
Inflamación, emociones y rostro: por qué el cuidado facial empieza adentro
La piel del rostro no solo refleja el paso del tiempo, sino también lo que sucede dentro del cuerpo y las emociones.
11 de febrero de 2026 • 16:08

Inflamación, emociones y rostro: por qué el cuidado facial empieza adentro - Créditos: Getty
Durante años, el cuidado facial se concentró casi exclusivamente en la superficie: cremas, tratamientos, técnicas para tensar, iluminar o disimular. Pero algo empezó a cambiar. Cada vez más, el rostro se entiende como un reflejo directo de lo que sucede dentro del cuerpo —y también dentro de la mente—. Y en ese nuevo paradigma, la inflamación, el estrés y las emociones ocupan un rol central.
“La cara acusa recibo de todo”, afirma Carolina Winograd, experta en Yoga Facial y Wellness. “Lo que durante mucho tiempo se atribuyó únicamente al paso del tiempo, hoy empieza a leerse también como resultado del estado interno del organismo. Por eso, el cuidado facial deja de pensarse solo desde afuera y empieza a abordarse desde procesos mucho más profundos”.
Inflamación silenciosa: el impacto invisible en la piel
Dentro de este enfoque integral, la inflamación aparece como uno de los grandes factores a tener en cuenta. No se trata solamente de procesos visibles o agudos, sino de un estado inflamatorio crónico, de bajo grado, que se sostiene en el tiempo y afecta la circulación, los tejidos y el metabolismo celular.
“La forma en que nos alimentamos, el nivel de estrés que sostenemos y la calidad del descanso inciden directamente en esa inflamación. Cuando el cuerpo permanece en estado de alerta constante, se alteran los mecanismos naturales de reparación, y eso termina expresándose en la piel”, explica Winograd.
El resultado no siempre es inmediato, pero con el tiempo se traduce en pérdida de luminosidad, cambios en la textura, tensión facial, piel opaca y rasgos más rígidos.
El rostro también guarda emociones

Inflamación, emociones y rostro: por qué el cuidado facial empieza adentro - Créditos: Getty
Además del impacto biológico, el rostro funciona como un verdadero mapa emocional. Microgestos repetidos, tensiones sostenidas y expresiones automáticas van moldeando la cara con los años.
“Mandíbula apretada, entrecejo activo, respiración superficial: son señales pequeñas, pero persistentes. Cuando esos patrones se sostienen durante mucho tiempo, terminan imprimiendo una huella visible en la expresión”, señala la especialista.
Del antiage a la regulación

Inflamación, emociones y rostro: por qué el cuidado facial empieza adentro - Créditos: Getty
“Ya no se trata de negar el paso del tiempo, sino de entender qué condiciones internas permiten que el rostro se exprese con vitalidad”, sostiene Winograd. “Cuando el sistema nervioso se regula y la inflamación disminuye, la expresión cambia naturalmente. No porque se la corrija, sino porque el cuerpo empieza a funcionar mejor”.
Los efectos se perciben en pequeños grandes gestos: la mandíbula se afloja, la respiración se vuelve más profunda, mejora la oxigenación de los tejidos, la piel recupera tono y la mirada se vuelve más presente. Cambios sutiles, acumulativos y profundamente transformadores.
Un ejercicio simple
1. Formá una “L” con las manos y llevalas al costado del rostro, por delante de las orejas, tomando desde las sienes hasta la mandíbula. Ahora, presioná suavemente hacia adentro y hacia arriba.
2. Manteniendo la presión de las manos, hacé una “o” larga y estrecha con la boca, guardá los labios como si quisieras cubrir los dientes.
3. Ahora sonreí, cerrá los ojos y llevá la mirada hacia arriba. Mantené la postura por 30 segundos. Desarmá el ejercicio y repetilo 2 veces más.
Realizado a diario, este tipo de trabajo modifica el tono muscular, mejora la oxigenación de los tejidos y libera tensiones crónicas —especialmente en mandíbula, zona central del rostro y contorno ocular—. También favorece la regulación del sistema nervioso y la disponibilidad respiratoria. No busca “marcar” la cara ni intervenirla, sino revitalizarla.

Redacción OHLALÁ! El equipo de redacción de Somos OHLALÁ! está conformado por un grupo de periodistas especializado en diferentes temáticas. Buscamos compartir las noticias más relevantes de la agenda pública y aquellos temas que nos impactan a todos, también queremos construir herramientas que ayuden a navegar la actualidad.
En esta nota:
SEGUIR LEYENDO


Skincare de verano: los productos esenciales que no pueden faltar en tu neceser de vacaciones
por Redacción OHLALÁ!

Capital UV: por qué el daño solar que acumulamos hoy impacta en la piel del futuro
por Belén Sanagua

Piel deshidratada en verano: este es el producto que la protege del aire acondicionado
por Belén Sanagua

Tatuajes solares: la peligrosa tendencia viral que alarma a los dermatólogos
por Redacción OHLALÁ!





