¿Ya empezaste a mirar dónde te vas de vacaciones de invierno? Nosotras también, y venimos con buena data que te va a servir. Este año el receso escolar se estira casi un mes entero —arranca el 6 de julio en algunas provincias y el 20 en otras—, así que hay más tiempo para viajar. Pero ojo: más tiempo no significa menos gente pensando en los mismos lugares que vos.
Según un relevamiento de Booking.com, los cinco destinos más buscados por los argentinos para este invierno son San Carlos de Bariloche, la Ciudad de Buenos Aires, Puerto Iguazú, Mendoza y Salta. Son clásicos porque ya sabemos que la rompen: tienen paisajes de otro planeta, una oferta gastronómica increíble y una identidad que enamora. El tema es que cuando muchos elegimos los mismos destinos, esos lugares se llenan, los precios se disparan y esa experiencia de relax y descanso que buscabas termina siendo estresante.
Acá es donde te queremos contar otro dato que salió en este informe: el 44% de los argentinos ya arma sus viajes pensando en evitar las multitudes, y un 32% directamente lo hace para no sumarse al sobreturismo. No sos vos sola con esa sensación de "quiero ir, pero no quiero ir con todo el país". Cada vez somos más las que viajamos así.
Por eso te proponemos un plan alternativo: tomando cada uno de estos cinco destinos top, buscamos una opción parecida, que se vuelve así una manera más sustentable de vacacionar. Quizás es otra ciudad que está a 40 minutos o 1 hora de distancia, pero en la misma región, con el mismo paisaje, pero con otra energía.
"Al tomar decisiones más conscientes y responsables, los turistas pueden reducir su impacto en el planeta y en las comunidades locales, al mismo tiempo que contribuyen a que los destinos sigan siendo disfrutados por futuras generaciones, tanto de residentes como de visitantes”, destacó Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com.
Te dejamos las cinco "segundas ciudades" que tenés que guardar ya mismo.
En vez de Bariloche: El Bolsón o Villa La Angostura

El Lago Nahuel Huapi: lo podés disfrutar mucho desde Villa La Angostura. - Gentileza Prensa Booking.com
Amamos Bariloche, seamos sinceras: lagos, bosques, montañas nevadas, chocolates a toda hora. Es una ciudad que lo tiene todo. Pero en julio también es el destino más elegido por los amantes de la nieve y el esquí. Y claro: también te enfrentás a las colas de visitantes para subir a las pistas y aerosillas, espera para comer algo o el centro cívico convertido en una postal multitudinaria.
Por eso, a menos de dos horas te espera El Bolsón, con toda la Patagonia que buscás pero con onda de pueblo: con ferias de artesanos, varios locales de cervezas artesanales, y si querés esquiar tenés la opción del Cerro Piltriquitrón (para los más avanzados) o sino el Cerro Perito Moreno. Y si preferís algo más chico, Villa La Angostura tiene el mismo lago Nahuel Huapi de siempre, pero a otra escala. ¿Otro datazo? Podés elegir una de las dos ciudades como base y visitar Bariloche algún día -la mayoría de los turistas hace esto al revés-.
En vez de Buenos Aires: Tigre o San Antonio de Areco

Buenos Aires en vacaciones de invierno: muchos planes... pero también muchos turistas. - Gentileza Prensa Booking.com
Sabemos que las vacaciones de invierno en CABA están buenísimas porque los planes se multiplican, pero en invierno se satura todavía más: Caminito se vuelve imposible de recorrer, la zona de Recoleta también se llena, y su enorme oferta de museos y teatros también piden paciencia y muchas filas de turistas. Pero lo mejor es que no hace falta irse muy lejos para escaparle a eso.
A menos de una hora de la Capital, tenés Tigre, con el Delta, los ríos, las lanchas colectivas y una energía relajada que no tiene nada que ver con el centro porteño. Si te tira más algo con historia, tradiciones y onda más campestre, San Antonio de Areco te espera con sus casas centenarias, sus talleres de plateros y esa Buenos Aires más profunda que casi nadie visita en invierno. Datazo: Tigre también puede ser plan si querés un día completo con paseo en lancha incluida, y Areco es ideal si querés dormir un par de noches y desconectarte de verdad.
En vez de Puerto Iguazú: San Ignacio

Las Cataratas del Iguazú: una excursión que también podés hacer desde San Ignacio, a 60 km de Puerto Iguazú.
No hay discusión: las Cataratas de Iguazú hay que verlas, por lo menos, una vez en la vida, así que no te estamos diciendo que te las pierdas. Pero Puerto Iguazú como base suele estar cada vez más colapsada en temporada alta: hoteles con bastante ocupación, excursiones agotadas y precios quizás un poco más altos que en otros meses.
A unos 60 kilómetros está San Ignacio, con sus ruinas jesuíticas declaradas Patrimonio de la Humanidad y una fracción del turismo que recibe Iguazú. Datazo: usá San Ignacio como base dos o tres noches, y después podés sumar las Cataratas como una excursión de un día, en vez de que sea el centro de todo tu viaje.
En vez de Mendoza: San Rafael o el Valle de Uco

Mendoza ofrece grandes destinos alternativos fuera de su capital: San Rafael y el Valle de Uco son los más recomendados. - Gentileza Prensa Booking.com
Mendoza capital es sinónimo de vino, sí, pero en vacaciones también puede significar bodegas con reservas agotadas o circuitos con muchos turistas. Hay una buena noticia: el vino mendocino no vive solo en la capital.
San Rafael, al sur, tiene su propio circuito de bodegas boutique, cañones y montañas, con mucha menos presión turística. Mientras que el Valle de Uco, más cerca y de perfil más bajo, tiene algunas de las bodegas de autor más lindas del país, con la cordillera de fondo. Datazo: elegí bodegas más chicas y familiares en vez de las más instagrameables, porque las catas y experiencias suelen ser mejores y te tratan como si fueras de la familia.
En vez de Salta: Cachi o Cafayate

Salta capital y sus calles coloniales del centro. - Gentileza Prensa Booking.com
Salta la Linda se ganó el apodo, pero en invierno el casco histórico y las peñas están a full todo el día. Por eso, si lo que buscás es descansar, la verdadera postal de los Valles Calchaquíes está, en realidad, un poquito más lejos.
Cachi, con sus calles de adoquines y un paisaje de altura que parece de película, y Cafayate, cuna del torrontés y de algunas de las bodegas más lindas del norte, todavía tienen ese aire de pueblo que no ves en todos los reels. Datazo: la Ruta 40 entre Cachi y Cafayate es un viaje en sí mismo, así que dale al menos dos noches para ir parando en el medio y disfrutarlo sin correr.
Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Es fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.














