A cada buscador, algo lo encuentra, es sentir que todos los caminos conducen a "Roma", que, si lo leés al revés (sí, tal cual como al casete de Xuxa), ¿qué dice? "Amor". Sin dudas, es amor a primera vista y, como en cualquier enamoramiento, estás metejoneada hasta la médula; de pronto, te colgás de llamar a una amiga, te volvés monotemática o incluso hacés proselitismo: "Esto te juro que te puede cambiar la vida", le decís a tu compañero del estudio que va por su segundo ACV. Es que si una descubre la pólvora, quiere que todos sepan cómo prenderla y ¡que se haga la luz!, pero quizás estés un poquito pushy y fervorosa y los otros te empiecen a ver como la loquita linda de la oficina, la que prende palo santo, la que regala un mandala casero para los cumpleaños ("¿por qué no me habrá regalado una remerita?", se pregunta la homenajeada), la que frente a cualquier debate saca de la cartera el mazo del tarot... En resumen: te pegó el brote místico. ¡Y a buena hora, che! •
Yoga

Antes, no llegabas con las manos a las rodillas, y ahora, de pronto, ¡te tocás el dedo gordo del pie!, te sentís estilizada y zen. Decís "namasté" como quien dice "hola, ¿qué tal?", y el Surya Namaskar es tu nuevo crossfit espiritual. Y como quien no quiere la cosa, un día pelaste una túnica india y tu casa huele a Nag Champa. "El yoga es la vida misma", te escuchan decir.
Mandalas

Antes, no llegabas con las manos a las rodillas, y ahora, de pronto, ¡te tocás el dedo gordo del pie!, te sentís estilizada y zen. Decís "namasté" como quien dice "hola, ¿qué tal?", y el Surya Namaskar es tu nuevo crossfit espiritual. Y como quien no quiere la cosa, un día pelaste una túnica india y tu casa huele a Nag Champa. "El yoga es la vida misma", te escuchan decir.
Respiración

Ya sabés que si decís: "Voy a respirar", algún gracioso te puede retrucar: "¡¿Qué, acaso no estabas respirando?!". Así que te recluís misteriosa a hacer "tus ejercicios" en algún rincón, donde sea, cuando sea. Sentís que si un día no respirás, es como dejar de ingresar el numerito de Lost, ¿te acordás? ¿Explota el mundo? No lo sabés, pero por las dudas: primera posición de pranayama…
Tarot

Te compraste las cartas "de juguete" que vendían en la librería y –mate de por medio– le hiciste una tirada a una amiga: le salió la Emperatriz cuando preguntó si le iban a dar un ascenso y a la semana te llamó para decirte que era la nueva gerenta de compras. ¿Tenés poderes?, ¿estás para irte a plaza Francia con un mantelito violeta? Mientras, googleás a Marianne Costa.
Astrología

Quizá no deberías haberle hecho la carta natal después de la segunda cita para tu clase de astrología y descubrir que estabas frente a un geminiano con ascendente en Acuario ("¡¿será por eso que no me llama?!"). Leés el "Ellos" de OHLALÁ! para que te dé una pista más y, por las dudas, postergás la firma del contrato de alquiler porque Mercurio está retrógrado.
piedras

No te pareció casualidad que se te hubiera partido tu péndulo de turmalina justo cuando hablabas con tu jefa. Así que decidiste hacerte una sesión de gemoterapia para armonizarte de las malas vibras, te pusiste tu anillo con un ópalo para cargarte de poderes hechiceros y te fuiste a dormir con tu cristal de cuarzo (recién cargado al sol) bajo la almohada para enfrentar un nuevo día.
¿Sos fanática de alguna disciplina espiritual? ¿Te ves reflejada en alguna de estas tipologías? Buscá también: ¿Qué diosas hay en vos? y 10 cosas de las que no se vuelve
Soledad Simond Estuvo en el equipo creador de la marca femenina OHLALA!, en La Nación, y la dirige desde hace 6 años. Además, es facilitadora de talleres de empoderamiento en corporaciones, da workshop de oratoria y planificación emprendedora.
