Si buscás la definición de pómulos sin ninguna clase de tratamientos invasivos el secreto puede estar en tus manos. El yoga facial se convirtió en una de las técnicas más populares y efectivas para esculpir y tonificar el rostro de forma natural. "Así como entrenamos el cuerpo para mantenernos en forma, nuestros músculos faciales también necesitan activarse para evitar la flacidez y mejorar la definición", aseguró Carolina Winograd, especialista en Wellness.
"Los pómulos, en particular, juegan un papel clave en la estructura facial y en la apariencia juvenil del rostro. Con el tiempo, es normal que los tejidos pierdan firmeza debido a la disminución de colágeno y elastina. Sin embargo, con una rutina adecuada de ejercicios faciales, puedes levantar, tonificar y realzar esta área, mejorando no solo la estética, sino también el flujo sanguíneo y linfático, lo que resulta en una piel más luminosa y saludable", agregó la experta.
Tres ejercicios simples

Carolina Winograd, experta en Yoga Facial @kaliope.glow - @kaliope.glow
La experta dio tres ejercicios para hacer en casa que ayudarán a mejorar la elasticidad de la piel.
- Ejercicio 1: Llevá las palmas de tus manos a cada sien y apóyalas sobre los músculos temporales. Presioná hacia adentro y comenzá a hacer movimientos circulares, en los que no solo vas a movilizar la piel, sino principalmente fascias y músculos, lo que te permitirá mejorar los pómulos. Sostené el ejercicio por 30 segundos y repetí 2 veces más.
- Ejercicio 2: Abrí tu boca, dándole forma de “O” larga y estrecha, dejando tus labios relajados. Coloca los nudillos de cada mano sobre las comisuras y entre los dientes. Presiona con suavidad e intenta al mismo tiempo elevar las comisuras y elevar sutilmente los pómulos. La presión de las manos dificultará esos movimientos, permitiendo que tanto el músculo orbicular de la boca como los músculos elevadores y los músculos de las mejillas trabajen con más intensidad. Sostené el ejercicio por 30 segundos y repetí 2 veces más.
- Ejercicio 3: Con los labios cerrados, sonríe y abrí tu boca. Guarda el labio superior cubriendo los dientes. Mantén las comisuras elevadas y ahora intenta elevar tus pómulos. Coloca tus dedos índice, mayor y anular de cada mano sobre cada comisura para aumentar la resistencia y así el trabajo muscular. Sostené el ejercicio por 30 segundos y repetí 2 veces más.
"La clave está en la constancia y en regalarte estos momentos de autocuidado que marcarán la diferencia", concluyó Carolina.











