Después de varias temporadas en las que el maquillaje apostó por la naturalidad, la piel luminosa y los tonos tierra, el color vuelve a conquistar los párpados. Azules, violetas, blancos iluminadores y acabados tornasolados aparecen entre las principales tendencias beauty de 2026, aunque con una gran diferencia respecto a la ola de sombras vibrantes que dominó hace una década: ahora el objetivo no es cubrir todo el párpado de color, sino sumar pequeños acentos que realcen la mirada.
La buena noticia es que esta tendencia también se adapta a quienes prefieren un maquillaje sencillo para todos los días. Gracias a las nuevas fórmulas y texturas, incorporar color resulta mucho más fácil que antes.
Para entender cómo se lleva esta tendencia, hablamos con Gervasio Larrivey, ganador del Martín Fierro de la Moda en la categoría Mejor Maquillador, quien asegura que el regreso de las sombras de colores llega acompañado por una evolución en las fórmulas y las técnicas de aplicación. "Hoy existen productos multifunción, fáciles de aplicar y pensados para simplificar el automaquillaje", explica.
El regreso del color, pero con nuevas reglas

Aunque el maquillaje natural sigue vigente, hoy conviven propuestas completamente opuestas. Para Gervasio, esa diversidad define el momento actual del universo beauty.
"Hoy el universo beauty está atravesado por la diversidad y la pluralidad. Conviven looks muy naturales, como el no make up make up, el ghost lashes o el sunkissed look, con propuestas mucho más dramáticas, como los smoky eyes o los maquillajes full color inspirados en la estética de 2016", explica.
Sin embargo, el especialista destaca que el gran cambio respecto de aquella época está en la innovación cosmética. Las nuevas fórmulas ofrecen mejores pigmentos, texturas más livianas y productos pensados para que cualquier persona pueda lograr un buen resultado sin necesidad de ser experta.
Azules, violetas y acabados tornasolados: los colores que dominarán el maquillaje
Si hay una familia de tonos que domina las tendencias, esa es la de las paletas frías. Blancos luminosos, azules, lilas y violetas aparecen tanto en versiones mate como con acabados brillantes.
Entre las propuestas que más entusiasman a Larrivey están los llamados toppers: sombras translúcidas que cambian de color según la luz y aportan un efecto multidimensional.
"Parecen blancas, rosas o doradas, pero al aplicarlas reflejan azules, violetas o verdes. Tienen muy poca cobertura, generan un efecto tornasolado sobre la piel y se aplican fácilmente con los dedos", explica.
El resultado es un maquillaje llamativo, moderno y mucho más liviano que el que predominaba hace algunos años.
Cómo usar sombras de colores sin que el maquillaje se vea recargado

Si las sombras de colores siempre te parecieron difíciles de usar, el maquillador recomienda empezar con pequeños detalles en lugar de apostar por un párpado completamente cubierto.
"Lo ideal hoy es animarse a los llamados pops de color: pequeños acentos que potencian la mirada", cuenta.
¿La forma más fácil de incorporarlos? Aplicar una sombra pastel en el lagrimal, elegir un delineador aguamarina, turquesa o verde esmeralda para la línea de agua o reemplazar la clásica máscara negra por una azul, violeta o verde.
"Generalmente, un solo acento de color potencia mucho más la mirada que un maquillaje completamente lleno de color", asegura.
El secreto para lograr un maquillaje equilibrado

Cuando los ojos son los protagonistas, el resto del maquillaje debe acompañar sin competir.
Para Larrivey, la clave está en mantener una piel luminosa, trabajada con productos en crema, sumar rubores en tonos canela o terracota y completar el look con labios discretos.
"El combo ideal es un delineador marrón apenas más oscuro que el tono de la piel junto con un gloss transparente o un labial nude", recomienda.
De esta manera, el color queda concentrado en la mirada y el resultado se ve sofisticado, fresco y fácil de adaptar tanto a un maquillaje de día como a uno de noche.
Los tres trucos de Gervasio para que las sombras duren más
Además de elegir los tonos adecuados, existen algunos secretos profesionales que ayudan a mejorar el resultado y prolongar la duración del maquillaje.
- Usá sombras mate para dar profundidad. Reservá los acabados brillantes para puntos estratégicos como el lagrimal, el centro del párpado o debajo del arco de la ceja.
- Aplicá un primer específico para ojos. Este producto unifica la superficie del párpado, mejora la adherencia de las sombras y facilita el difuminado.
- Sellá el delineador con sombra. Primero aplicá un lápiz del mismo tono y luego fijalo con la sombra elegida. Para terminar, difuminá con un pincel tipo blender para conseguir un acabado más profesional.
Después de años en los que el maquillaje apostó por la discreción, las sombras de colores vuelven a ocupar un lugar central. Pero esta vez lo hacen desde una propuesta mucho más versátil: fórmulas innovadoras, texturas fáciles de trabajar y pequeños toques de color que permiten sumarse a la tendencia sin renunciar a la naturalidad.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.
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