El cambio de clima, la baja humedad ambiental y la menor producción natural de sebo hacen que la barrera cutánea se debilite y pierda hidratación con mayor facilidad.
“Con el frío la piel cambia su nivel de hidratación, disminuye la producción de sebo y eso favorece la resequedad”, mencionó la asesora para Dermaglós, Dra. María Inés Hernández, médica dermatóloga, MN 99153.
A esto se suma un factor que muchas veces se subestima: la radiación solar no desaparece en invierno. Los rayos UV atraviesan las nubes, se reflejan en superficies como el vidrio e incluso aumentan su impacto en la nieve y en zonas de altura, lo que hace que la protección diaria siga siendo clave durante todo el año.
Los activos que la piel necesita en invierno

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En esta época, la rutina no se trata solo de “hidratar más”, sino de elegir ingredientes que ayuden a reparar, proteger y fortalecer la barrera cutánea.
Vitamina C: Es un potente antioxidante que ayuda a mejorar la luminosidad de la piel, estimula la producción de colágeno y contribuye a atenuar manchas y signos de envejecimiento.
Ácido hialurónico: Es clave para retener agua en la piel, mejorar la elasticidad y aportar una hidratación profunda que se siente de inmediato.
Niacinamida: Ayuda a reforzar la barrera cutánea, mejorar la textura y unificar el tono, además de calmar la piel sensibilizada.
Rutina de invierno: simple, efectiva y constante

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1. Limpieza suave, pero diaria
La limpieza es el primer paso para mantener la piel equilibrada. Permite eliminar restos de maquillaje, contaminación e impurezas sin alterar la barrera natural. En invierno conviene optar por fórmulas suaves que no resequen y dejen sensación de confort.
2. Hidratación profunda (mañana y noche)
El objetivo no es solo “poner crema”, sino restaurar la hidratación perdida. Durante el día, se recomiendan texturas livianas con protección, y por la noche fórmulas más nutritivas que ayuden a la regeneración de la piel mientras duerme.
Un punto clave: adaptar la textura según el tipo de piel. Las pieles secas suelen necesitar más nutrición, mientras que las mixtas o grasas se benefician de hidratantes más livianas que no obstruyan los poros.
3. Protector solar todos los días
Aunque no haya sol visible, la radiación UV sigue presente. Por eso, el uso de protector solar diario es indispensable para prevenir el envejecimiento prematuro, la aparición de manchas y el daño acumulativo.
Hábitos que también ayudan
Además de la rutina de skincare, los expertos recomiendan:
- Evitar duchas con agua muy caliente, que resecan la piel
- Mantener una buena hidratación interna (beber agua)
- Usar humidificadores en ambientes calefaccionados
- No descuidar zonas como manos, labios y cuello, que se resecan más rápido
En invierno, la clave no está en complicar la rutina, sino en volverla más consciente: limpiar con suavidad, hidratar en profundidad y proteger todos los días.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.
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