Ya podés empezar a mirar vuelos: el 12 de octubre cae lunes, por lo que tus mini vacaciones podrían arrancar desde el sábado 10 sin pedirte el día en el trabajo. Ahora, si tenés margen para estirarlo un poco más —tomándote el viernes 9 o el martes 13— el fin de semana se transforma en un viaje de cuatro días, que ya alcanza para ir a destinos un poco más lejos.
La primavera, de paso, es de las mejores épocas del año para viajar por el país: los paisajes están en su punto más verde y florecido, las temperaturas son ideales y hay bastante menos gente que en enero peleando por la misma foto. De hecho, un relevamiento reciente de la plataforma de viajes Booking.com marcó que casi la mitad de los argentinos elige directamente viajar fuera de temporada alta para evitar las multitudes.
Por eso, armamos una selección de seis destinos para ir en esta época del año, pensando en cuáles rinden mejor en un fin de semana justo y cuáles piden esos días extra.
Jujuy: ideal para hacer en tres días

Purmamarca, Tilcara y Humahuaca en primavera tienen algo distinto: los colores de los cerros se ven más intensos y el calor todavía no aprieta como en verano. Pero este destino propone algo que nunca cambia de estación: la música y la gastronomía tan característica y que hace tan pintoresco al norte argentino.
Con un vuelo directo a Jujuy (poco más de dos horas desde Buenos Aires) y unos 60 km hasta Purmamarca, es de los pocos destinos del norte que realmente entra en un fin de semana clásico sin apuro.
Si vas a Purmamarca, la experiencia de las Salinas Grandes es imperdible. Aproximadamente, a una hora y media; disfrutar del camino montañoso antes de llegar, ya es parte del viaje. Podés ir sin reserva previa.
Mendoza: enoturismo sin volverte loca con los tiempos

Bodegas boutique en Luján de Cuyo y el Valle de Uco con terrazas abiertas para degustar al aire libre, son planes que te conectan con la naturaleza y el placer de la buena gastronomía. Si te gusta la adrenalina, hay opciones de cabalgatas o salida de rafting en el Río Mendoza.
Desde Buenos Aires, el vuelo es corto, dura menos de dos horas y las bodegas quedan a 20 o 30 minutos del centro. El plan exprés es todo lo que podés pedir: llegás el sábado temprano y para el lunes ya recorriste un par de fincas, caminaste en la precordillera y comiste rico ¡Mendoza siempre está bien!
Esteros del Iberá, Corrientes: un destino menos concurrido

Se puede llegar en auto a Colonia Carlos Pellegrini (son ocho horas desde Buenos Aires, no te conviene tomarte un avión porque el aeropuerto está a cinco horas). Si te gusta la naturaleza y ver animales en su hábitat natural, es el lugar perfecto. A orillas de la laguna Iberá, podés encontrar carpinchos, yacarés y ciervos de los pantanos (animales en peligro de extinción que encuentran refugio en este humedal).
Recomendación: si vas a hacer safaris en lancha desde Colonia Carlos Pellegrini coordinalos bien temprano o al atardecer. También, hay cabalgatas, avistaje de aves y muchas propuestas para comer platos típicos del Iberá (guisos o pesados de río).
El Chaltén, Santa Cruz: el cantidato a los cuatro días

Conocida como la Capital Nacional del Trekking el Chaltén es una buena opción para quienes disfrutan de caminatas por senderos que empiezan a cambiar sus colores en esta época primaveral. No es necesario tener experiencia haciendo trekking: hay para todos los niveles con diferentes duraciones. El Fitz Roy de fondo es paisaje ideal para los amantes de la fotografía.
Dato importante: entre el vuelo a El Calafate y las casi tres horas de traslado, el fin de semana de tres días puede quedar corto. El día extra es fundamental si vas a hacer este viaje para poder recorrer con tranquilidad, por lo menos, los dos clásicos: Laguna de los Tres y Laguna Torre (sin sentir que llegaste, sacaste la foto y ya hay que volver).
Sierras de Córdoba: el destino "más a mano"

Sin dudas, una de las mejores estaciones del año para disfrutar de la geografía serrana de Córdoba. A este destino podés llegar en auto -son ocho o nueve horas- y no depender de los horarios del aeropuerto. Si preferís el avión, el vuelo es súper rápido: llegás en una hora y media.
Para esta época, los ríos ya están a una buena temperatura para meter los pies y ya se empieza a disfrutar el verde. También, podés visitar pueblos tranquilos y pintorescos como Mina Clavero, La Cumbrecita o Villa General Belgrano. Dato: los ríos de aguas cristalinas (sobre todo el de Mina Clavero y el Panaholma) forman playas de arena y ollas naturales.
Parque Nacional El impenetrable, Chaco: glamping de tres días.

El Impenetrable es un lugar poco visitado y lleno de naturaleza. Si te gusta el silencio, despertarte con el canto de los pájaros y explorar; éste es el lugar que tenés que visitar. Podés cruzarte con un tapir nadando en el río, un oso hormiguero andando por los caminos, cientos de aves y hasta ver el rastro de un yaguareté.
El Parque Nacional El Impenetrable, protege 128 mil hectáreas del bosque Impenetrable chaqueño. Paseos en lancha o travesía en kayac por los ríos Bermejo y Bermejito, caminatas por senderos en pleno monte -o también en bicicleta- son algunas de las actividades de aventura más recomendadas en este lugar. Imperdible parar en el Paraje La Armonía -de la Fundación Rewilding Argentina- para hacer glamping tres noches.
Importante: el vuelo dura una hora y media pero hasta el paraje La Armonía hay cinco horas de auto. Si no querés estar a las corridas, este destino es mejor hacerlo en cuatro días.
