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Javier Milei: una grafóloga analizó su firma y esto dice sobre su personalidad

Cuáles son los principales rasgos de personalidad que se observan en el candidato a la presidencia más votado en las últimas PASO, el libertario Javier Milei. Consultamos con una experta.


Qué nos dice la firma de Javier Milei sobre su personalidad.

Qué nos dice la firma de Javier Milei sobre su personalidad.



En cuenta regresiva hacia el balotaje conversamos con Elena Beatriz Gewer, grafóloga científica y psicóloga social, para conocer los rasgos principales de personalidad de Javier Milei, el candidato a la presidencia por La Libertad Avanza (LLA).

¿Qué es la grafología? Según nos cuenta la experta, se trata de una disciplina científica que, por medio de una técnica y metodología específica, nos permite conocer la personalidad de un individuo y diagnosticar respecto a su equilibrio mental, nervioso, fisiológico, moral y emocional.

 

A su vez, dice que la grafología tiene su propio objeto de estudio, posee métodos experimentales definidos y es verificable: todas las hipótesis grafológicas son puestas a prueba. 

Una aclaración importante antes de continuar: como la grafología cuenta con su propio código de ética como toda profesión, Gewer nos aclara que, en términos generales y antes de analizar la firma de una persona, “cada grafólogo debe contar con el permiso de análisis del autor”. Pero, en este caso, dice que “al tratarse de un candidato que se postula para desempeñar el cargo de presidente y que, al hacer público los escritos y firmas por voluntad propia expone sus ideas de manera abierta, deja tácito el permiso correspondiente para que se puedan evaluar sus capacidades, fortalezas y debilidades a través del análisis grafológico”.

La firma de Javier Milei.

La firma de Javier Milei.

Qué se observa en la firma de Javier Milei

“Al momento de estampar las firmas (estudiadas en varias dedicatorias), se observa que Javier Milei busca protagonismo y necesita ocupar espacio para compensar un nivel de insatisfacción personal que intenta ocultar. Es observador y trata de incorporar todo lo que le sirve del exterior. Tiene voluntad constante, sus intereses son ambiciosos y sus actividades están planeadas para acercarse a los demás con el fin de obtener su reconocimiento. Quiere ser popular y convertirse en un referente a seguir”.

Algo importante de su infancia: “De la figura paterna tiene una imagen pobre y de la imagen materna guarda un retrato de frialdad. Los pobres o inadecuados estímulos recibidos en esa etapa forjaron el deseo de mejorar su reputación, obstinación también, gran susceptibilidad ante las críticas. En consecuencia, como mecanismo de defensa construyó en sus primeros años de vida distintos recursos para superar la sensación de abandono a través del pensamiento lógico y exageradas actitudes defensivas, matizado todo con desconfianza extrema, astucia y centralidad en sus apetencias, sin poder construir empatía. Se observan cuestiones que se apoyan en un resentimiento profundo, generando el terreno propicio para desarrollar una personalidad que puede despertar tanto admiración como rechazo: admiración por su máscara de seguridad y su nivel de proactividad, y rechazo por su desenfreno”.

“Anhela sentirse vital, alcanzar objetivos ambiciosos, trascender, independizarse. Tiene sed de desafíos. Así mismo, quiere sentir identificación y pertenencia dentro de un grupo para lograrlo prueba con perspicacia, ya que no puede a través de actitudes tiernas, condescendientes y generosas”, agrega Elena. 

En tanto, también observa en la firma de Milei que, ante la falta de reconocimiento, él tiende a actuar con “más vehemencia y obstinación para concretar sus metas”. “Los desaires sumados a su gran caudal de ansiedad e impaciencia lo impulsan a materializar lo que trae entre manos, pudiendo llegar a su meta con total frialdad”, detalla.

Los principales rasgos psicológicos de Milei

En función de su firma, la experta señala: “Milei es extravertido, competitivo y agresivo, aunque sabe por momentos ser sutil para concretar sus propósitos, flexibilizándose en algún momento puntual como estrategia. Se deleita sintiendo la intensidad de su fuerza vital, la cual va dirigida a la búsqueda de éxitos y conquistas".

A su vez, en el ámbito social necesita relacionarse con “coincidentes”. Gewer observa que, “en primera instancia es muy desconfiado, proclive al escepticismo, exige garantías y en cuanto a su ideología no está dispuesto a dar el ‘brazo a torcer’, aunque puede fingir como maniobra para alcanzar sus objetivos”.

 

La autoestima que no logró componer la intenta remediar de manera inconsciente con ansias de poder, autoridad y protagonismo. La mixtura de su insatisfacción y el deseo de compensación da lugar a una conducta impulsiva y desenfrenada, que logra moderar de a ratos. Necesita el poder para lidiar con su ‘Yo castigado’, por eso se capacita y se auto convence de que es competente”.

Por último, observa que “es histriónico y emocionalmente inestable. Es auténtico cuando dice abrazar las ideas de la libertad, tiene sagacidad mental y sabe lo que quiere, pero camina en una cornisa y en la búsqueda vehemente de esa libertad que reclama, tiende a atropellar a todo disidente”.

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