Durante mucho tiempo, el iluminador estuvo asociado a maquillajes súper producidos, noches especiales o looks imposibles de usar en la vida real. Pero eso cambió. Hoy, el glow se volvió parte del maquillaje cotidiano y el iluminador pasó a ser ese detalle estratégico que hace que la piel se vea más fresca, descansada y naturalmente luminosa.
Porque sí: bien usado, puede transformar por completo un make up. No hace falta cubrir la cara de brillo ni buscar ese efecto metálico que se nota a kilómetros. La tendencia actual va por otro lado: pieles más reales, jugosas y con luz propia. Ese acabado glowy que parece venir de una buena rutina de skincare, dormir ocho horas y tomar mucha agua… aunque muchas veces venga de un producto aplicado en los lugares correctos.
También cambiaron muchísimo las fórmulas. Los iluminadores líquidos y en crema ganaron protagonismo porque se integran mejor con la piel y dejan un acabado mucho más natural. Funcionan increíble incluso en maquillajes minimalistas y aportan ese efecto brilloso instantáneo. Los compactos siguen siendo un clásico, especialmente para quienes prefieren más intensidad o duración, pero ahora se usan con más sutileza y en puntos específicos.
Dónde aplicarlo para que quede natural
El secreto está en sumar luz solo donde naturalmente el rostro la refleja.
• Pómulos: el clásico de los clásicos. Levanta la cara y aporta dimensión.• Lagrimal: ilumina la mirada y da efecto de ojos más descansados.• Puente de la nariz: apenas un toque estiliza sin exagerar.• Arco de la ceja: resalta la mirada de forma súper sutil.• Arco de cupido: ayuda a que los labios se vean más definidos y voluminosos.
Cómo elegir el tono ideal

Iluminadores: el secreto detrás de una piel luminosa (sin exagerar) - Getty
Elegir bien el tono hace toda la diferencia. La idea no es que el iluminador “quede arriba” de la piel, sino que se funda con ella.
• Champagne o perlados: ideales para pieles claras y glow suave.• Dorados: quedan increíbles en pieles medias o cálidas.• Bronce o cobre: perfectos para pieles más oscuras o maquillajes más intensos.
El glow más lindo no se nota

Si hay una regla que repiten maquilladores y beauty lovers es esta: menos es más. - Pinterest
Si hay una regla que repiten maquilladores y beauty lovers es esta: menos es más. El iluminador funciona mejor cuando acompaña la piel y no cuando la tapa. Por eso, conviene empezar de a poco, trabajar el producto y sumar intensidad solo si hace falta.
Ese brillo suave, estratégico y bien ubicado es el que termina haciendo que todo el maquillaje se vea más moderno, fresco y luminoso. Porque a veces no hace falta mucho para cambiar por completo cómo se ve la piel.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.
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