
Las creadoras de Roxi aseguran: “El humor es una cuestión de fe”
Julieta Otero y Azul Lombardía nos cuentan cómo fue concebir la exitosa serie de ficción online; entrerate ¿cómo crean los que crean?
2 de agosto de 2013 • 16:54
Créditos: Ohlalá

Atrincheradas en el bunker - Créditos: Foto: Violeta (9 años)
Especial para OHLALÁ! web
Julieta Otero y Azul Lombardía, amigas desde la adolescencia, hoy no sólo son madres de sus respectivas hijas (cada una tiene 2 nenas), sino que juntas han parido a Roxi
Roxi es la protagonista de una exitosa serie de ficción online ("Según Roxi"), también madre, ante todo madre, desbordadamente madre, y el vehículo que encontraron sus autoras para reírse del costado más alterado de la maternidad, o acaso de ellas mismas .
La cita era en la casa de Julieta -que además de ser co-autora es la actriz que le pone el cuerpo al personaje- pero como hubo un adelanto de fecha a último momento, nos quedamos sin fotógrafo para cubrir la nota. Entonces llamé a Azul, también directora de la serie, y le pregunté: "¿habrá algún adulto para sacarnos una foto?" "No, pero no importa, la foto puede sacarla la hija mayor de Juli, tiene 9 y se cree una super fotográfa" . Es decir, no, no iba a haber fotógrafo y sí niñas. Oh, Dios mío, por un segundo temí lo peor. Se me superpuso la imagen de Roxi sobre la entrevista.
Pero no. Para sorpresa de quien suscribe, reinó una armonía... caótica , pero armonía al fin. Un orden que nos permitió a las adultas atrincherarnos en "el bunker", nombre con que Julieta ha apodado a una pequeña oficina construida en el fondo de su jardín, mientras las niñas, adentro y en calma, hacían de las suyas. "A los teatreros, como somos nosotras, nos gusta juntar familia con trabajo", reafirmará Julieta más tarde, señalando que ella prefiere lo integrado, y no "eso de separar trabajo y ocio, trabajo y familia, propio de la mente occidental, que separa en binomios". Y así sucedió el encuentro, mate de por medio, en un clima de hogar, de camaradería, entre hijas y amigas de las niñas (cuando llegó el turno de las fotos me llegaron a tirar: ¡lástima que no trajiste a las tuyas!).
¿Se imaginaban haciendo un programa en relación a la maternidad antes de ser mamás? Azul: No, antes de ser mamá, para nada. Sí me interesaba lo ser mamá, pero el rollo era en torno al amor, al noviazgo, a otros temas. La maternidad no era un tema. De hecho cuando nosotras fantaseábamos con hacer algo (años atrás, antes de ser mamás), fantaseábamos con una novela para adolescentes.
Del estilo Cris Morena Julieta: ¡un anti Cris Morena! (Risas). Para mí el motor para producir artísticamente tiene que ser algo que no entienda. Cuando empecé a no entender la maternidad, que ocurrió bastante después de ser mamá, ésta se convirtió en tema. Antes de eso el amor era la problemática principal.
Y además de darles un tema, ¿cómo afectó la maternidad su vida creativa? Julieta: Te obliga a ser más eficiente y más concreta. Te obliga a boludear menos. Si vos escribís, dibujás, tocás la guitarra y sos mamá, aprovechás a pleno el tiempo que tenés para hacer lo tuyo. Si algo te mueve el piso, vas a encontrar el espacio y vas a ser mucho más eficiente, más organizado, más ordenado, por necesidad. La necesidad es el gran organizador de la vida
¿Cómo nació Roxi? Yo leí que dejaban a las niñas en el jardín y se juntaban en un café o en sus casas Julieta: En el café, o nos juntábamos a tomar un mate en casa con las nenas.
Azul: Juli tenía un blog personal acerca de sus avatares con la maternidad. Y cuando yo leía el blog, le sentía mucha potencia audiovisual. Entonces empecé a hincharle mucho las pelotas para hacer algo con eso. Además, como éramos amigas de antes de ser madres, nos divertían mucho las imágenes en las que estábamos ahora. Así fue que empezamos a pensar el proyecto, primero desde un lugar muy casero. No sabíamos si hacerlo nosotras con una camarita, si sólo sacar fotos, si hacer algo leído con fotos. Esos fueron todos delirios no en situaciones laborales hasta que en un momento nos dijimos "bueno, dale, hagámoslo". Ahí un poquitito se profesionalizó la cosa y al mate lo llamábamos "nos encontramos por el blog". Punto. No es que los encuentros fueran sin nenas.
Julieta: Era con nenas y para mí era todo un delirio de Azul. Ella hablaba del proyecto, yo pensaba que estaba loca.
Azul: Imprimimos todas las entradas y de a poco fuimos entendiendo con qué quedarnos de todo ese material. Nos interesaba el costado más alterado de Julieta para construir a Roxi. Había todo otra parte más linda, más tranquila, más reflexiva para el buen lugar, que no la queríamos para este personaje de ficción conflictivo, siempre al borde. Empezamos a construir a Roxi a partir de un lado bien alterado de la maternidad, de ella, mío, de amigas, de otra gente, de anécdotas.
Y en un momento deciden hacer un guión para una serie ¿De entrada pensaron algo para internet?
Julieta: Sí. Queríamos algo asible. Con la maternidad ya no podés ponerte a construir castillos en el aire. Te decís: "si voy a invertir tiempo en un proyecto, que sea bien concreto y asible en el corto plazo". Entonces era algo "a lo madres": poco ambicioso, corto, concretito, Internet era un mundo que se estaba abriendo, "hagamos una serie web, formato 8 capítulos de 10 minutos, en cada capítulo hay un episodio que le despierta a Roxi una catarata de reflexiones afectadas."
Azul: Entonces ahí desarrollamos 2 guiones y se lo llevamos a Luqui (Lucas Mirvois), amigo. Lucas tiene una productora y quería hacer ficción, y como este proyecto tenía potencia creativa, entonces dijo "dale, lo hacemos". Nos asociamos con él e hicimos un piloto, gracias al cual terminamos de definir el formato: gráfica, humor, tono, arte, música.
¿Y cómo fue pasar de estar las dos solas escribiendo a ser cabezas de un equipo y tener que manejar gente y un rodaje?
Azul: Un re-aprendizaje más en la vida. Espectacular.
Julieta: Madres. Un rodaje dirigido por madres, organizado al estilo madres, en el que era muy importante que se coma bien, que los horarios cierren a la perfección. Todo organizadísimo. Todos estaban sorprendidos de cómo funcionaba todo.
Azul: En los guiones, además, habíamos detallado absolutamente todo lo que se necesitaba de arte, de grafica, de fotografía.
Julieta: Nadie lo podía creer. En un momento hubo reunión de equipo antes de grabar. Nosotras pretendíamos hacer toda la temporada, los 8 capítulos, en 12 días. Y los chicos (el director de fotografía, entre otros), que venían de mucho rodaje, nos dijeron: "chicas, ustedes están locas. Quieren hacer una película en 12 días. Son 90 páginas. Esto no se puede filmar así". Y nosotras les decíamos "sí, confíen en nosotras". ¡¿Y por qué tenían que confiar en nosotras?!
Azul: Si yo nunca había dirigido, ella nunca había hecho un protagónico... (Risas)
¿Cómo fue encontrar el tono del humor? A mí me pasó cuando vi el primer capítulo de pensar "uh, qué exagerado". Y sin embargo, rápidamente entré en el código y me maté de la risa. Yo siento qué el humor implica un riesgo muy grande... ¿Cómo encontraron ese tono?
Julieta: Sí, el humor es una cuestión de fe. Claramente era una historia que nos daba risa a nosotras. Y cuando Lucas, que no es papá, que es todo lo contrario de una mamá, leyó los guiones, también se mató de la risa. Eso fue importante.
¿Se rieron mucho?
Azul: ¡Y nos seguimos riendo!
Julieta: Sí. La escritura es el momento de mayor diversión y carcajada. Porque después el riesgo de hacer carne eso y que salga mal, te da un poco de miedo. Es muy delicado.
¿Cómo es trabajar con una amiga? Supongo que en un sentido debe haber facilitado mucho las cosas, pero imagino que también debe haber habido roces o competencia
Juntas: No, cero.
Julieta: No, cero. Es una relación de muy chiquitas la nuestra. Ya habíamos trabajado juntas, dando clases, hicimos viajes juntas. Además, cada una sabe lo que tiene la otra. Azu tiene mejores tetas, es más flaquita, levanta más... (Risas de Azul)
Azul: Hay mucha admiración mutua... (A Julieta) Ay, ¡cómo me admirás! (Risas de Juli). Bueno, no, nos reímos mucho. La pasamos muy bien. Y nos queremos mucho. Y si hay alguna diferencia, se habla y se resuelve con cariño.
¿Dónde se conocieron?
Azul: Nos conocimos en un colectivo. Éramos del mismo colegio, ella estaba en 5to año y yo en 1ero. Y a la vez las dos íbamos a la misma escuela de teatro. Un encuentro que quedó registrado en mi diario íntimo "Me hice amiga de Julieta Otero en un colectivo" Yo la conocía de nombre, por su hermano, Mariano (el músico de jazz), que era muy guapo y popular en el colegio. Juli era "la hermana de Mariano Otero".
Juli: Sí. Mi hermano tenía un levante terrible. Era muy lindo, tenía mucha onda.
¿Y entonces?
Azul: Y nos pusimos a charlar, caminamos juntas hasta la escuela. Y después nos volvimos a cruzar en el centro de estudiantes del colegio. Y a partir de ahí se armó un grupo de militancia. Laburábamos en el barrio y dábamos clases de apoyo escolar y teatro en una villa.
Julieta: Cuando ya te conocés mucho con otro, al mínimo germen de un sentimiento "malo", lo ponés sobre la mesa y se resuelve. El teatrero, como somos nosotras, tiene la costumbre de mezclar familia y amigos con trabajo. Vos estas ensayando y está el hijo del director y tu hijo jugando entre las butacas. El arte y el teatro tienen esa cosa de la tribu y de la amistad. Y uno aprende así, crece así, y se acostumbra a quitarle solemnidad y puede ser igualmente eficiente.
¿Solemnidad a qué?
Julieta: ¿Viste que hay quienes dicen "acá soy persona" y "acá trabajo"? Que es algo muy occidental. La concepción oriental de la vida tiene que ver con la integración, no con la disociación. La cabeza occidental siempre separa en binomios, "esta es mi vida, este es mi trabajo", "este es mi disfrute, este es mi esfuerzo"... y así hasta que un día revienta todo. Y también está bueno quitarle solemnidad a quién tiene el poder, quién es el jefe. Se pude tener poder y autoridad en el laburo y que sean roles que vayan cambiando. Y que por momentos puedas disentir y ceder.
¿Y cómo es convivir con Roxi para vos Juli? ¿Sentís que el personaje te invade tu vida personal o todo lo contrario, o el haber hecho la ficción, te permitió ponerlo afuera y exorcizar parte de esa locura?
Julieta: Sí, claro. Fue catárquico. Fue liberador. Logró que el tema me agote y me empiecen a interesar otras cosas. De hecho cuando terminamos de grabar, tuve una revolución fuerte a nivel pareja. Se me tematizó la pareja y el amor.
Volvió ese tema.
Julieta: Volvió todo eso, que estaba muy escondido detrás de los broncoespamos y de las pestes de mis nenas. Verlas crecer a ellas también es muy fuerte. Lo Roxi se me vaya yendo a medida que veo lo increíble que son mis hijas. Me digo "bueno, vieron, no hice tan mal, se van todos a cagar, todos los que dijeron pelotudeces, se van bien a la mierda, porque mis hijas son bárbaras". La veo a Viole con 9 que, además de buena, es una genia. La más chiquita es un desastre, pero bueno, es linda por lo menos (Risas).
Yo de verdad la pasé mal como mamá, las nenas se enfermaron mucho, sufrí muchísimo. Roxi ayudó a terminar de vomitar todo eso y sacarlo de mi cuerpo. Otra cosa muy liberadora fue ver la intensidad y cantidad de repercusión e identificación que generó la serie. Lo que le pasaba a Roxi no me pasaba sólo a mí... Eso generó mucho alivio.
¿Cuál fue la devolución más gratificante que tuvieron con Roxi?
Julieta: Que muchas mujeres dijeran "a partir de esto, me empecé a reír de mi misma y eso me cambió la vida". Puede sonar exagerado, pero yo sé que si vos lográs reírte de un tema que te esta oprimiendo el pecho, eso te cambia la vida. La risa es una distancia del problema.
Azul: Teníamos miedo de cómo fuera tomada Roxi, pero fue impresionante el entendimiento y la empatía que hubo con el personaje. De parte de todo tipo de mujeres. Alucinamos con esa fibra de identificación tan enorme que tocamos. Eso fue muy gratificante.
Por último, la pregunta que siempre hago: ¿tienen algún maestro o referente espiritual?
Azul: Soy lo más atea que hay en la vida. Sí hago trabajos para relajarme y conectarme conmigo misma.
Julieta: Yo tengo todas estas facturas de la psicóloga que tengo que llevar a la obra social para que me reintegren ese dinero. Toco la guitarra, dibujo, canto, y escribo. ¡Más Dios que eso no se puede tener! La felicidad es encontrarse con uno... (Suena celular por 3era vez) ¡Basta, gordo! Pasa que está aburrido, está dele mandarme mensajes. En 5 minutos llega el que tiene que llegar y ya no me da bola.
Lo espiritual es todo lo que uno hace con uno mismo, y que uno lo haga por placer, sin un fin determinado. Dibujar por dibujar es todo. Igual no estoy nada en eje ni en equilibrio, ni nada de eso. Pienso: ¡¿cómo estaría si no hiciera todo eso, chicas?!
(Risas de las tres)
¿Conocías la serie Según Roxi?, disfrutá el video
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