A 10 años del Ni Una Menos: la historia de Olga Díaz, símbolo de lucha y reparación

A una década del primer Ni Una Menos, la historia de Olga Díaz es emblema de la lucha contra la violencia de género. Sobreviviente de un intento de femicidio tras años de denuncias desoídas, su caso marcó un hito. Te contamos por qué.

Por Verónica Dema

2 de junio de 2025, 16:27

Olga Díaz, caso testigo de la violencia de género en Argentina.

Olga Díaz, caso testigo de la violencia de género en Argentina. - Adrián Escandar

Este miércoles 4 de junio, el movimiento Ni Una Menos cumple diez años y vuelve a las calles con una nueva marcha en Plaza Congreso para denunciar la violencia machista y reclamar políticas públicas con perspectiva de género. Bajo la consigna “la deuda es con nosotras”, organizaciones feministas, sociales y sindicales llaman a manifestarse desde las 16.

En este nuevo aniversario, recuperamos una historia emblemática que marcó un antes y un después en el camino hacia la justicia: la historia de Olga del Rosario Díaz, una sobreviviente de violencia de género extrema cuya lucha logró que el Estado argentino reconociera su responsabilidad y avanzara en un proceso histórico de reparación.

Una historia de violencia desoída

Olga Díaz, caso testigo de la violencia de género en Argentina.

Olga Díaz, caso testigo de la violencia de género en Argentina. - Gentileza Ministerio Público de la Defensa

Olga comenzó a sufrir violencia de género en 2002 por parte de su entonces pareja. La situación se agravó cuando intentó separarse: recibió amenazas de muerte, agresiones físicas, ataques hacia su hija menor y la quema del auto familiar. A pesar de las denuncias realizadas, la causa penal quedó paralizada durante quince años. En 2008, los episodios de violencia recrudecieron, y se intensificaron aún más en 2016, cuando Olga decidió irse a vivir con una de sus hijas.

En enero de 2017 volvió a denunciar las amenazas y solicitó medidas de protección, pero el Estado no respondió. El 24 de marzo de ese año, su agresor ingresó a su casa y la apuñaló brutalmente, en un intento de femicidio que también dejó herido a su hijo, quien intentó defenderla. En ese momento, Olga no contaba con ninguna medida de resguardo judicial. El atacante también agredió a vecinos y personal policial que intervino.

Tras el ataque, se unificaron las causas penales previas y, finalmente, en diciembre de 2017, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 21 condenó al agresor a 20 años de prisión por tentativa de femicidio, tentativa de homicidio agravado, amenazas y resistencia a la autoridad.

Un caso paradigmático ante el Comité CEDAW

El caso de Olga se convirtió en el primer acuerdo de solución amistosa entre el Estado argentino y una víctima de violencia de género ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). En la denuncia presentada por la Defensoría General de la Nación, se señaló el incumplimiento de la debida diligencia por parte del Estado para prevenir los hechos de violencia sufridos por Olga.

El 18 de agosto de 2020, el Estado reconoció su responsabilidad internacional y firmó un acuerdo de reparación. Entre las medidas más importantes se destacan:

También se pusieron en marcha acciones de no repetición, como:

Un símbolo de memoria y justicia

El camino de Olga del Rosario Díaz no solo representa la valentía de una mujer que sobrevivió a la violencia extrema, sino que también se transformó en un caso emblemático que obliga al Estado argentino a revisar sus fallas estructurales y comprometerse con políticas efectivas de prevención, protección y reparación.

A diez años del primer grito de Ni Una Menos, su historia nos recuerda que ninguna denuncia puede ser ignorada, y que la lucha por una justicia con perspectiva de género sigue siendo una deuda urgente.

Verónica Dema

Verónica Dema Editora de Actualidad en OHLALÁ! Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Prácticas Redaccionales. Tiene un Máster en Periodismo por LN/Universidad Torcuato Di Tella. Dedicada a temas de géneros, cultura y sociedad.