
Todas lo sabemos: el sol es fuente de vida y es bueno para la salud si se toma con la moderación y la protección adecuada, pero debemos evitarlo cuando decidimos recurrir a algún tratamiento para recuperar la elasticidad de la piel y devolverle la hidratación que perdió en los meses de verano. Además, el daño solar es el causante número uno de envejecimiento prematuro, produce pigmentaciones, favorece la formación de arrugas y deja un efecto de "piel acartonada".
Los procedimientos destinados a reconstituir la piel son ideales para restaurar la dermis dañada, mejorar el engrosamiento, reponer la disminución de la hidratación y recuperar el brillo y la elasticidad. Al realizarlos, el profesional suele ser enfático con la necesidad de evitar la exposición a la radiación ultravioleta ya que esta puede causar efectos adversos. Los más comunes son las manchas, las irritaciones y los enrojecimientos. Por eso también es importante que sepas que mientras te realices estos procedimientos -por lo general comienzan en otoño y se continúan en invierno con mayor intensidad- vas a tener que colocarte protector solar FPS 50+ para evitar cualquier tipo de daño.
1. Se puede comenzar con una exfoliación, es decir, un peeling o pulido que produce una descamación controlada y moderada de la epidermis. Los peelings barren las células muertas de la capa córnea, que es la más superficial, afinan la piel y estimulan la renovación y la formación de colágeno. También reducen el tamaño de los poros dilatados. Suelen complementarse con una humecto-nutrición para reponer el manto protector hidrolipídico que afinará la piel, le dará brillo y le brindará elasticidad; así lucirá sana, turgente y con un tono parejo. Durante el otoño mejor hacer descamaciones superficiales, los peelings medios y fuertes quedan reservados para el invierno.
2. Las mesoterapias también son efectivas para mejorar la zona donde se aplican. Para tratar la piel dañada se pueden usar activos hidratantes, tensores, oligoelementos, vitaminas y regeneradores. Se colocan a través de un inyector electrónico, en forma muy superficial o un poco más profundo si se desea. Una de las sustancias empleadas es el ácido hialurónico, que es hidratante y sirve para la reconstitución de las fibras de sostén. También el DMAE (dimetilaminoetanol), que suma brillo y luz, beneficia la textura y la turgencia. El DMAE en combinación con el ácido hialurónico potencia los resultados. Los activos símil botox (heptapéptidos y octapéptidos) se usan para minimizar las líneas de expresión.
3. Los activos son muy buenos aliados en el gabinete de la cosmiatra o el consultorio dermatológico. El retinoico es el componente número uno; derivado ácido de la vitamina A, se usa para tratar el envejecimiento. Se aplica en distintas concentraciones. Se comienza su uso con porcentajes bajos en otoño (0,010%) y a principios del invierno se sube la concentración. Es excelente para las pieles con tendencia al acné y para tratamientos anti-age. También están indicados el ácido glicólico (de la caña de azúcar), el mandélico (de las almendras) y el cítrico (presente en el limón y en otros cítricos). Este grupo se conoce como ácidos frutales (AHA). Otro principio activo efectivo es el antarcticine, que tiene efectos reestructurantes y antiarrugas. Incrementa la formación de colágeno.
4. Las máscaras proporcionan distintos beneficios según sus componentes. Son muy apropiadas las descongestivas y calmantes; las que contienen manzanilla, hamamelis, caléndula, malva, aloe vera y avena, cumplen con este cometido. Las que contienen caviar tienen extractos que otorgan luminosidad. La de chocolate aporta vitaminas y retinol, que hidrata la piel y otorga elasticidad. La de oro es antioxidante y antiage, posee propiedades anti-inflamatorias y es estimulante celular, además deja la piel satinada. El velo de colágeno ilumina, es humectante, antiage y refresca la piel.
Hábitos adecuados para lucir la piel saludable
- Tomar 2 litros de agua por día.
- Dormir ocho horas.
- La dieta mediterránea es muy beneficiosa.
- Beber poca cantidad de alcohol y café.
- No fumar.
- Tratar de no estresarse: el estrés promueve la mala circulación y tirantez en los tejidos.
Asesoraron: Dra. Rosi Flom, dermatóloga. Dra. María Rolandi Ortíz, cirujana, dermocosmiátra, directora de Ro Medical Art. Dra. Vanina De Marco, dermatóloga, directora de ND Skin. Dr. Ezequiel Chouela, dermatólogo.
¿Cómo reparás tu piel después de los meses de sol? Contanos tus rutinas de cuidados. También te mostramos Renová tu piel después del verano