Si creciste en los 90 o sos fan de la estética Y2K, ¡tenemos buenas noticias! Las sombras de ojos metálicas, con brillos y reflejos, están de vuelta para la temporada primavera/verano. Este 2025, la mirada se llena de luz, se agranda y se convierte en protagonista absoluta. Desde un toque sutil en el lagrimal hasta párpados completos brillantes, el maquillaje revive una década dorada pero con aire moderno y fresco.
Los ojos ahumados en tonos negros fríos, los plateados y dorados serán los grandes protagonistas.
Sombras metalizadas: el must de la temporada

Las sombras metálicas no solo son tendencia: duran más que las mate, son fáciles de aplicar y aportan un acabado profesional. Con purpurina, partículas reflectantes o efecto laminado, dan luz, frescura y un look joven y sofisticado. Perfectas para la playa, los after office al aire libre o las fiestas veraniegas.
En primavera/verano, también se dejan de lado las paletas multicolor: las sombras individuales dominan la temporada, permitiendo combinaciones versátiles y un acabado fresco y natural, o metalizados más intensos para la noche.
Cómo lograr el look 90s paso a paso
- Prepara tu párpado: aplica primer o base para que las sombras duren todo el día.
- Sombra base: gris o marrón suave sobre todo el párpado móvil.
- Profundidad: un tono más oscuro en la cuenca y difuminar hacia afuera.
- Toque de luz: sombra perlada o blanca en lagrimal y arco de la ceja.
- Delineado: lápiz negro pegado a las pestañas, difuminado para suavidad.
- Máscara de pestañas: varias capas en superiores e inferiores para efecto wow.
Los consejos de los expertos

1. Colores según tu iris: Los ojos azules combinan perfecto con tonos pastel y semi-matte que resalten su color sin opacarlo. Los marrones, por su parte, se ven increíbles con dorados y cobres, aportando calidez y profundidad. Para ojos verdes o miel, los violetas y rosados potencian el brillo natural del iris, mientras que los nude y tonos tierra son aliados universales para un look más natural y fresco.
2. La regla de tres para aplicar sombras: Esta técnica simple marca la diferencia: necesitás un tono intermedio para el párpado móvil y la línea inferior de las pestañas, un tono más oscuro para crear profundidad en la cuenca y los márgenes, y un tono claro –mejor si es brillante– para iluminar el lagrimal, el centro de la cuenca y el hueso de la ceja. Con solo tres tonos bien elegidos, tu mirada se transforma sin necesidad de tener un arsenal de sombras.
3. Delineado perfecto: El cat eye puede parecer complicado, pero hay un truco infalible: coloca pequeños puntos a lo largo del nacimiento de las pestañas y unilos suavemente con un trazo continuo. Esto ayuda a controlar la precisión y la simetría.
4. Máscara de pestañas: Aplicar máscara correctamente cambia por completo la mirada. La clave es dividir las pestañas en tres secciones: raíz, mitad y puntas, aplicando un movimiento zig-zag para maximizar volumen y largo. Varias capas ligeras dan más efecto que una sola gruesa, y permiten mantener las pestañas definidas y separadas.

