A casi tres años del asesinato de Fernando Báez Sosa, ocurrido el 18 de enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell, el pasado lunes 2 de enero comenzó el juicio contra los ocho rugbiers imputados en la ciudad de Dolores.
Hoy durante la novena audiencia, y por primera vez, uno de ellos -y de los más complicados- habló. Lucas Pertossi rompió el pacto de silencio: “Yo no estaba ahí”. Pero, los videos y testimonios confirman lo contrario. Ante la pregunta de quién estaba en las grabaciones si no era él, respondió: “No quiero responder ninguna otra pregunta, no se esfuercen porque no voy responder más nada”. Eso fue lo único que accedió a declarar.
El asesinato de Fernándo Báez Sosa: qué ocurrió ese día

Caso Fernando Báez Sosa: el 2 de enero empieza el juicio a los rugbiers.
Los amigos de Fernando y el grupo de rugbiers habían tenido un intercambio dentro del boliche, al cual intervino la seguridad del lugar, y los echó a ambos grupos, por separado. Una vez que salieron, y estando en la puerta del boliche, los rugbiers fueron a buscarlo.
Según la imputación, cinco de ellos (Thomsen, Pertossi, Comelli, Benicelli y Cinalli) “abordan por detrás a Fernando Báez, aprovechándose de que el mismo estaba de espaldas e indefenso, y de esta manera actuando sobre seguro, en virtud de la superioridad numérica y física, lo rodean, se abalanzan sobre él y comienzan a propinarle golpes de puño en su rostro y cuerpo, hasta que cae inconsciente y pierde la vida”.
Los tres acusados restantes (Villaz, Lucas y Luciano Pertossi) “también participaron premeditadamente de la agresión con el fin de dar muerte a la víctima, posibilitando fundamentalmente la comisión del hecho, ya que rodearon tanto a Fernando Báez Sosa como a los amigos que estaban junto a él, impidiendo de esa forma que pudiese defenderse por sí solo o incluso recibir defensa por parte de sus amigos y/o terceros”.
Los ocho acusados quedaron registrados con las filmaciones de las cámaras de seguridad. A las pocas horas, fueron detenidos tras ser identificados por decenas de testimonios que los vieron mientras mataban a golpes a Fernando. "Tenían plena conciencia y conocimiento de que había causado la muerte de Fernando, pese a lo cual, todos ellos huyeron del lugar, y se escondieron", declaró la fiscalía. Para la Justicia, las pruebas contra ellos son contundentes.











