Salió el primer libro de una trilogía que no te vas a querer perder: conocé lo nuevo de Yoko Tawada

La escritora japonesa Yoko Tawada nos sumerge en una odisea surrealista donde el lenguaje es el único refugio posible tras la desaparición de una nación bajo el mar.

Por Carola Birgin

23 de agosto de 2026, 15:41

Yoko Tawada, autora de Desperdigados por el mundo
Gentileza Anagrama/ Nina Subin

Desde que, en una clase de literatura japonesa, Anna Kazumi Stahl me hizo el gran favor de atraer mi atención lectora hacia Yoko Tawada, no hago más que sorprenderme con esta escritora nacida en Tokio y radicada en Berlín, Alemania. Arranqué con un cuento largo o novela corta de estructura, estética y temática rarísimas, El baño, y seguí por su célebre Memorias de una osa polar, menos inusual pero igualmente singular. 

La pluma delicada, su inteligencia filosa, una mirada lúcida y el delirio creativo son rasgos que la definen. En Desperdigados por el mundo, su nueva novela, los cuatro pilares cumplen. Pero lo que más se impone esta vez es la perspectiva que plantea: la de un mundo donde un país puede hundirse y desaparecer, y sus habitantes quedar desparramados, buscando cómo seguir nombrando lo que perdieron para siempre.

Este libro, con gran agilidad y elípticos enredos de trama, termina siendo algo muy parecido a una comedia de las equivocaciones de William Shakespeare. Pero para llegar a eso, hace un largo, complejo y apasionante camino. Literalmente: porque la historia es un itinerario por Dinamarca, Alemania, Noruega, Francia... y muchos otros países también, Groenlandia sin ir más lejos.

Incluso, en esta ficción, aparecen algunos que ya no existen. Especialmente ese "que se hundió como consecuencia de la crisis climática".

Yoko Tawada (c) Elena Giannoulis_Grises.jpg
Yoko Tawada (Tokio, 1960) se trasladó a Hamburgo cuando tenía veintidós años y se instaló en Berlín en 2006. Escribe tanto en japonés, su lengua materna, como en alemán.  - Gentileza Anagrama / Elena Giannoulis

Es que el foco del argumento está puesto en inmigrantes de países que desaparecieron y aborda el tema de qué pasa con sus idiomas: la soberanía lingüística, la identidad a través de las lenguas, los límites.

Son personajes de diferentes nacionalidades, que hablan distintos idiomas, que se unen con una inquietud en común y pasan las fronteras.

Una de las integrantes de este peculiar grupo inventó el panska: una lengua que toma y mezcla aspectos de las lenguas de los países escandinavos y que es comprensible en todas las naciones de la región. Es un idioma promedio, creado sobre la base de aquello que es más habitual decir y lo que se necesita o no nombrar. Hiruko lo concibió para hablarlo, y también para enseñarlo a los inmigrantes con el objetivo de ayudarlos a comunicarse. Volver accesibles las palabras que pueden compartirse e intercambiarse, esa fue su intención.

Y en esta novela donde las palabras ocupan una posición determinante, también lo hacen los silencios u omisiones. En ninguna de las 282 páginas que ocupa la obra literaria se menciona a Japón y, sin embargo, el país donde nació la autora es una presencia constante en el relato que se impone como una ausencia desgarradora.

Ese país que desapareció, descripto como un archipiélago ubicado entre China meridional y la Polinesia, y se hundió sin dejar rastro ni demasiados habitantes "desperdigados por el mundo", es el país del sushi, el de los ojos que se asemejan a los de los esquimales, el de las palabras que se escriben con kanji. También el del desastre ecológico que, sin detallarse, se entiende como el peso brutal sobre el lomo de una criatura que no logró mantenerse a flote

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Desperdigados por el mundo es el tercer libro de Yoko Tawada, editado por Anagrama. Lo tradujo Marta Morros Serre.

A partir de un largo viaje, los protagonistas van tomando la palabra -uno a uno- seguramente en distintos idiomas que se pierden en la unificada traducción editorial. En cada capítulo de este libro, desde una voz distinta, se arma la intersubjetividad de personas muy diversas. 

El primero que se pronuncia es Knut, un joven danés que -posiblemente en un guiño a sus lectores- Yoko Tawada bautiza con el mismo nombre del último oso polar que relata su biografía en el libro anterior de la autora.

En las distintas apariciones de personas que se enlazan y empujan el avance de la historia, se aborda la concepción del exilio desde una perspectiva contemporánea.

Tal como están concebidos, es imposible no conectar con estos seres en transición cuya lengua funciona como refugio, como evidencia del desarraigo, como llave y como frontera. 

Desperdigados por el mundo es apenas el primer tramo de una trilogía, pero alcanza para dejar algunas certezas y muchas sensaciones. En palabras de Yoko Tawada: "Nuestra lengua es como el viento, una mezcla de todos los paisajes por los que hemos pasado a lo largo del camino".

Carola Birgin

Carola Birgin Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UBA, ejerce el periodismo desde 1997 y trabaja en LN desde 2009. Fue Secretaria de Redacción de la revista OHLALÁ!, Editora del Suplemento Moda Belleza y hoy es editora digital del grupo de revistas.