Sofía Andino tiene 25 años, un apellido que la precede en cada presentación y una decisión tomada hace tiempo: correrse del lugar que el ambiente mediático parecía tenerle reservado. Hija de Guillermo Andino y Carolina Prat, hoy dedica sus días a un emprendimiento que nada tiene que ver con las cámaras familiares, sino con el papel, la curaduría de textos y la literatura que todavía no encontró editorial.

Sofía Andino: de la pantalla al papel
Aunque arrancó la facultad en Comunicación y Relaciones Internacionales, Sofía terminó recibiéndose de Licenciada en Humanidades en la Universidad de San Andrés, una carrera que combina historia, filosofía y arte.
Fue ahí, más cerca de los libros que de los estudios de televisión, donde encontró el terreno en el que quería construir algo propio, lejos del formato que hizo conocido a su padre.

Ilka Krupkin, un nombre con historia real
Junto a Clara Marzotta, escritora y redactora publicitaria, Sofía fundó Ilka Krupkin, un diario literario impreso pensado para escritores emergentes.
El nombre hace referencia al abuelo de Clara, un poeta, escritor y periodista de origen croata vinculado a los círculos de la vanguardia literaria argentina de la época de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Recuperar ese nombre casi olvidado funciona como una declaración de principios para un proyecto que rescata voces que quedaron afuera del canon literario y les da un lugar en el presente.
El sello convoca a autores a través de llamados temáticos, selecciona los textos que recibe y organiza eventos de lanzamiento donde la literatura se cruza con otras disciplinas artísticas. En sus propias palabras, Sofía se encarga "del desarrollo creativo y la gestión en la elaboración de un diario impreso orientado a escritores emergentes", además de coordinar la comunidad que se fue armando alrededor del proyecto.

La nueva vida de Sofía Andino: una comunidad más que una editorial
Lo de Ilka Krupkin no se queda en publicar, pues la idea es sostener un espacio donde nuevos talentos puedan mostrar su trabajo y conectar entre ellos, lejos de la lógica de la industria editorial tradicional y de los tiempos que suele imponer. Para Sofía, coordinar esas actividades y fomentar la colaboración entre autores es tan parte del proyecto como el diario impreso en sí, y es también lo que le da sentido a todo el emprendimiento.

Así, entre la escritura, la fotografía y el baile urbano que practica en sus tiempos libres, Sofía construyó un perfil bien distinto al que su historia familiar podría anticipar, con menos exposición mediática, más trabajo de base, y una apuesta fuerte a que la literatura emergente encuentre, por fin, el espacio que le fue esquivo.
Cristian Phoyú Es comunicador audiovisual egresado de la Universidad de La Plata (UNLP). Trabaja desde hace 15 años en medios, siendo productor de TV, redactor y editor web. Es apasionado del cine y de las series.













