Todo vuelve y las plantas no quedan fuera del radar de la moda. Ahora el que volvió con todo es el Ficus pandurata. Por eso, consultamos a la paisajista Alejandra Bielous (en Instagram la encontrás en @dos_cactus) para que nos cuente cómo cuidar esta planta para tenerla siempre linda.
Según recuerda Alejandra, en los años 60 existía un furor por ciertas plantas, tal como sucede en la actualidad. Muchas de ellas salían en revistas, publicidades y programas de tv. "Con el correr de los tiempos, otras plantas ocuparon sus lugares y, sin darnos cuenta, nos olvidamos de esas bellezas botánicas que llamaban nuestra atención", dice la experta.

Ficus pandurata: ¿cómo cuidar esta planta que está de moda? - Getty
Rememora que, cuando las modas pasan, los cultivadores pasan de vender de a miles a dejar de producirlas, hasta que un buen día… en una revista de moda aparece tímidamente por detrás de una modelo un denso follaje brillante, de color verde intenso y gran tamaño. Entonces, esa planta que había pasdo al olvido vuelve.
Según percibe, esto fue lo que pasó con el Ficus pandurata. "Así fue como corrimos todos a buscar a esta noble planta llamada Ficus pandurata, que, a su vez, posee dos variantes más buscadas: Ficus pandurata lyrata es la variedad de hojas gigantes con espacios entre nudos más largos, y el Ficus pandurata bambino, con hojas medianas y espacios entre nudos más cortos, lo cual le brinda un aspecto más compacto", explica Alejandra.
Ficus pandurata: ¿qué debemos saber sobre ellos?
"Los Ficus pandurata son árboles y, como tales, pueden resistir condiciones extremas", dice la experta. "Pero no olvidemos que nuestras plantas son cultivadas en invernaderos con mucho cuidado y esto nos aleja de la realidad original de la especie, con lo cual siempre aconsejamos hacer una adaptación antes de ubicarlos a pleno sol".
- Ubicación en el interior: con buena luz (directa o indirecta), si tenés un espacio cercano a una ventana por donde ingrese el sol, no tengas miedo de ubicarlo allí, solo tené el recaudo de hacerlo en otoño – invierno para que se adapte sin ser quemado por el sol. Recordemos que originalmente son árboles “rompe veredas” y están a pleno sol, pero sus hijos son cultivados a media sombra. Adaptarlos de a poco es lo correcto.
- Ubicación en el exterior: si estamos en otoño – invierno – primavera, podés ponerlo directamente a pleno sol, pero hay que cuidarlos de los fríos intensos. Usá manta anti-helada o el reparo de un techo u otras plantas para evitar manchas oscuras en las hojas y lesiones por frío intenso. Si estamos en verano, evitá dejarlo a pleno sol en los horarios de mayor insolación. Podés ubicarlo donde reciba el sol de la mañana y en otoño pasarlo a su lugar definitivo donde en verano obtendrá pleno sol.
- Aire / viento: es un mito que las corrientes de aire y los vientos pueden dañarlo. Lo que sí sucede es que, según la intensidad de los vientos y el estado del ramaje, a veces pueden quebrarse algunas estructuras que no tengan la sanidad necesaria para tolerar esa condición.
- Agua / riego: hojas grandes = transpiración elevada = alta necesidad de agua disponible. Esta ecuación depende de muchos factores, como la exposición solar, los vientos, la calefacción y/o refrigeración que lo rodea, etc. Les recomendamos que, si está en maceta, siempre contenga orificios de drenaje para que el agua de riego pueda retirarse y no causar encharcamiento con visitas de hongos posteriormente.
- Sustrato / tierra: el sustrato debe ser siempre liviano, una mezcla de tierra con perlita, turba o resaca, vermiculita, entre otros insumos que aseguraran una buena nutrición y una estructura que no compactara. Cuando el suelo compacta el agua de riego no drena y se generan encharcamientos que luego finalizan con podredumbres radiculares entre otras cosas.
- Limpieza de hojas: no hay que limpiar las hojas con productos que puedan dañarlas. Sólo es recomendable usar agua con un trapito de textura suave que no lastime la epidermis de las hojas. El Pandurata brilla solito y debemos respetar la verdadera imagen de cada ser vivo.
- Sanidad: las plagas habituales que visitan a nuestros Panduratas son las cochinillas algodonosas y cada tanto la mosquita del sustrato que contiene sus larvas en el mismo alimentándose de las raíces. El ataque fúngico más común es Antracnosis y lo vas a reconocer porque las hojas se secan y en esa zona aparecen puntitos más oscuros. Para hacer un control fitosanitario siempre aplicá productos aptos, en lo posible bio y cuíiate con guantes, mascarilla y ropa vieja que cubra tu piel.
Experta consultada: Alejandra Bielous. Paisajista, docente en talleres de capacitación en el mundo de la botánica. Ig:@dos_cactus.
Verónica Dema Editora de Actualidad en OHLALÁ! Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Prácticas Redaccionales. Tiene un Máster en Periodismo por LN/Universidad Torcuato Di Tella. Dedicada a temas de géneros, cultura y sociedad.













