.
Qué embole!
La que nunca se había caído de los patines.
No mando foto porque no van a poder dormir.
Voy a buscar hielo y, no, no es para el fernet...

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Cerrando mi valija

Cerrando mi valija


 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.