Las cocinas con una mesa en el centro son tendencia. Las islas resultan muy prácticas para usar como mesada, comedor y para darle una buena circulación al ambiente.
Es un estilo que surge en las cocinas de campo y que hoy, adaptadas a la vida urbana, fueron volviéndose cada vez más funcionales: potencian su base como mueble de almacenamiento, dividen espacios integrados, permiten instalar anafes y piletas y son perfectas para hacer comidas compartidas de estilo casual.Le pedimos a LIVING que nos muestren buenos ejemplos de cocinas con islas para sacar ideas.
1. Conservar la historia

Este departamento ocupa las dos últimas plantas de un edificio histórico en el Eixample, una zona de Barcelona que alberga las obras más emblemáticas de Gaudí, como la Sagrada Familia, La Pedrera y la Casa Batlló, además de bares y restaurantes de moda.

La reforma tenía el desafío de capturar la riqueza del entorno, y la interiorista Verónica Mimoun lo entendió perfectamente, proyectando una actualización que respetara los elementos originales del edificio.Un toque de color, diseño y recuerdos de la antigua construcción se lograron con un empapelado que evoca los tradicionales pisos de calcáreos del Eixample.

2. Alta conexión

Desde el primer momento, la decoración y la reforma estuvieron unidas.
María Belén González, creadora de la firma be.I y encargada del interiorismo de esta cocina, comentó que entraron en el proyecto desde cero, junto con el estudio de arquitectura, lo cual consideró la situación ideal. Una de las primeras cosas que sugirieron fue ampliar aún más la conexión con el comedor y usar los mismos pisos en toda la casa.

Los géneros de Tienda Mayor para el tapizado de las sillas del comedor y las fundas de las banquetas de la isla combinan con el 'Plomizo Intenso' de la pintura, con el que se laquearon bajomesadas y alacenas. González explicó que tuvieron mucho tiempo para intercambiar ideas con los clientes.

El dueño de casa había puesto mucho foco en este espacio y trajo muchas imágenes que lo inspiraban. El color surgió de allí, pero con un toque azulado para alejarlo de los grises más comunes, resumió González, sobre lo que es solo el comienzo de este espacio lleno de detalles.
Buscando una vuelta de tuerca original, montaron sobre la mesada lo que podría haber sido una vitrina hasta el piso. Siempre les gusta dejar algo a la vista, y los propietarios tenían una vajilla muy linda para mostrar.
3. Cada cosa en su lugar
El arquitecto Tulio Rossini, que lleva más de una década construyendo en San Martín de los Andes, comentó que en su casa anterior todo era integrado, pero por la dinámica actual de la familia, esta vez decidieron separar la cocina-comedor diario del resto.En esta enorme isla-mesa, la familia cocina, comparte comidas, charlas y juegos. Rossini la hizo con Neolith y ubicó el anafe en el extremo más cercano a la mesada de madera.

La vista hacia la estación de café revela el ángulo vertiginoso de esta isla impresionante. Para este lugar, que es el que definitivamente más usan, eligieron un estilo semi rústico; incluso aprovecharon tablas de madera que sobraron de la obra y las pintaron de blanco para revestir el techo, compartió Rossini.














